4 dic. 2012

THE ANCIENT KHMER PATH - CAMBOYA 2012

CAMBOYA: DOMINGO 18/11/2012 A VIERNES 23/11/2012


VIERNES 16-11-2012

Después de 16 horas de vuelo con escalas en Amsterdam (donde me encuentro con Edward, otro corredor holandés que también va a la misma carrera) y en Cantón y con dos horas de retraso, llego a Phnom Penh, capital de Camboya, a las 22:30 de la noche. Bajar del avión es como si te golpease en la cara una llamarada de calor. El calor y la humedad es agobiante. Nos recogen (somos los últimos en llegar) y nos trasladan al hotel. Cenar un poco y a la cama, donde comparto habitación con Manu, un amigo de Burgos.

SABADO 17-11-2012


Nos levantamos a las 6 de la mañana. Aquí amanece pronto, sobre las 5:30. No pego ojo en toda la noche. El cambio horario y el dichoso calor no me dejan dormir casi nada. Desayunamos y nos llevan a hacer la clásica visita turística por la ciudad durante un par de horas. Después tenemos que coger el autobús que nos llevará al Campo Base, dónde está ubicada la salida de la primera etapa. El trayecto dura unas 6 horas. Hacemos una parada en el camino para comer. Comida típica del país: gusanos, arañas, saltamontes, cucarachas,…estos son los entrantes:):):). Lo cierto es que hay mucha miseria en este país, pero la gente es encantadora. Y por fin llegamos al destino. El primer campamento es un templo budista. Dormimos dentro del templo, que nos han cedido los monjes, pero tenemos que usar mosquiteras si no quieres ser devorado por estos insectos.

DOMINGO 18-11-2012

ETAPA 1: 34 Kilómetros: Templo Budista. Dos check points: km 11,7 y km 23,1


Esta noche tampoco he podido dormir. El calor y la humedad son constantes, tanto durante el día como por la noche. Y son las 6 de la mañana. No me quiero imaginar lo que puede venir a medida que avance el día. La temperatura a estas horas es de 24 grados y la humedad de un 90 %, algo que irá aumentando a lo largo del día!!!


No somos muchos corredores, unos 40, de varios paises. La organización tampoco quiere que la cifra supere los 50, pues no es fácil organizar una carrera de estas en un lugar tan remoto, aislado y en unas condiciones extremas. Mejor. Cada vez me gustan más este tipo de carreras. Terminamos siendo una familia. Hablamos todos, de todo, nos reímos y sufrimos juntos. Pero aún así es una competición. Y venimos a competir. Hoy en día, en cualquier carrera, te encuentras con varios tipos de corredores. Están los que vienen a luchar por estar en cabeza, los pocos; luego hay otro grupo que también “pelea” por acabar entre los diez o los veinte primeros,…; y están los que su objetivo es acabar, como sea, pero acabar. Aunque realmente éste es el objetivo principal de todos nosotros: acabar.

Son las 8 de la mañana, se va a dar la salida tras una oración de los monjes. Es una etapa completamente llana. Los primeros kilómetros transcurren por una especie de senda-camino que pasa por pequeñas aldeas diseminadas. El canadiense Paul sale como una moto. Lleva un ritmo muy alto (me comentó que había hecho hace unos días un 5.000 en 17 minutos). Le sigo y tras de mí viene el otro canadiense: Simon. A los diez minutos mi cabeza va a entrar en ebullición. Sudo como un pato. Necesito refrigerar o mi cabeza va a estallar. Hay mucho agua alrededor, pero no es muy fiable. Aún así tengo que parar a meter la cabeza bajo el agua y refrescarme. Paul se va unos trescientos metros y no consigo alcanzarle hasta llegar al primer control. A partir de aquí vamos por una pista, siempre rodeado de vegetación y pequeñas aldeas (algunas no son más de dos o tres “chabolas” aisladas). Paul se vuelve a escapar otra vez. Va muy rápido y yo estoy ya empapado de sudor por todo el cuerpo. El termostato corporal se me dispara si subo el ritmo. Aún así consigo alcanzarle un par de kilómetros antes de llegar al segundo control. Pero su cara ya no tiene la misma expresión que al principio. Me da la sensación que va algo tocado (pero nunca te puedes fiar). Yo tampoco estoy como una rosa. Llegamos al segundo control. Para hacernos a la idea: normalmente tomo una pastilla de sales cada dos horas, pues en estas condiciones tomada dos pastillas cada una hora. Al salir del segundo control Paul se queda. Miro para atrás y ya no le veo. Sigo a mi ritmo y llego a meta en poco menos de tres horas. Para mi sorpresa veo llegar a Manu unos diez minutos después. Genial, a su ritmo consiguió remontar. El tercero fue el canadiense Simon y la primera mujer la inglesa Sophie. Paul llegó… 50 minutos después…Os imagináis lo que le pasó. Le llegó el hombre del mazo y le sacudió bien. Después me lo comentó. Se pasó de ritmo.


Hoy terminamos en una pequeña aldea. Dormiremos en casa de un lugareño. Nos cede una especie de “hórreo-granero”, donde también hay que usar la mosquitera.

LUNES 18-11-2012

ETAPA 2: 42 Km. Aldea. Tres check points. Km 10,1, km 20,2, km 29,5


Otra noche más sin pegar ojo. No consigo dormir ni media hora seguida. Estas condiciones me están matando. La etapa de hoy transcurre por senda y pistas a través de selva y bosques de bambú. Los últimos kilómetros por sendas con agua y barro.

Después de la etapa de ayer, hoy la gente se lo ha pensado mejor y los comentarios son todos los mismos: hoy más relajados. Salimos otra vez a las 8 de la mañana. Pero a mi me gusta correr a mi ritmo y me voy sólo. A pesar de ir más despacio que ayer, este constante calor y esta humedad son implacables. Estás sudando ya antes de salir. La temperatura ya sube a los 35 grados y la humedad al 95%. Además tanta pista me raya la cabeza. Es que son treinta kilómetros de pista…Si que es cierto que estás rodeado de vegetación y con las clásicas aldeas, pero es completamente llano y así hasta el kilómetro treinta. Y entonces comienza la fiesta. Nos desvían por una senda, advirtiéndonos que no nos desviemos ni un metro y sigamos muy bien las marcas. La senda está continuamente llena de agua y barro.


Se hace muy entretenida, pero también te cuesta correr. En un recodo, me sorprende ver un cuadrado en el suelo rodeado de una cinta, con una bandera en medio. Me imaginé lo que era y me lo confirmaron cuando llegué a meta(efectivamente, una mina antipersonas; la habían detectado ayer por la tarde!!!; por eso te dicen que no te salgas de la senda). Tras casi cuatro horas de carrera llego a meta, situada en el templo de Preah Kham, un templo abandonado, pero inmenso, en un lugar maravilloso. Lo primero que te preguntas al ver esto es:”…cómo coños han conseguido traer estas enormes piedras de varias toneladas hasta aquí si sólo hay selva. La respuesta me la da enseguida el guía que nos acompañaba: con elefantes. En segundo lugar vuelve a llegar Many y al primera chica vuelve a ser Sophie.
http://youtu.be/GHJq-B_nWr8
Hoy dormiremos en tiendas de campaña a las mismas puertas del templo. Durante la noche, antes de irte a acostar, los mosquitos son implacables. No sirve de nada el repelente. Te acribillan. Y no digamos las hormigas, la madre que las parió, creo que el repelente es su comida favorita!!! Me dejan los pies como un coladero.


Mañana es la etapa larga. La organización ha decidido que el grupo con peores tiempos salga una hora antes y el resto una hora después. La hora prevista son las 6 y las 7 de la mañana respectivamente.

MARTES 20/11/2012

ETAPA 3: 65 Km. Templo de Preah Khan, año 1.131 construido por el rey Suriyavarman II. Cinco check points: km 11, km 21,2; km 31,2; km 41,3; km 51,5

El recorrido de esta etapa es mayormente llano. La primera mitad por la jungla y la segunda mitad por pista bien delimitada con final en el templo de Prabat Boeng Mealea (el de la película de Indiana Jones).

Finalmente la salida de hoy se ha retrasado. No es lo que más me gustaba, pues una etapa larga, sabiendo que la temperatura y la humedad aumentan a lo largo del día, no es lo más halagüeño y esperanzador y puede ser muy delicado. Parece ser que el marcaje se complicó y por eso se ha retrasado casi dos dos horas.

Bueno, este comienzo es increible, sencillamente aluncinante: agua, más agua, barro, mucho barro, agua por encima de la cintura, barro hasta las rodillas, con tramos donde también se puede correr y volviendo a pasar por algunas aldeas,…muy pocas esta vez. Así podemos resumir los primeros treinta kilómetros.


Tuve que parar un par de veces a lavar las zapatillas porque se llenaban completamente de barro. En un principio me acompañó Manu, pero luego se quedó y me volví a ir en solitario. Aún así conseguí hacer estos primeros treinta kilómetros en tres horas y unos veinte minutos. Los siguientes treinta y cuatro kilómetros eran completamente llanos y transcurrían por una pista de la que no te tenías que desviar en ningún momento. Pensé que iba a ser mucho más fácil, más rápido, pues “sólo” había que correr, sin prestar atención ya a marcas,…craso error. Nada más pasar el tercer control, el “amigo Lorenzo” golpeó con todas sus fuerzas. El sol te fulmina y comencé a correr como un zombie. Sólo pensaba en agua fría, en refrescar la cabeza. Y es que, a pesar de mojarme con el agua que hay a los lados de la pista, esta agua está caliente y no conseguía el efecto deseado. Llegar al cuarto control se me hizo interminable. Estaba a la orilla de un río. Allí estaba Christina, de la organización, con un montón de críos observando con curiosidad que coño hacen estos chiflados. Bajé al río con cuidado, pues está muy inclinado. El agua estaba fresca, por fin, y no lo dudé ni un momento. De cabeza al agua, vestido y todo. Esto me alivió un poco, pero me costó un huevo empezar a correr de nuevo. Un ritmo cochinero, pero por lo menos corro. Ya no sé en qué pensar. El calor y la humedad te aplatanan la cabeza. Sólo miro a los pies y digo: “…no pares,…sólo un control más y te acercas al final. Deseaba parar, caminar, no correr más, pero sabía que si lo hacía iba a ser muy difícil continuar corriendo y consigo llegar al quinto control. Te reanimas un poco pensando que sólo te quedan los últimos diez kilómetros. Joder con los últimos diez kilómetros, un puto infierno. El pequeño diablo te tortura: “…no seas gilipollas, para y camina…” pero como voy a parar con lo poco que me queda…Pero es que no vislumbro nada al horizonte, sólo vegetación, más vegetación y una pista interminable. No asoma nada de templo por ningún lado. Y si además es turístico, dónde están esos pequeños puestos de ventas de souvenirs que suele haber en estos lugares? Y así voy pensando hasta que por fin veo los dichosos puestos. Y entonces te entran esas fuerzas que creías que no tenías y llegas al desvío donde hay una persona de la organización que te dice: trescientos metros para la meta en el templo de Prabat Boeng Mealea. Y entonces te invade esa satisfacción indescriptible de estos momentos y gritas de alegría. Pero, vaya agonía tras casi siete horas bajo un sol incompasible. Y más de tres horas y media para hacer esta segunda mitad del recorrido. Unos cincuenta minutos después llega el canadiense Paul. Hoy la primera chica ha sido la francesa Valerie. La inglesa Sophie llegó casi de noche con una deshidratación severa. Fue atendida por los médicos y en reposo hasta el día siguiente. Esta noche también dormimos en tiendas a las puertas del templo. También hubo otro accidente por parte del italiano Gianpietro que tuvo una caída y se pensó que había fracturado una costilla.



MIERCOLES 21/11/2012

ETAPA 4: 32 Km. Templo Prabat Boeng Mealea del año 1.100 construido también por el rey Suriyavarman II. Dos check points: km 11,8 y km 20,1

Esta etapa transcurre, los primeros once kilómetros por asfalto, luego dos kilómetros de subida (+ 400m) y el resto relativamente llano, con pequeñas subidas y bajadas con suelo arenoso y paso por pequeñas aldeas con final en las cataratas de Phnom Kulen (con 25m de altura y 15 m de ancho).

Después de la dura etapa de ayer, la salida de hoy se hace a las 9 de la mañana. Hoy no hay muchas ganas de correr, así que salimos un pequeño grupo juntos. Sophie no tomó la salida porque todavía no se había recuperado. A pesar de ir tranquilos y de ir por asfalto, al final nos quedamos en el grupo Manu, Paul y yo. Manu me comentó que quería atacar en la subida para intentar consolidar el segundo puesto. También me dijo que le haría ilusión ganar una etapa (tema de sponsors) y así me invitaba a una chuletada en Burgos (trato hecho). Poco después de terminar el asfalto, a la salida de un pequeño pueblo estaba el primer control, dónde también comenzaba la dura subida que había en el recorrido.


Y, efectivamente, Manu se puso a tirar como un cohete por una estrecha y serpenteante senda. Yo iba detrás y paré en una fuente a beber, por fin, agua fresca. Manu se iba, pero le volvía a alcanzar. Y así lo mismo en otra fuente (las únicas que había en toda la carrera). Después del esfuerzo que hizo en la subida, Manu se “relajó”, aunque aún quedaban repechos por subir. Así llegamos al segundo control situado en una pequeña aldea. Ahora era un camino arenoso por dónde corríamos. A veces acelerábamos algo el ritmo y así llegamos a otra pequeña aldea donde pensábamos que estaba la meta. Manu se aceleró, pero no veíamos la meta por ningún lado y tampoco veíamos marcas. Preguntamos a un aldeano por la cascada, pues sabíamos que estaba allí la meta y nos indicó la senda. Efectivamente allí vimos más marcas. Nos quedarían 500 metros para llegar por una senda estrecha hacia abajo. Y de pronto lo vemos. Un puente de madera, que se mueve más que un tiovivo, y que cruza un río y detrás del puente la meta.

 Y el lugar idílico. Nada más cruzar la meta nos vamos de cabeza al río, vestidos, nos damos un baño (por fin), comemos fruta fresca,…y disfrutamos de la hermosa cascada donde nos damos otro baño.


Para dormir tenemos una especie de casetas, sin paredes, pero con techo, donde cabemos dos personas y con la sempiterna mosquitera.


Pero el día nos depara una desagradable noticia. Aunque finalmente Sophie no tomó la salida, hoy empeoró bastante. Los médicos de la organización la ven tan mal que deciden evacuarla al hospital de Phnom Phen en helicóptero. La situación es tan crítica que a las pocas horas nos dicen que en Phnom Phen no pueden hacer nada y deciden trasladarla a Bangkok. Según la organización la situación es extremadamente crítica. Ante esta situación y sin médicos en la carrera, la organización decide que mañana no habrá etapa, pues no quiere correr riesgos a que ocurra algo y no haya ningún médico disponible. Por lo que finalmente deciden hacer una etapa neutralizada de unos doce kilómetros y que sólo se puede hacer andando.

JUEVES 22-11-2012

ETAPA 5: (Prevista de 44 km) Finalmente 12 km neutralizados. Cataratas de Phnom Kuelen

Tras la triste noticia de ayer, hoy salimos a las 11 de la mañana, andando, por dónde debería transcurrir la etapa de hoy. Ibamos charlando en pequeños grupos, un poco de todo, pero especialmente de las causas que pudieron provocar el llegar a esta situación a Sophie. Yo la ví cuando llegó a meta el día de la etapa larga. Estaba allí. A pesar del tremendo calor que hace, tuvimos que envolverla en una manta. No hablaba. Tiritaba, con la mirada perdida, ella, que a lo largo de todos estos días había sido una chica muy simpática y dicharachera. Personalmente creó que debió de haber algún factor más que desencadenase esta situación. Una desihadratación, aunque sea grave no creo que llegue a provocar algo así. No soy médico, pero he visto y vivido situaciones similares. En fin, lo mejor de todo es que después de unos días se recuperó y podremos volver a verla en cualquier otra carrera.

Después de la caminata de los doce kilómetros, nos esperaba un autobús que nos llevó a Angkor Wat, dónde teníamos que recoger los permisos necesarios para la etapa de mañana, ya que sin ellos no podríamos correr por el entorno del templo y la meta estaba a la misma entrada del templo. Después de recoger los permisos nos trasladaron a una pequeña aldea, donde dormiríamos en el patio de una escuela, en tiendas. Aproveché para dejar aquí una mochila con diverso material.

VIERNES 23-11-2012

ETAPA 6: 16,6 Km. Escuela Aldea. Un check point: km 5,5

En esta etapa los tres primeros kilómetros transcurren por suelo arenoso, luego suelo más firme, se pasa por templos (de hecho, atravesamos uno por el medio) y la meta directamente enfrente del templo de Angkor Wat.



A pesar de ser la última etapa y que ya estaba todo decidido,…siempre hay sorpresas.

La salida se dio a las 6 de la mañana (fue tan pronto para acabar lo antes posible, pues la cena de gala era este mismo día en Siem Reap) para el grupo más rápido. El otro grupo salió una hora antes. La verdad es que pensé que íbamos a salir tranquilos, relajados,…pues no. Cuando me dí cuenta, ya había un pequeño grupo que salió a saco. Estaban más de un kilómetro por delante. Tampoco me importaba mucho, pero ya que corrían, pues a correr. Por lo visto, el francés Fabien estaba a muy poco tiempo del siguiente clasificado y fue quien rompió las hostilidades, lo mismo que los canadienses. Hacia el kilómetro siete ya me había colocado tercero y vi al canadiense Simon delante. Había que pasar por un templo, pero la organización nos advirtió que no podíamos correr por él, y el templo era largo de narices, pero el canadiense si que corría.


Me era igual, yo lo hice andando y me dediqué a grabarlo con mi cámara. Cuando salí ya no vi a nadie. Seguí corriendo con mi cámara hasta llegar a la entrada de Angkor Wat. Teníamos que correr con el permiso, pues nos lo controlaban y picaban en la entrada.


Desde la entrada hasta la meta hay que ir andando pues estás dentro de un templo. Sólo nos dejaron correr los últimos cuarenta metros…para la foto. Y así conseguimos acabar esta etapa y esta carrera.


Aunque hoy también nos dio otro pequeño susto el búlgaro Krasse, que también sufrió una deshidratación grave, aunque con suerte él recupero bien este mismo día.

Y así acaba esta carrera, que ha sido una de las experiencias más gratificantes y duras que he hecho. Me ha encantado este formato de carrera, donde se mezcla la carrera, la aventura, la cultura, la convivencia,…


CLASIFICACION GENERAL

1º Salvador Calvo: 18h 1’ 45’’

2º Manuel Pastor: 19h 23’ 05’’

3º Paul Trebilcock: 21h 05’ 02’’

Cada vez que salgo a correr fuera, a un país “diferente”, creo que empiezo a entender un poco de que va esto llamado vida. Emulando a la periodista Angeles Caso, creo que he vivido ya las suficientes horas buenas y horas malas como para empezar a colocar las cosas en su sitio. Casi nada de lo que creemos que es importante me lo parece. Ni el éxito, ni el poder, ni el dinero, más allá de lo imprescindible para vivir con dignidad. Paso de coronas de laureles y de halagos sucios, de los que te aplauden cuando eres rey y te abandonan cuando te salen pústulas. De los que creen que sólo es importante tener y exhibir en lugar de sentir, pensar y ser. Así que en este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo unas zapatillas para correr, la compañía de mis amigos para echar unas carcajadas o unos entrenamientos, o la soledad de la montaña para perderme, un instante de belleza a diario y no convertirme nunca, nunca en una persona amargada, pase lo que pase.

Ahora hay como una sensación de que la gratificación tiene que ser inmediata. La gratificación es algo que lleva mucho tiempo, esfuerzo, dedicación y paciencia. Y por eso es gratificante cuando llega.

4 oct. 2012

G2GULTRA (EEUU) septiembre 2012

GRAND TO GRAND ULTRA (KANAB – UTAH) Y (ARIZONA)



Esta carrera se celebra  en el oeste de EE.UU. Es una carrera de 269,6 kilómetros,  dividida en 6 etapas, una de ellas larga para la que dan dos días para hacerla. La carrera comienza en el estado de Arizona, justamente al mismo borde del Gran Cañón del Colorado y termina en el estado de Utah, en la cumbre del Gran Staircase, un icono geológico. Una carrera en autosuficiencia, donde sólo te dan el agua y te ponen la tienda, todo lo demás depende única y exclusivamente de ti.

El desnivel acumulado de esta carrera es de 5.509,8 metros positivos y 4.254,3 metros de desnivel negativo.

DIA 20 DE SEPTIEMBRE

Después de haber preparado, durante toda la semana, minuciosamente todo el material obligatorio, de tener reservado el billete de avión desde hace más de un mes y creer que ya estaba todo controlado, al final, siempre te ocurre algún percance, que en ocasiones puede ser bastante grave. Y esta vez no iba a ser menos. Totalmente convencido de que mi avión salía a las tres de la tarde, dudaba si coger el bus a las 8 de la mañana o las 5 de la mañana. Con el primero llegaba justo, pues para viajar a EE.UU te hacen estar tres horas antes en el aeropuerto (hay que pasar muchos controles). Cómo oí por la radio que podría haber alguna huelga, finalmente decidí ir a las 5 de la mañana (el bus desde León tarda casi 4 horas en llegar a Madrid). Así que, tranquilamente me voy en bus, cojo el metro, llego al aeropuerto y…sorpresa: el vuelo no era a las tres de la tarde, sino a las 12 de la mañana. Jo……, eran las 10:30, sólo tenía hora y media. Menos mal que apenas había gente en ese vuelo y no había cola y, por suerte, me tocó gente bastante simpática. Así que conseguí pasar sin problemas. Eso sí, no sé para dónde narices había mirado yo cuando saqué el vuelo y no me había fijado en la hora. Estaba convencido que era a las tres de la tarde.

Tras nueve horas de vuelo llego a Filadelfia. Aquí tengo que recoger la mochila, pero sin facturarla de nuevo, tengo que ponerla en otra cinta para que la embarquen otra vez. No tengo ni idea por qué lo hacen así, pero es lo que hay. Tras tres horas de espera, otro avión y destino a Las Vegas (Arizona), donde llego tras otras cinco horas de vuelo. Son las nueve de la noche. Me recogen en el aeropuerto y me voy al hotel. Al día siguiente hay que volver al aeropuerto, pues es donde hemos quedado todos los corredores que llegan ese día y desde nos trasladarán en autobús hasta Kanab (Utah), ciudad final de destino y donde comienza toda la movida. Son otras tres horas de autobús. En Kanab nos alojan en un hotel. Yo aquí había reservado la comida liofilizada en una tienda que está al lado del hotel, lo cual fue una ventaja ya que así no la llevaba en el avión, ni corría el peligro de perderla en el viaje.

Al día siguiente por la mañana, había revisión y control de material, así como de los certificados médicos. Te pesaban, pesaban la mochila (la mía pesaba poco más de 7 kilos, pero sin el agua) y…te hacían entrevistas!!!

Hacia algo más de mediodía, nos trasladaban a todos en autobús hasta el primer campamento donde se daría la salida de la carrera al día siguiente. Nos repartieron por tiendas. En cada tienda estábamos ocho personas. A mí me tocó con dos chicas americanas, una de Holanda, otra de Irlanda, otro americano y un neozelandés (un buen sistema para tener que hablar inglés, sí o sí!!!, aunque siendo como somos los españoles, al final casi les obligo a hablar en españolJJJ).

Esta misma tarde, los guardas de los parques nacionales nos dan una charla. Se presentan allí con unos sacos y unas cajas. Dentro de los sacos hay serpientes y en las cajas hay escorpiones, alacranes, arañas y otros bichitos. Nos explican que nos los podemos encontrar por el camino y lo que tenemos que hacer en caso de darnos con ellos, pues algunos son venenosos. Que miremos siempre en el saco y en las zapatillas antes de acostarnos y de ponernos el calzado.

ETAPA 1: 50,7 kilómetros, con cuatro check points

El lugar es sencillamente espectacular, alucinante. El campamento montado justo al mismo borde del Gran Cañón del Colorado. La vista es indescriptible.

Nos levantan a las 6 de la mañana; aún es de noche. Preparamos nuestro desayuno y nuestra mochila. A los 7 kilos, ahora hay que sumarle un kilo y medio de más por el agua. Es una zona seca, árida, con mucho calor y donde no encontraremos agua en ningún sitio. Y aunque los controles donde te dan agua están, más o menos a unos diez kilómetros unos de otros, hay que tener cuidado, pues no sólo hay que beber, la cabeza se calienta mucho y también hay que refrescarla…

Y nos dan la salida a las 8 de la mañana. Ya ha amanecido. Un italiano, Stephano Gregoreti, se pone a tirar y yo le sigo. La ruta va por una pista que va al mismo lado del Gran Cañón. Se corre rápido hasta llegar el primer check point. Seguimos los dos en solitario por otra pista. Se va rápido. No es lo que más me gusta, pero es lo que hay. Y así hasta el tercer check point, desde donde se sigue por más pista, pero ahora sólo durante unos pocos kilómetros, donde nos meten campo a través. Sigue siendo un terreno más o menos llano, pero ahora no hay apenas senda. Hay que ir a través de hierba, matorral y…lo que no nos esperábamos: cactus. Estos fueron los que más guerra nos dieron. Se nos clavaban en las zapatillas y eran como agujas, los muy cabrones. Había que parar para sacar los largos pinchos. Creo que así perdimos más de diez minutos, pero como luego comprobamos fue así para todos. Y así llegamos hasta la meta. Creo que tardamos poco menos de cinco horas, pero sufrimos lo nuestro, debido al ritmo, al calor y al peso de la mochila.
Un par de horas más tarde preparo mi comida y…la cagamos, nunca mejor dicho. Vaya diarrea que me entró. Ya me puse en lo peor. Como siga así me voy a quedar sin nada en el cuerpo. Fui a ver al médico pero no tenían nada. Intentarían ir al pueblo esa tarde para ver si podrían traer algo para la noche. A la hora de la cena, estaba comentándolo con otra corredora de Venezuela y me dijo que ella tenía Emodium. Me pasó unas pastillas. Me tomé dos, volví al baño, me tomé otra y….santo remedio. Menos mal, porque la diarrea era de campeonato.

ETAPA 2: 46,1 kilómetros, con cuatro check points: La búsqueda del oro de Moctezuma

Lo mismo que ayer. Diana a las 6 de la mañana y salida a las 8. La distancia hasta el primer check point era corta, de unos cinco kilómetros, pero era otra vez por terreno irregular con muchos cactus. Una vez llegados al primer check point , comenzaba una dura y entretenida subida y aquí fue donde empecé a darme cuenta que el italiano iba más flojo.
 Al igual que en la bajada. De todos modos, no conseguí sacarle mucha ventaja y en cuanto empezó el llano ya íbamos otra vez a la par. Pero este tramo ya me gustó. Aquí también nos perdimos un poco, pero no mucho. El marcaje estaba bastante bien, pero en este punto nos despistamos y nos perdimos unos diez minutos.  Pero desde el control tres hasta el cuatro fue una pesadilla. Una pista llana y con un calor sofocante.  Aunque las vistas del fondo eran preciosas, el camino era un dolor. Por suerte, al llegar al control cuatro cambió y nos metieron por una senda con toboganes y pegados a una valla donde se hizo más ameno y aparecía por primera vez la temida arena. Pero también habíamos ido a buen ritmo en esta etapa. Y aunque era algo más corta que la de ayer, empleamos más de media hora más que el día anterior.

ETAPA 3: 75,8 kilómetros con 8 check points: Cañones, cuevas y dunas

Esta es la etapa más larga y dura de la prueba. Se hacen dos salidas. Una a las 8 para los más rezagados y otra a las 9 para los más rápidos. Nos hacen un pequeño traslado en cuatro por cuatro hasta la salida, pues en esta ocasión no es donde acabamos.

Comenzamos con una fuerte subida por una senda pedregosa. El recorrido es muy entretenido. Pero vamos más lentos que los otros días y se nos une otro italiano: Davide. Así seguimos hasta el primer control. A partir de aquí comienza una pista arenosa hasta el segundo control. Se puede correr bien . Después comienza una pista más pedregosa, muy rápida, que a veces se combina con pista de tierra. Continuamos hasta llegar hasta el cuarto control. Vamos adelantando gente que salió antes. Desde este control tenemos que ir por un tramo de carretera, no es mucho, unos dos km., pero es pesado hasta que se convierte en pista, la cual se va encajonando en un cañón, donde por primera vez conseguimos ver un arroyo y varios lagos.
El sitio es una maravilla, pues cada vez se encajona más hasta que salimos del cañón.  Luego volvemos a otro camino que nos llevará hasta el control cinco. Aquí comienza una pista arenosa que te hace difícil correr. Por suerte no tiene mucho desnivel y se va llevando. Hacemos una bajada por dicho camino con bastante arena hasta el control seis. Aquí cogemos de nuevo la carretera asfaltada durante unos dos kilómetros. Nos desviamos a la izquierda y entramos en la parte más dura de la etapa y una de las más espectaculares de la prueba: las dunas.
 Al principio es un camino de arena. Es casi imposible correr. Y al cabo de un kilómetro el camino desaparece y comienzan las dunas. Arena y más arena. Subidas muy duras en las que no se puede correr y te hundes hasta por encima del tobillo. Te vas para atrás.
Stephano decide correr descalzo. Y parece que le va bien, porque termina yéndose. Yo tengo que parar varias veces a quitarme la arena, porque me va a reventar la zapatilla.
 Y así durante ocho kilómetros, hasta el control siete. Perdí de vista al italiano. Pensé que se había ido, pero me lo encontré justamente en el control. Cuando yo llegaba él se iba. Pero el siguiente control me favoreció. La arena desapareció y el recorrido era por un monte sin senda, con muchos arbustos que había que esquivar y con muchas ramas y raíces por el suelo. Aquí el italiano se quedaba. Aunque yo tuve un pequeño problema con las sales. Me hicieron vomitar un par de veces, pero creo que me vino bien, porque me dejó el estómago limpio. En medio de este tramo se nos  hizo de noche. Y llegamos al último control. Desde aquí hasta meta sólo quedaban 6 kilómetros y eran por un camino. Pero lo que no sabíamos era que el camino picaba hacia arriba y estaba completamente lleno de arena, por lo que tuvimos que hacerlo casi completamente andando.

Después de más de 12 horas llegábamos a meta los tres: los dos italianos y yo. La organización había puesto un campamento intermedio para la gente que se quisiera quedar a dormir y continuar al día siguiente, pues para esta etapa daban dos días.

En la noche siguiente tuvimos un invitado más en la tienda. La verdad es que nos habías despreocupado por completo de los animales que nos habían comentado los guardas. Pues esta noche nos visitó un escorpión. Dentro de la tienda. El neozelandés, que era un tipo bastante grande, echó con medios bastante expeditivos al inquilino.

ETAPA 4: 41,1 Kilómetros: tres check points. Zion y más allá

Esta fue una etapa de transición. Nos la tomamos con bastante relajación. Salimos de nuevo los tres juntos. Hasta el segundo control la ruta fue en un principio por una pista arenosa, al igual que la última parte del día de ayer y luego por otra pista más compacta. En un giro que hicimos de por esta pista nos metimos en un túnel que nos llevaba a un pequeño cañón. Al final del mismo había que subir por una pared de unos treinta metros, bastante vertical, en la que habían puesto una cuerda fija. Luego seguíamos por un tramo cerrado de vegetación hasta llegar al tercer control. Desde aquí al final la carrera iba por un camino mezcla de arena y tierra.

ETAPA 5: 41,4 Kilómetros: cuatro check points: Peekaboo (cucú)

La etapa se presentaba interesante. Había decidido que hoy habría que salir a dar guerra. El perfil se presentaba interesante. Una fuerte bajada, un cañón y un final el subida. Pero eso era el perfil, luego no fue exactamente así.

Como de costumbre, música para despertarnos a las 6 de la mañana y salida a las 8. Sale el neozelandés muy fuerte y yo detrás de él. Al kilómetro comienza una fuerte bajada, donde paso al de Nueva Zelanda y bajamos a un cañón, el cual se va estrechando cada vez más, hasta convertirse en una auténtica maravilla. Vas completamente encajonado, con paredes verticales a tu lado y donde no entra más que una sola persona. Me siento volar ahí dentro.
 En algunos tramos han puesto escaleras para bajar, pues hay desniveles fuertes. Casi ni las toco. Me encuentro muy cómodo en este terreno y todo esto durante nueve kilómetros hasta que se acaba el cañón y está el primer control. Aquí ya me he quedado sólo. La carrera continúa por el fondo de un río seco y muy pedregoso. Así  hasta el segundo control. Miro el tiempo y me doy cuenta que voy bastante rápido comparado con los otros días. Continúo por el fondo del río. Hay muchos abetos alrededor y a veces hay que salir del fondo para ir entre los árboles. La ruta es con continuos toboganes y muy divertida. Sigo por el fondo del río y nos hacen girar a la derecha para comenzar una dura y empinada subida que nos lleva al tercer control. A partir de aquí, según el perfil, comenzaba una subida, pero nada de nada. Una pista pedregosa, casi llana por el fondo de un valle me lleva hasta el tercer control. Hace mucho calor y la pista no ayuda nada. Desde el tercer control hasta el cuarto es más de lo mismo. Más pista y más calor. Lo bueno es que estás rodeado de bosque, pero se hace monótono y duro. Finalmente llego a meta en menos de cuatro horas. Reconozco que hoy sí se ha ido rápido y me ha gustado. No sabía dónde venía el italiano. Pensé que en este último tramo me recortaría, pues le venía muy bien a sus condiciones. Pero finalmente llegó casi una hora más tarde.
Por suerte, esta vez el campamento se asentaba sobre algo mullido. Estábamos sobre hierba, cuando siempre habíamos estado sobre arena, piedra y tierra.

ETAPA 6: 14,5 Kilómetros: un check point:  The Summit (la cumbre)

Hoy hemos salido en tres grupos. El primero a las 6 de la mañana, el segundo a las 7 y el tercero a las 8. Lógicamente nos toca el último. Es una etapa corta, pero dura, pues tenemos que subir hasta el Grand Staircase, que se encuentra a 2.700 metros de altura. Aún así decidimos salir a disfrutar, pues ya estaba todo decidido. La salida no es desde el campamento, sino que nos trasladan en cuatro por cuatro unos kilómetros, para ahorrarnos la aburrida pista y nos dejan en un bosque precioso, desde donde salimos ya hacia arriba por una senda que nos lleva a un mirador y donde se encuentra el único control de hoy.
 Esta vez vamos cinco corredores juntos.  Luego comienza una bajada, en principio por una pista y luego por una preciosa senda zigzagueante hasta el fondo del valle donde comienza la definitiva subida hasta  la meta. El recorrido va siempre por un camino boscoso y siempre hacia arriba. Creo que tardamos menos de dos horas en llegar. La meta está situada en lugar fantástico. Cruzas la meta y cinco metros más adelante te encuentras con una caída vertical de casi doscientos metros y con unas vistas magníficas. Me gusta este tipo de llegadas. La verdad es que no necesitas ningún público para disfrutar de estos momentos.

Por fin podemos comer y beber algo dignamente. La organización nos tiene allí preparado un mini buffet para reponernos. Después nos trasladan en cuatro por cuatro hasta una carretera donde nos espera un autobús que nos lleva al hotel de Las Vegas, donde esa noche es la cena y entrega de premios. ¡¡¡Cómo añoraba una ducha,  una cama,…!!! En un hotelazo, uaaahhhhh…

Y ya de estar en Las Vegas y a pesar del cansancio, pues no quedaba más remedio que dar una vuelta por la ciudad de la perversión.

CONCLUSION

Ha sido una carrera muy bonita e interesante. Ha habido tramos espectaculares y otros más aburridos, algo normal en una carrera tan larga. Me ha encantado la organización. Sobresaliente. Tuvo el detalle de ofrecernos después de la etapa larga un refresco (a elegir) frío. Cómo se agradece. Pero no sólo fue eso, lógicamente. Prácticamente sin fallos, siempre pendientes de todos.

Y la carrera. Me encantan este tipo de carreras. ¿Por qué? Pues entre otras razones, porque aquí no hay ayudas de ningún tipo. Ni una sola. Eres tú contra todo y contra todos. Tú tienes que arreglarte ante cualquier improvisto, tú tienes que gestionar tu equipo, tú tienes que calcular tu comida, nadie te va a esperar en un control para ofrecerte nada. Aquí estamos todos en las mismas condiciones. La única ayuda que puedes recibir, y eso es otro motivo por el que me atraen estas carreras, es la de los propios corredores. Pero, ni aún así es fácil, pues generalmente todos vamos con lo justo.

9 sept. 2012

G2Gultra

Por aquí estaremos corriendo dentro de 15 días:

http://vimeo.com/48203684


 

7 ago. 2012

ANILLO DEL VINDIO

El viernes fuimos a dormir al albergue de Santa Marina de Valdeón, el gallego de Porriño Jesús y yo. Pensábamos unirnos al grupo guiado por el cántabro Pablo Criado (Chelis Valle, Nerea Martínez, Manuel Jiménez, David González, Antonio Molina, y Antonio Martínez, de Madrid; JorgeRivero y Miguel Álvarez, de Asturias; Valentín García, de Guadalajara; Oscar Martín, de Bilbao, y Abel Atalanta, de Salamanca) que salían de Aliva, el sábado a las 10 de la mañana.

Nosotros decidimos salir de Posada a las 7 de la mañana con la intención de cogerles por el camino. Salimos puntuales y comenzamos a subir por la riega de Asotín donde se nos echó la niebla. Poco antes de llegar al refugio de Collado Jermoso despejó, pero el día seguía bastante cubierto. Tardamos dos horas en llegar. Desde aquí fuimos al refugio de Cabaña Verónica pasando por los Tiros de Casares lo que nos llevó una hora y cuarto más. Después seguimos por la Vueltona y llegamos a Aliva. Hasta aquí, desde Posada empleamos cuatro horas y cinco minutos.
Eran las once de la mañana y el grupo comandado por Pablo hacía una hora que se había ido. Al ser un grupo numeroso pensábamos cogerles pronto, pero iban a buen ritmo. Bajamos a las Vegas de Sotres, ya otra vez con niebla y comenzamos la subida de la canal de Jidiellu, con más niebla. Jesús no iba fino (bueno, según él, yo iba rápido). Le dejé los bastones y le dí un poco de “estimulantes”.
Desde el Collado Valdominguero bajamos al siguiente refugio, el del Casetón de Andara. Aquí abrió un poco la niebla. Cogimos la pista hasta el desvío a Fuentesoles para bajar al pueblo de Sotres. Aquí nos encontramos con el equipo de apoyo de Pablo y nos dijeron que nos llevaban una hora. Coño, pues sí que iban rápido. Subimos la pista hacia Pandébano. Nos encontramos con gente conocida por el camino (Avigamo, Aguirre, Ricardo Cuervo y bastantes más.). Para a hablar cinco minutos con cada uno,…
Llegamos al refugio del Urriello con mucha niebla y lloviendo. Tomás, el guarda del refugio, llamó a Cabrones, para ver que tiempo hacía, y malas noticias, estaba igual de malo que aquí. Es igual. Subimos la brecha de los Cazadores y llegamos al refugio de Cabrones. Aquí elguarda nos dice que el grupo de Pablo nos lleva más de una hora. Bajamos con niebla. Jesús no puede correr y baja andando. Las rodillas le duelen mucho. Finalmente decidimos que es mejor que lo deje. Que baje a Poncebos y siga la ruta del Cares para volver a Posada (posteriormente comprobamos que fue la mejor decisión, ya que estaba completamente roto).
 Seguí sólo. Bajé la canal deAmuesa hasta Bulnes y Poncebos a saco. Y me llevé una sorpresa cuando llego a Poncebos y me encuentro allí a todo el equipo, algo más reducido pues ya hubo varios abandonos. Ahora continuamos juntos. Seguimos la ruta del Cares hasta coger el desvío que nos sube por la canal de Trea. Aquí hay otro abandono. En total quedamos siete.
Subimos Trea y a media subida se nos hace de noche. Probamos nuestras nuevas frontales (parecemos el equipo Nao, pues Pablo, Nerea y yo llevamos la nueva frontal de Petzl, que por cierto en modo Trail, me duró más de ocho horas). Llegamos al refugio de Ario. La noche ha refrescado, pues la niebla meona no desaparece. Nos dirigimos hacia los Lagos. Al llegar aquí, debido a la poca visibilidad, decidimos rodear los Lagos, ya que encontrar el otro paso sin mojarnos los pies, no iba a ser fácil, lo cual también fue un acierto. Llegamos al Pozo del Alemán, donde nos esperaba el equipo de apoyo. Reponer fuerzas, algunos cambiarse de ropa y otro abandono. Al final seguimos seis (Pablo, Nerea, Jorge, David, Miguel y yo). Parece increíble, pero no sé las veces que he subido por aquí, incluso varias de ellas, durante la noche. Pues aún así nos “perdimos” (desorientamos, mejor), subiendo al refugio de Vegarredonda. La jodida niebla es muy cabrona. En fin, conseguimos enderezar el rumbo y llegamos al Jou Santo. Aquí tenemos que dejar la senda y coger el desvío abrupto y sin senda, hacia la Forcadona, donde todavía hay un buen nevero. Bajamos hasta dar de nuevo con la senda que nos lleva a Vega Huerta. Aquí ya nos ha amanecido, pero la niebla no se va. Continuamos bajando por la canal del Perro y nos adentramos en el bosque que nos lleva al refugio de Vegabaño, donde Julián nos prepara un café caliente. Son las 9 de la mañana. Ahora sólo nos queda seguir subiendo un poco hacia el collado del Escobaloso y afrontar la última bajada fuerte hacia el destino final, Posada de Valdeón. He empleado 28 horas en llegar. Al resto del equipo todavía les queda terminar lo que yo hice al principio y llegar a Aliva, de donde salieron.
Y aquí un pequeño vídeo:

http://www.youtube.com/watch?v=_zmy1q82HzQ&feature=youtu.be

30 jul. 2012

ANETO ULTRA TRAIL 2012

ANETO ULTRA TRAIL 28/07/2012


28 de julio 2012

Como viene siendo habitual en estas fechas, se celebró la V edición del Aneto Ultra Trail, que se celebra conjuntamente con otras dos pruebas: las dos Caras del Aneto y la Maratón del Aneto.

La carrera es de 96 km y rodea el pico del Aneto y el macizo de La Maladeta. Es una carrera muy bonita y entretenida. Tiene bastante tramos técnicos, aunque también tiene tramos “comecocos”, esas pistas interminables que suele haber antes de la llegada a algún pueblo o los cinco kilómetros de carretera en continua subida hacia Artiga de Lin. Pero es lo que hay.

Aunque en un principio siempre vas con la tensión de si te saldrá bien la carrera, si no tendrás ningún problema, etc, etc, lo cierto es que esto llegó a pasar a un segundo plano cuando comentábamos la previsión meteorológica. Cielos, daban rayos y truenos. Y si hay algo que me jode un montón es que me coja una tormenta a casi tres mil metros. No se lo recomiendo a nadie. Acojona y mucho. Además es algo que no puedes controlar y cuando hay algo que escapa a tu control, te pone de los nervios. Puedo pasarlo mal con calor, con lluvia, con nieve, con viento, con niebla, pero no me altera. Pero una tormenta….si es que cada vez que hablas con alguien te recomienda una cosa diferente, así que yo pienso que es una lotería, cómo la ruleta tenga tu número, lo tienes claro. Y eso que piensas,…coño, más de mil corredores por aquí y me va a tocar a mí!!!!!

Pero la montaña es impredecible, así que vamos a esperar a ver qué ocurre. La salida es a las 8 de la mañana y desde las 6:30 puedes ir a recoger el dorsal. Te obligan a llevar un material obligatorio (frontal, manta térmica, navaja, silbato, cortavientos, forro, gorro, gafas, guantes, comida, y alguna cosa más por si surge cualquier imprevisto). La carrera es en autosuficiencia, sólo hay un control en Vielha (hacia la mitad de la carrera) donde te permiten dejar una bolsa con lo que necesites, el resto del recorrido, nada de nada, ni agua. Pero eso también lo hace interesante. Gestionar tus propios recursos. Aunque agua hay mucha de los múltiples arroyos que bajan de la montaña y no supone ningún problema. Tampoco hay marcas a lo largo del recorrido, excepto en la subida desde Vielha hasta que empieza la subida de la carretera, el resto del recorrido se trata de seguir el GR11.

Sábado 28, día de la carrera: El día amanece completamente despejado. Y salimos de Benasque, al principio, por una pista, durante unos 7 km, con un pequeño atajo en cuesta, hasta llegar al primer control: Senarta. Aquí cogemos un desvío que sigue el GR-11 a través de una gran pista. Hay otro atajo al principio, para evitar una inmensa curva de la pista, que este año no vimos, y luego continuar por el GR 11, por la pista de Vallibierna hasta llegar de nuevo a otro control: Coronas. Hasta el primer control íbamos un pequeño grupo de seis corredores. Una vez en la pista de Vallibierna, yo continuaba con mi ritmo y me fui quedando sólo y así llegué al segundo control, el de Coronas. Aquí acaba la pista y comienza una senda pedregosa, en continuo ascenso, La senda se va transformando en algunas ocasiones en pradería hasta comenzar a subir por un auténtico pedrero que nos lleva al control de Ballibierna (2.732m). Desde este collado comienza una ligera bajada, en un principio por un pedrero, que poco a poco se va transformando en senda, pero que hay andar con cuidado donde se ponen los pies. Pero el recorrido es bastante entretenido y ameno para correr. Corremos al lado del lago Llauset que nos lleva al siguiente control: Llauset. Una primera subida no muy larga, pero dura nos lleva a la collada de Anglos (2.438m) para comenzar a bajar por otra senda de piedras sueltas que nos lleva a los lagos de Anglos y al refugio del mismo nombre, y donde el terreno se ha vuelto llano y verde por unos momentos, justo para relajarnos un poquito antes de comenzar la, probablemente, bajada más dura y técnica de la carrera. Una senda retorcida e irregular con fuertes desniveles, en los que, a veces, era conveniente agarrarse a algún árbol. Una vez llegados al fondo del valle, la senda transcurre por un precioso bosque, muy corrible, aunque el terreno sigue siendo irregular. Se agradece el bosque, por el calor es sofocante. No paro de beber agua de todos los arroyos y refrescarme la cabeza. Incluso tuve unas sensaciones como de falta de fuerzas, que me obligó a comer una barrita, pero creo que el calor era la causa de esa debilidad. Pero parece que fue un momento breve.

Continuamos por el GR 11 hasta llegar al pantano de Senet . Subimos un pequeño tramo por la carretera para luego coger un desvío a la derecha y seguir una pista que nos lleva al siguiente control: Conangles. Continúo por la pista buscando agua fresca en todas las fuentes y arroyos. Hasta ahora iba bien, pues conocía el terreno del año pasado, aunque a veces me surgía alguna duda en algún desvío. Porque el año pasado poco después de pasar este último control, en una bifurcación Manuel, que iba conmigo, nos “perdimos” cinco o diez minutos. Pero esta vez iba sobre seguro.

Continúo por la pista para, poco después, en un giro de noventa grados, empezar otra dura subida, en un principio por un bosque, que cuando acaba hay que cruzar un arroyo de donde baja un agua fría y fresca que te hace revivir. Luego la senda transcurre por pasto de alta montaña y finalmente roca y piedra, hacia el puerto de Vielha(2.448m), donde estaba el siguiente control. Y comienza otra larga bajada, la primera parte por la clásica senda de piedra suelta y descompuesta, que puede darte un disgusto como tengas una mala pisada. Después vuelve de nuevo la senda por praderías y pastos de alta montaña hasta finalmente coger una pista, que también hay que cortar por otra senda, que nos llevará a otra pista hormigonada que es lo que te hace saber que estás llegando a la civilización. Eso sí, la pista se hace eterna, además estás ya metido en el fondo del valle y el calor cada vez es más agobiante.

Y así llego a Vielha donde estaba el control en el cual habíamos dejado la bolsa que nos permitía la organización. Paro un poquito a beber y comer algo.

Ahora hacía bastante calor y humedad. Sudaba como un pato. Y para más inri, comenzaba otra eterna subida. Procuraba beber a menudo, no mucho, pero si frecuentemente. No suelo comer mucho en estas carreras, pero intento beber, especialmente si hay humedad. No estoy acostumbrado a estos ambientes tan cálidos y húmedos e intento evitar problemas mayores, y aún así llegan… Esta parte del recorrido estaba marcada, pues era fácil despistarse (aún así siempre se pierde alguien). Bueno sigo subiendo, meto la cabeza en el agua en cualquier arroyo y sigo subiendo. Por primera vez en mi vida deseo que caiga una tormenta, descargue un buen chaparrón y me empape de arriba abajo. Este calor me está matando. Esta subida va cortando una carretera. Luego se suaviza un poco e incluso llanea. Y parece que se abre una luz para mí: hay niebla. Pienso que esta circunstancia refrescará el tiempo. Pues no. Sigue el bochorno. Mucha humedad. Paso al lado de dos cabañas y llego a un pequeño collado. Continúo por la senda y llego al siguiente control situado en una cabaña: Gèles.

Toda esta parte del recorrido es con pequeñas subidas y bajadas, muy asequibles para correr. Después de pasar este control y tras una pequeña subida por una senda herbosa, comienza una senda en diagonal muy entretenida, hasta llegar a una bajada a través de una senda en medio de un bosque con un fortísimo desnivel que hace temblar los cuádriceps. Y llego al terreno llano. Otra pista que me lleva a, quizás la parte menos deseada de todo corredor de montaña, el asfalto. Una carretera en continua subida durante unos cinco kilómetros, donde, por suerte, bajan unos pequeños cañones del margen de la derecha con agua fría que viene fenomenal. No tengo ni idea de dónde viene el segundo, ni tan siquiera quien puede ser. Pero por fin se acaba la carretera y aquí se encuentra el próximo control: Artiga de Lin. Y continúa la subida, aunque ahora es por una senda en medio del bosque, hasta que llegas a un pequeño cruce, donde a más de uno le puede dar un disgusto (si no llevas GPS, claro), pues la senda continúa de frente, pero hay unos jitos a la izquierda, que te indican que debes girar ahí y dejar la senda principal. Aunque este año había unos palos cruzados en la senda para orientarte mejor. Esta subida es más un camino de vacas que una senda. Pero poco a poco va apareciendo la senda, que además se vuelve llana, pero aparece otra vez la niebla, una niebla bastante cerrada, pero que tampoco refresca nada. Lo bueno (o lo malo, según se mire) es que así no ves la dura subida que te queda (yo porque la recuerdo del año pasado). Como consuelo puedes pensar que es ya la última subida(al menos de las consideradas duras) y que a partir de ahí es ya todo para abajo. Pero hay que subir primero. Poco antes de llegar arriba escucho algún tronido. Parece que se me va echar la tormenta encima justo cuando llegue arriba. Coño podía haber aparecido abajo, sí que esto es la ley de Murphy. Caen cuatro gotas contadas y no llega la tormenta. Y por fin llegas al Puerto de la Picada(2.477m). Y justo aquí desaparece la niebla.

Este punto es el control de las tres carreras por lo que me encuentro con muchos de los corredores que participan en las otras pruebas, por lo que esta parte del recorrido se hace más amena, aunque también con algún inconveniente, pues a veces, los adelantamientos no son fáciles en una senda donde se cruza tanta gente. Pero estoy bajando bastante bien, aunque me he quedado sin agua, por lo que al llegar al primer arroyo que hay meto la cabeza en el agua, y pude seguir corriendo más “cómodo” (en realidad iban bastante fundido, corría ya con el automático puesto) hasta llegar al control de Vado. Desde aquí, tras unos metros de carretera, empieza una pequeña subida por una senda que nos lleva al siguiente control: Baños. Esta última senda es estrecha y no es fácil adelantar a los numerosos corredores que hay de las otras pruebas, pero cuando puedo paso y cuando no puedo pues “pito” para que me dejen pasar. Las fuerzas están muy, muy justitas y en algunos toboganes tenía que andar. Desde Baños hasta Senarta ya es todo pista (excepto un pequeñito tramo de senda al dejar la carretera). Ahora era cuestión de quemar lo último te que queda (si es que te queda algo). He llegado al último control, que coincidía con el primero: Senarta y desde aquí sólo me quedaban siete kilómetros para llegar a meta. Miro el crono y por primera vez me doy cuenta que podría bajar el tiempo del año pasado. Pero ni con esas puedo acelerar el ritmo. Para lo único que me sirve es para no terminar andando. Y como no podía ser de otra manera y para rematar la faena: llegó la tormenta faltando cuatro kilómetros. A buenas horas, mangas verdes.

Un golpe de agua y granizo que sirvió de poco, pues pasó en unos minutos. Eso sí, no quiero ni pensar lo mal que lo podrían pasar los pobres corredores a los que les cogiera en cualquier collado. Joer que moral. Y luego nos quejamos.

Y por fin ves Benasque. Pero sólo piensas en llegar. Mucho ambiente, mucho público en la llegada animando, pero acabo mucho más cascado que el año pasado. Eso sí, he conseguido bajar en cinco minutos el tiempo del año anterior: 11h 57 minutos. Desde luego no se dieron las condiciones óptimas para bajar el tiempo, pero también puede ocurrir que condiciones óptimas metas una cagada del copón. Así son las ultras de montaña.

P.D.: Me estoy pensando en presentarme a alcalde de Benasque, tal y como me propusieron algunos del pueblo:):):) (probablemente sufra menos y gane más:):):) )

24 jul. 2012

EL SUEÑO ESPAÑOL...






EL SUEÑO ESPAÑOL!!! Es que lo clava...

En cierta ocasión me preguntaron que opinaba sobre la marcha de los mineros a Madrid. Mi respuesta fue corta y clara: si no van con dinamita no van a solucionar nada. Por desgracia es la única alternativa que nos queda. Hubo alguien que me dijo que Gandhi había conseguido resultados de forma más pacífica. Yo admiro a Gandhi. Pero también a Robespierre. Y si tengo que elegir entre vivir en la India de Gandhi o en la Francia de Robespierre, ahora mismo lo tengo claro. La India sólo para irme de vacaciones. Con la guillotina consiguieron mejores resultados.

18 jul. 2012

RONDA DEL CIMS-ANDORRA ULTRA TRAIL 2012

ANDORRA ULTRA TRAIL – RONDA DELS CIMS – 6/7 JULIO 2012



Un año más se celebró la carrera más dura que existe en Europa -en una distancia similar-.

Este año iba con cierto aire de revancha, debido al abandono del año pasado. Le tenía ganas y psicológicamente mi cabeza no aceptaba otra derrota (aunque las circunstancias posteriores me la pusieron a prueba).

Como sabéis la distancia de esta carrera son 170 kilómetros y el desnivel acumulado ya ni me acuerdo (pero os aseguro que es mucho!!!), ya que se rodea el país por completo pasando por la mayoría de sus cumbres más altas.

Son las 8 de la mañana del viernes día 6. Estamos en Ordino cerca de 300 corredores que vamos a afrontar la distancia más larga de las diversas pruebas que existen. Allí estamos “viejos amigos y rivales” para “pelearnos” en la carrera y después tomarnos unas cervezas juntos mientras debatimos todos los pormenores de la carrera. Me gusta este ambiente. Entre estos “amigos-rivales” están Oscar y el alemán Ulrich, a priori dos de los favoritos.


Y salimos. Como es mi costumbre, y me imagino que la de la mayoría, cada uno viene a hacer su carrera, sin mirar para nadie, ni para adelante, ni para atrás. Lo único que tenemos que mirar es donde ponemos los pies y dónde están las banderitas (Y yo cada vez más, que me estoy haciendo mayor).


Me encuentro cómodo y voy tirando. Me siguen Oscar y Ulrich. En un principio parece que se quedan, pero son sólo unos metros. Oscar me dijo después que los primeros kilómetros los pasó fatal. Ulrich se iba quedando un poco más rezagado. Y así continúa la carrera, con sus duras subidas y bajadas. No recuerdo exactamente en qué kilómetro sería, probablemente el 35, en un cresteo de roca que hay antes de llegar al refugio que está en la base del pico Comapedrosa, tengo una caída, como muchas de las que nos ocurren, pero que algunas tienen más repercusiones que otras. En este caso, me tocó la mala. Creí que se me había acabado la carrera y estaba desesperado. Mi mano chocó contra las piedras y un dedo se me torció con una herida abierta. Creí que lo había roto, pues el dolor era insoportable y sangraba bastante. Además también tenía otra herida en la palma de la mano, en el codo y en la rodilla. Bonito panorama. Aún así continuamos, pues había un control muy cercano, pero ahí sólo me pudieron lavar la herida. Así que tuve que continuar hasta el refugio de Comapedrosa. Aquí ya me hicieron una cura, me pusieron un fuerte vendaje inmovilizador en el dedo y en la mano. Al parecer no estaba roto, sino que tenía una luxación. Parecía el dedo de ET. No sabía si podría aguantar, no sólo el dolor, sino el propio vendaje que me restaba movilidad y no me dejaba agarrar los bastones con fuerza. Pero es que además todavía me quedaban 135 km……Menudo panorama!!!


Aún así sigo tirando subiendo Comapedrosa. Arriba hay bastante niebla, pero no he llegado a la sensación de tener frío. Desde aquí nos vamos alternando Oscar y yo, vuelta a subir, venga a bajar, incluida la considerada más dura bajada que hay desde el Bony la Pica hasta La Margineda.

Lo más curioso es que, a pesar de todo, nos decían que íbamos en tiempos mejores que el año pasado. Me di cuenta, porque el año pasado hacia el kilómetro 75 ya se nos hizo de noche, y este año casi llegamos a Sant Julia de día (kilómetro 90). Y otro nuevo incidente. Voy a coger la frontal del bolsillo de la mochila y Oscar me dice que está encendida. ¿Quéee? Pero que listo… Pues sí, parece que en algún momento de la carrera al coger algo debí pulsar el botón de encendido, pero es que además debió de ser al principio de la carrera, porque la frontal ya no iluminaba prácticamente nada. Hala majo, cambia pilas.

Y seguimos. Y mi estómago me empieza a tocar las narices. Llegamos a un refugio, uno que hay antes del Col Bou. Intento comer un sándwich y no hay manera. Estoy cinco minutos para comer un solo bocado, que termino vomitando después. Y el “cabrón” de Oscar se lo zampa en un santiamén. A partir del kilómetro 110, más o menos, ya no me encuentro todo lo bien que quería. Así que Oscar se va. Aunque a veces me comenta de ir juntos, pero es ridículo. No puedo. Aunque algún kilómetro más tarde llego a verlo, pero bastante tengo con poder seguir mi ritmo.


No recuerdo el nombre, pero en un collado hay una bifurcación. Por un lado va la Ultra Mitic y por otro la Ronda dels Cims. Pues me hago un lío. Retrocedo y vuelvo a mirar bien las flechas. Y bajo hacia un valle. Pero voy atormentado. No tengo ni idea si voy por el buen camino. No sé si estoy en la Ronda o en la Mitic. Apenas hay banderas. Bueno, si las hay, pero están casi todas en el suelo y no las ves hasta que estás encima. De día, con un poco de atención, puedes seguir, pero a quien le toque pasar por aquí por la noche, lo tendrá jodido.

Llego al Col de Isards, desde donde se baja a Pas de la Casa. Coño, tengo Pas de la Casa a tiro y no veo por dónde narices ir. Ni una sola marca. Tiro por el camino de la derecha. Error. Retrocedo para buscar alguna bandera. Nada. Bajo por una senda por el fondo del arroyo. Nada de nuevo. Vuelvo a retroceder. Y así media hora. Al final, a saco directo hacia Pas de la Casa. (Luego me entero que a Oscar le pasó lo mismo). Lo comunicamos a la organización y parece que subieron a solucionarlo, pues el resto de corredores ya no tuvieron ese problema. Intento comer algo en Pas. Imposible. No me entra nada. Y me quedan todavía 40 kilómetros con tres duras subidas y bajadas. Desde Pas de la Casa hay que seguir bajando todavía y luego subir hacia el Pas de les Vaques. Bueno, esta bajada y la mitad de esta subida son un auténtico calvario, o peor aún, un auténtico coñazo. No por la dureza, sino por el terreno. No hay senda. Hierba alta, con hoyos, donde casi no ves donde pones los pies. No se puede correr. Así hasta llegar a una pista, que supone una bendición.

Me sigo arrastrando. Ahora ya sé que la acabaré. De una manera u otra, coma o no, me dejaré llevar como un zombie. Voy con el automático. Todavía sé que me queda la peor subida de todas, el Col de Munieres o como se llame. Nosotros lo llamamos “el 8.000”. Porque como llegues tocado ahí te va a dar un castañazo que parece que estés subiendo, pues eso, un ocho mil. Y sí, cuando llegas arriba ya te dicen que lo tienes chupado, que ya está hecho, que ahora es todo para abajo. Me cago en la leche. Se agradecen los ánimos (desde luego los voluntarios y la organización de esta carrera han sido geniales), pero es que las piernas van tocadas, y la bajada es dura. Son dieciocho kilómetros interminables, con una primera parte técnica. Pero es que luego, la carretera y la pista son un sufrimiento. No acaba nunca. Faltando cinco kilómetros me está esperando mi amiga Susana. Me acompaña hasta meta y así este tramo se hace más llevadero, dentro de lo que cabe. Y por fin llegas a tu destino. Después de 31 horas y media lo he logrado. Por fin puedo hacerle a la carrera el signo del pajarito. Es que el dedo lesionado es el del medio, el corazón, y me viene que ni pintado para tal ocasión.

RESUMEN

Esta puede haber sido otra carrera cualquiera más. Pero no. No sólo vienes a correr. A veces descubres personas maravillosas. O ves que personas maravillosas lo son todavía más. Así que señores sponsors y patrocinadores en general, tenéis a una persona ahí, sin NADIE que le apoye, que no sólo gana carreras, que a nivel comercial es importante, que no sólo es un BUEN corredor, sino que es un GRAN corredor. Después de ganar la Ronda dels Cims, con la paliza que supone, el domingo se levanta pronto para participar en la Solidari Trail. Y no sólo eso, sino que tal y como está la situación económica actual, dona la mitad del premio a esta organización. Por si no lo conocéis se llama OSCAR PEREZ.

3 jul. 2012

"Enredando" en Picos de Europa

El domingo quedamos Javi "El Yeti", Ramón, mi amiga Ana que vino de Valencia y yo para hacer una ruta "diferente" en Picos. Así que nos fuimos a Cordiñanes, concretamente a la ermita de Corona, para desde allí subir a Collado Jermoso por el Argayo Mermejo, las minas del Rabico, el hielo del Pamparroso y el refugio. Esa era la idea primera, que como veremos no salió así. La primera parte es un auténtico caos. Ya casi no hay senda, que se ha perdido entre la hierba, por lo que tuvimos varios intercambios de opiniones sobre por donde había que subir. Aunque los puntos "clave" se sabían, el llegar hasta ellos era otro cantar. Pero bueno, así llegamos al primer paso complicado, el sedo La Garcia (o algo parecido, soy un desastre para los nombres, Javi me corregirá). Pero después de este paso, la situación no es que mejorara en cuanto a la orientación, pero conseguimos llegar a las minas del Rabico. Aquí estuvimos debatiendo por dónde estaba el paso para el hielo del Pamparroso y como no las teníamos todas con nosotros, Javi había leído que se podía pasar por la vira de la Torre del Llaz y allí nos dirigimos. La verdad es que fue más fácil de lo esperado, aunque el último paso, una estrecha vira tallada en roca impone un poco, no fue tan difícil como esperábamos. Y así llegamos al refugio. Después bajamos por Asotín. Javi y Ramón se adelantaron, pues Ramón había perdido los bastones subiendo al principio y fueron a buscarlos. Ana y yo bajamos más tranquilamente.
Y éstas son las imágenes:

 http://youtu.be/P-RY27LMTqg

28 jun. 2012

EN BABIA...

Y el domingo día 24 me fui a recorrer las preciosas montañas de Babia.


Salí de Torre de Babia por la pista que va a la Laguna Verde, pero antes de llegar giré a la izquierda para subir por la cara norte del Pico Montihuero. Desde esta cumbre fui cresteando dirección oeste para hacer la cumbre de Peña Salgueiro, bajar al valle que sube de La Cueta, ir hacia el nacimiento del río Sil, después ir a los Picos Albos, llegar a la Laguna del Valle, para luego dirigirme hacia la cara norte de Peña Orniz. El cresterío de esta zona es bastante expuesto y en algunos momentos hay que bajar ya que es imposible seguir la cresta. Así llego hasta la cumbre de La Calabazosa. Desde aquí se puede empezar a ver la Laguna de la Calabazosa y algún lago de los de Saliencias. Bajo por una ladera hasta llegar a la pista que viene, tanto de La Majúa, como de Torrestío y de Torre de Babia. Me dirijo hacia este último lugar para completar el recorrido.

Y aquí están las imágenes:

http://youtu.be/Ik0qpGVT-k0



26 jun. 2012

DE RUTA POR PICOS DE EUROPA


El sábado 23 de junio quedamos mi amigo Pablo Villa, el “Greimman” Valentín de Cangas y yo para hacer un entrenamiento por Picos de Europa. Pablo y yo salimos del puerto de Panderrueda a las 8 menos cuarto de la mañana. Nos dirigimos hacia el collado de Dobres para bajar al refugio de Vegabaño. Hasta aquí tardamos una hora. Desde el refugio seguimos bajando hacia Carombo para seguir la senda que va paralela al Dobra hasta La Jocica, donde habíamos quedado con Valentín. Esto nos llevó una hora y cuarto.

Desde aquí comenzamos a subir por el Abedulu a través de una senda que hay que seguir con mucho ojo, pues se suele perder, ya que es una zona de hierba con pinchos y piedra.  Nuestro objetivo era cruzar por la Muda de Ozania a la canal de Ozania, ya que había subido otras dos veces por ahí y una vez fui hasta Corroble y la otra, que fui con Valentín también, nos metimos en un embolao del copón. Pero esta vez acertamos bien.

Subimos por la canal de Ozania dirección hacia la Torrezuela. A medida que subíamos ya comenzó a aparecer la nieve, que generalmente, estaba en buenas condiciones. Seguimos la senda hacia Fuente Prieta donde cargamos agua, para afrontar la subida casi completamente nevada hacia el collado de Santa María. Desde aquí hay una bajada alucinante, con mucha nieve, donde pudimos practicar la técnica de esquí sobre zapatillas. Bajamos al Jou de los Asturianos para dirigirnos al Jou Santo. Ahora queremos cruzar la Forcadona, que también tiene mucha nieve y donde Pablo casi se nos cae por un agujero que hizo en la nieve prácticamente en el mismo collado de La Forcadona. La bajada por la cara sur no tiene nieve, pero sí que hay bastante en Las Llorosas. Incluso algún paso divertido entre la nieve y  la pared.

Nos encaminamos hacia Vega Huerta y aquí Valentín se separa de nuevo. Le indico por dónde tiene que bajar por La Duernona, para bajar a Carombo, ya que él vino por Amieva. Pablo y yo seguimos. Bajamos por la canal del Perro hacia el collado del Frade y coger la senda que va hacia el Escobaloso para, desde aquí,  deshacer la senda que hicimos a primera hora de la mañana.

Y esto es en imágenes lo que hicimos:

19 jun. 2012

TRAVESERA PICOS DE EUROPA 2012

IX TRAVESERA PICOS DE EUROPA 2012







Día 16 de Junio de 2012, hora: 00:00


Un año más se celebró la que yo considero la carrera más dura y técnica que hay en este país. Una carrera que pasa por tres comunidades autónomas. Y en Arenas de Cabrales nos reunimos otra vez “esos locos que corren”, amigos venidos de todas partes del país, e incluso del extranjero. Y otra vez a intercambiar impresiones y comentarios, casi siempre sobre lo mismo, pero siempre con la misma pasión, incertidumbre y temores…”este año no he entrenado lo suficiente…”, “…yo no he entrenado desniveles…”, “…yo he tenido un problema en la rodilla…”, “…¿crees que lloverá?...”, “…¿qué zapatillas vendrán mejor?...”, “…¿qué llevamos en el camel?...”, etc, etc,…


Así que después de todos estos devaneos, se acerca la hora “H” y nos vamos al Repelao, en el santuario de Covadonga, donde a las 12 de la noche se da la salida a esta IX edición de la Travesera. El tiempo parece que nos ha respetado, pero esto es alta montaña y puede ocurrir de todo. La organización obliga a llevar un material obligatorio, precisamente por eso y porque además todavía hay mucha nieve en varios pasos por los que transcurre la carrera.


Comenzamos a subir por la carretera muy poco tiempo, pues enseguida hay que coger la senda que nos llevará hasta los Lagos. Parece que nadie quiere arriesgar en la salida, a pesar de los “galgos” que se presentan, así que yo a hacer mi carrera y a tirar para adelante. Y detrás me siguen Merillas, Pablo Villa, Quico,… Y vuelvo a tener el mismo percance del año pasado. En uno de los muchos barrizales que hay, ahí se queda mi zapatilla, que por si fuera poco, el que venía detrás la pisa y se llena de barro, bueno un mal menor porque no ocurrió nada grave. Así vamos subiendo hasta llegar al primer control y avituallamiento situado en los Lagos de Covadonga. Y aquí es donde empiezo a notar el primer problema. A pesar de que es casi todo subiendo, cuando hay alguna bajada, mi frontal se baja por completo (se baja sólo caja del led, no la cinta) y tengo que subirla continuamente. Cómo hay que seguir subiendo, no me preocupa mucho. Pero esto va a condicionar mi carrera.


Poco a poco empieza a aparecer la nieve, a medida que nos acercamos al Jou Santo. También hace un viento frío, pero parece que sólo es en la parte alta. Aquí Merillas se retira por problemas físicos. Pasamos el Boquete y comienza la bajada por la canal de Mesones. Y aquí es de verdad donde viene el primer problema gordo. Mi frontal es incapaz de ir derecha y tengo que quitármela de la cabeza y llevarla en la mano y…primer batacazo. Correr con la frontal en la mano es un coñazo; mueves los brazos y vas iluminando como si fueras borracho. Mi frontal se apaga y creí que se acababa la carrera. Y no era por problemas de pilas. Consigo encenderla, pero da menos luz que un mechero. Por si fuera poco intento “apartar una piedra con el tobillo” y vuelta al suelo otra vez y como consecuencia esta vez el resultado es el tobillo medio averiado. Pero sigo bajando, tranquilamente porque no veo en condiciones, pero para abajo. Me acompaña mi inseparable y amigo Pablo y el alicantino. Y llegamos a Caín. La verdad es que el ritmo que llevábamos era más rápido que el del año pasado, pero mi cabreo con la frontal no me hacía correr a gusto. Subiendo la canal de Dobresengros sólo veía prácticamente, lo que me iluminaba la frontal de Pablo y muy poquito más. No sé las veces que caí. Estaba deseando que amaneciese para poder relajarme, porque iba echando chispas por las orejas… Creo que ese cabreo me desgastó más que la carrera en sí


Llegando al Hoyo Grande ya amaneció. Pablo tenía problemas de estómago y no podía seguir el ritmo, así que me fui poco a poco. Pero ya no iba cómodo. Mi cabeza me decía que podía correr más rápido, que otros años iba por ahí como una moto, pero mis piernas se negaban. Subí la Horcada de Caín, con algo de nieve. Aunque en la bajada sí que había bastante nieve. Eso te ayuda a bajar mucho más rápido y cómodo, excepto cuando tienes que cruzar lateralmente el nevero, que se hace incómodo y hay que ir con cuidado, pues un resbalón te puede mandar al fondo del hoyo. Y llego al tercer control situado en el refugio del Urriellu. Joer, parecía que no había corrido casi nada. Iba muy cómodo y prácticamente casi no notaba el cansancio, pero mis piernas se negaban a ir más rápido. Comienza la subida por la canal de la Celada, también con algo de nieve. Voy cuarto, pero mi cabeza me decía que estaba bien, que podía correr y que podía cazar al grupo de cabeza; y convencido estaba de ello. Pero una cosa es lo que pensaba y otra lo que realmente ocurría. Iba, como si fuera entrenando, y no compitiendo. La subida a la Collada Bonita tiene bastante nieve. El primer tramo es un poco complicado por la inclinación lateral que tiene. Después se sube “a saco” para arriba y la organización ha puesto una cuerda de seguridad, aunque hay buenos peldaños en la nieve que te hacen subir “cómodamente”. Una vez en la collada, hay que bajar y también hay otra cuerda de seguridad. Comienza la bajada por la canal de Las Moñetas, donde todavía se conserva bastante nieve que hizo que este primer tramo se bajara mucho más cómodo que si no hubiera nieve. Pero esta canal es caótica. Aunque sea casi siempre hacia abajo, hay tramos en los que es muy difícil correr, porque no hay senda, y el terreno es muy agreste, inestable y con tramos en los que hay que echar las manos para bajar. Solamente al final se suaviza y te permite acelerar el ritmo.


La canal de Las Moñetas nos lleva a las Vegas de Sotres, donde se encuentra el siguiente avituallamiento. Aquí hay que reponer un poco más porque lo que nos viene encima asusta un poco. No es que sea la subida más larga, ni la más dura de la carrera. Pero es la más agónica, porque es la última y las piernas ya llevan muchas horas corriendo. Aún así, son mil metros de desnivel positivo en cuatro o cinco kilómetros. Se trata de la canal de Jidiellu. Y la subida es un tormento, porque no te lleva en línea recta, sino que te va haciendo giros de derecha a izquierda. La subí este invierno llena de nieve y fue una maravilla. Te metes en el fondo de la canal y recto para arriba. En cambio, sin nieve te va torturando con esos zigzag. Solamente al final, donde se estrecha la canal hay bastante nieve. Se sube sin problemas y además hay cadenas a las que poder agarrarse. Este año la subí bastante más lento que el año pasado. Y eso, a pesar de haber llevado bastones, algo que no había hecho nunca. Durante la carrera no los había usado. Los reservaba para esta subida. Pero ni así. Y se llega al Collado de Valdominguero. Desde aquí comienza la bajada, donde nos volvemos a encontrar con nieve de nuevo, que nos lleva por la pista minera hasta el Jito de Escarandi. Y vuelvo a recordar lo del año pasado. Desde Las Vegas de Sotres al Jito, le había recortado a Chus veintidós minutos. Y este año iba con la misma intención. Iba…pretérito imperfecto del verbo ir…”; pues se quedó en eso, en la intención. En la bajada de la pista apareció la niebla. Llego al Jito, último avituallamiento y me lo tomo con calma (como casi siempre). Pero ahora hay que ir con más atención. La niebla no facilita la visión de las banderas, ni de las marcas. A veces, incluso, hay que pararse y aminorar el ritmo para buscar la siguiente marca, pues la niebla es densa. Personalmente no me afectó mucho, pues ya conocía la zona de otras ediciones, aunque seguramente habría muchos corredores que no conocerían tan bien la zona y tendrían bastantes más problemas para orientarse. Después de este tramo de sendas de barro y praderías llegamos a la última bajada, la calzada romana del Caoru. Debido a la niebla, esta bajada estaba muy delicada, pues es una calzada con muchas piedras redondas y completamente mojada. Una persona de la organización te advierte antes de entrar en la calzada de lo delicado de la bajada. Y para que veas que es cierto, lo compruebas nada más empezar, otro nuevo batacazo, y ya he perdido la cuenta. Pues nada, a seguir bajando con cuidado hasta llegar por fin a la meta en Arenas de Cabrales. Todavía no he mirado ni el tiempo que hice. Creo que unas doce horas y cuarenta minutos. Tampoco me preocupa. Es más, creo que hice casi media hora más que el año pasado. También me es igual. Eso sí, acabé teniendo la impresión que podía dar otra vuelta. Y no es coña. Con tan buenas sensaciones que el domingo salí a entrenar de nuevo más de dos horas. No es lo que yo había pensado al principio, pero coño, es para estar contento de todos modos.


La pena es que no me pude quedar a la entrega de premios, ni esperar a ver llegar a algunos de mis amigos que la habían preparado con mucha ilusión y darle esos ánimos y felicitaciones, pero hay que cumplir con otros compromisos y tuve que irme. Ya lo haré durante estos días y volveremos a intercambiar sensaciones, impresiones y toda esa magia que envuelve a este tipo de carreras.


Y ahora me toca hacer de malo. Aunque son comentarios que provienen de más corredores, incluido yo, voy a exponer algo que no me gusta y que estoy viendo últimamente en algunas carreras, incluida esta.


El REGLAMENTO, es para CUMPLIRLO, sí o sí, desde el primero hasta el último. Y esto NO se hace. Y NO se ha hecho en esta carrera. A pesar de las “amenazas” de la organización, hay corredores que se lo saltan a la torera. Corredores de todo tipo, desde los de cabeza hasta los de la cola (especialmente los primeros). Estoy seguro que no va a influir prácticamente para nada en el resultado, pero es el Reglamento y punto. Ojo, y no sólo ocurre en carreras más “populares”, también lo he visto y comprobado en carreras de la copa del mundo. Y puedo dar nombres y apellidos. Y se puede comprobar con imágenes.


Así que seamos serios, consecuentes y a la organización no debería temblarle el pulso a la hora de tomar medidas y no intentar “quedar bien”, pues así no lo hace. He visto en algunas carreras como descalificaban al primer clasificado, al segundo,…e incluso a alguno que iba el cincuenta. Es lo que se DEBE hacer. Así que espero que en próximas ediciones, tanto en esta carrera, como en cualquier otra, la organización haga cumplir el reglamento y los corredores sean más serios y responsables. Creo que es cuestión de educación y respeto, tanto a unos como a otros.


Traducción "libre" y muy interesante de Nicolas, el corredor francés, de la Travesera de Picos:

Versión traducida de TRAVERSEE DES PICOS LE RECIT.docx


74 kilometros - m D 6600 - D-6650m


Historia de una carrera Ultra por Alta Montaña

Hacía mucho tiempo que esperaba para participar en ésta famosa Travesera de los Picos de Europa. Desde principios de 2011 creo. Yo había descubierto la información al azar en Facebook (¡no son todos malos en las redes sociales!), Y he visto la historia del Gran corredor español Salvador Calvo. A principios del año 2012, en busca de información precisa para las inscripciones, es Oscar Pérez López quien me informa del sitio para ver y unos datos para no perderse. Unos días más tarde, con amigos de la Xteph Lemur de equipo, Stephane y el Pollito, estamos inmersos en este nuevo reto.

Hablamos de reto, todos se han centrado en esta primera mitad de la temporada en este objetivo, nos preparamos para tratar de completar esta ruta de 74 kilometros y 6550m de d +.

Antes de leer este relato de la carrera que esperamos descubrir un poco más esta carrera y este Macizo suntuoso, primero debe leer el primer artículo de esta presentación. A continuación, tendrá una buena visión del ambiente, por supuesto, las pendientes, es mejor estar en mi historia.

¿Cómo me informé sobre este evento?

Un comienzo complicado de la temporada con problemas recurrentes en las pantorrillas. ¿Desgarrón mal cuidado? ¿Las contracturas? Confieso no haber tenido respuestas muy claras ... pero hasta ahora, siempre he tenido una forma física muy buena, porque he hecho un montón de ciclismo de montaña. Desde mediados de mayo, incluso encadenado un ciclo completo de cuatro semanas con cerca de 15 horas de entrenamiento / semana, incluyendo la Travesía del País Vasco cruzar en bicicleta sin parar, y concluyó de forma brillante por el Raid Xikint'O el fin de semana precedente al evento. Níckel ... excepto el miércoles antes de la carrera, a J-3, un pequeño footing anodino solo para probar el material y la bolsa, las contracturas grandes en la pantorrilla derecha (si bien es la izquierda que me molesta desde el comienzo de temporada) Obligado a detener la sesión, la carrera está imposible. Enseguida, la moral de lleva un duro golpe ... ¿por qué ir a los Picos de Europa en este estado? Horas de coche para ser bloqueado por el dolor como después de 2 kilometros? Durante 2 días, sin entrenamiento, prefiero no probar o incluso si se trata o no ... me decidí a ir de todos modos, porque esperar tanto tiempo! No tengo ninguna ilusión dentro de mí, pero yo prefiero no escuchar, hacer como si nada hubiera pasado ... Me alegro de ser así, pero un poco disgustado, al mismo tiempo! Sentimiento muy complicado como antes de la carrera ...

Viernes, 14 de junio 2012.

10am. Aquí estamos en Urrugne, con destino a Asturias. El Lemur'''' equipo se está moviendo con fuerza, Xteph, Bip Bip, Pollito, y Marxtel. 5 corredores a la salida ... ¿cómo a la llegada? Las estadísticas tienden a decir que quizás dos ... espero que sea de otra manera. Todo el mundo está a la vez motivado, curioso por ver lo que nos espera en éste Macizo tan hermoso como exigente ... y un poco preocupado. Rumbo a Arenas de Cabrales.

En tanto deciros que el camino se ha ido rápido. Llegamos después de unos pocos descansos a las 15:00. Formalidades de dorsales en un hotel frente al Pico Uriellu (o Naranjo de Bulnes), todo un símbolo. El único punto de vista del Valle de la torre tan popular entre los grandes escaladores. Somos 450 en los formularios de inscripción. Nos enteramos, de paso, que podemos enviar una bolsa durante la carrera, al km 48 ... lástima no haberlo sabido antes, pero todavía vamos a usarlo. Luego, con una salida a la medianoche, nos fuimos directamente al lugar de Salida, en Covadonga, ya que esta es una carrera en línea, la TRAVESERA INTEGRAL los Picos de Europa. El nombre de Covadonga me sonaba a mí ya que de manera regular llegan a las alturas de la Vuelta en los Lagos de Covadonga, un juez implacable ... seguramente como nuestro Tourmalet para nosotros! Llego al lugar alrededor de las 18h, entonces tomó el tiempo para una hermosa visita turística en el Santuario de Covadonga. Encerrado entre montañas, Covadonga es un santuario religioso popular y hermoso. Este pequeño paseo definitivamente valió la pena el desvío.

Poco a poco, el reloj no se detiene. Preparación de bolsas, la comida a los pies de la camioneta, una siesta al atardecer ... la hora se acerca. Siempre preocupado por mi pantorrilla, entonces Martxel me propone echar un vistazo. En el punto donde estoy, me engancho a lo que sea. Resulta que Marxtel, sin estar bajo un fisioterapeuta, tiene buenas condiciones para esto. Se siente el malestar directamente: tiene enormes contracturas en los gemelos. Entonces, ¿qué? 30 ... "hiper masaje profesional, la presión, la fricción ... es muy doloroso a veces, pero sé que mi buen fisio me había hecho la misma manipulación recientemente y que ha tenido mucho éxito. Cuando termina, las contracturas siguen ahí ... pero el gemelo es mucho más flexible. Una buena cinta en la parte superior de cada una de las medias de compresión de la pantorrilla más todavía ... y ya veremos. En mi cabeza, me digo que los primeros 2 km de alquitrán serán cruciales. Si eso sucede aún queda mucho. Después me digo que haría el puente bajo por la primera gran bajada ... en caso de que las contracturas excéntricas sean también imposibles de soportar ... un montón de preguntas en mi cabeza en realidad. Pase lo que pase en este momento.

El clima, las condiciones eran de un día perfecto. ... A pocas horas de comenzar las nubes aparecen, desaparecen, los pronósticos no son positivos ... ... difícil saber qué pensar ... qué lástima, si se descubre el macizo, sin reparar en la parte superior.

Menos de 30 minutos antes del comienzo ... es buena noche, comienza a tener una buena efervescencia, las últimas fotos de grupo ... y estamos listos para salir en medio del pelotón español. Chips de control de tiempo electrónico, las últimas recomendaciones del Director de Carrera: las condiciones meteorológicas no son buenas. A pesar de las estrellas sobre nuestras cabezas, la lluvia se anunció en la mañana ... Entonces tratar de recuperar mi Gore-Tex que queda en la bolsa del km48 ... pero ya es demasiado tarde, mi pequeño cortavientos hará el trabajo hasta allá. Si llego ......

Sábado, 15 de junio - 0:00 - Inicio de la carrera

Sección 1 - CALENTAMIENTO

Covadonga (km 0-155m) - Col de Jou Santu (KM22-2115m)

22 kilometros - + D 2340 - D-450

1 Avituallamiento

Me pongo a mí mismo voluntariamente apartado de las líneas del frente, con Stephane. El inicio se da. En estos dos kilometros de asfalto pequeños, el ritmo es rápido. Como de costumbre ... Me parece increíble, a qué es debido. Poco importa. De todos modos, me centro en mi pantorrilla, mi único punto de atención. Cada vez que piso trato de no empujar demasiado duro, me tomo un paso más oblicuo ... las contracturas están allí de todos modos. No es tranquilizador, pero el dolor sigue siendo el mismo. En Covadonga, ataco la pista en la posición 30-40 probablemente. Ahora entiendo algo del inicio rápido, ya que ha atascado un poco, pero nada demasiado serio, sólo lo suficiente para no encender el contrario! Estoy obsesionado con él ... tira la pantorrilla derecha ... se está tirando por delante ... pero aún así ... ya no se ha lanzado a la vez como el Trail Drôme Lafuma ya está! Una vez pasada la primera pared, el rango de primer kilómetro de recuerdos, pendientes pronunciadas, pendientes corribles... todo lo que necesitaba no sólo para los gemelos. Al nivel de forma, me siento como que estoy muy bien, porque subo poco a poco, y mi corazón se ha estabilizado entre 145 y 155 solamente (FC máx 185) ... pero por ahora mi atención está en otra parte. Caminamos juntos con Stephane, ya sé que vamos a estar por delante de nuestras predicciones en el KM11, avituallamiento en los Lagos de Covadonga. Sobre una base de 13h de carrera (Top 5 en 2011), debía pasar en 1:45 y aquí estamos en 1:30! ... Esto me anima mi decisión de ir tranquilamente ... muchos corredores llevan ciertamente a un ritmo demasiado rápido. Breve descanso para llenar del agua la bolsa, pequeña pausa técnica entre dos coches ... y nos vamos para los sólo 3 km de pistas, casi llanos de la carrera. Una vez más, mi atención se centra en la pantorrilla, me aseguro de no poner demasiado, me puede ralentizar un poco. Stephane así paso, así tira siempre pero así pasa ... y nos acercamos a la primera gran ascensión La moral está empezando a ser buena ... la dirección a seguir será el gran descenso hacia Caín! Si el dolor se mantiene estable, ahora no atacaría más que eso. Tan sólo sensaciones extrañas'''', pero que no me impiden en absoluto a avanzar a buen ritmo. Eso es esencial, recuerdo que el día anterior o unas horas, no me lo podía creer en absoluto.

KM14. Esta vez se ataca el monte en serio. Vuelvo a mi mundo. Se pasa a modo de marcha, los bastones son una necesidad, se ataca recto a la pendiente. Hay 900 + d para llegar a la parte alta Poco a poco, sin realmente darse cuenta de ello, adopto un ritmo bastante sostenido, sin dejar de controlar mi corazón a 155 pulsaciones por minuto. Stéphane se reserva algo ... ahora todo el mundo hace su carrera, es mejor para todos. Poco a poco, me concentro en las tensiones cada vez menos, y disfrutar de estos momentos de Montaña por la noche. Las estrellas siguen ahí, se distinguen las cumbres. Adelanto corredores lentamente, pero es difícil saber dónde estoy. Veo bastantes luces rojas intermitentes en la parte delantera ... pero no me importa. Lo que realmente me sorprendió en ese tramo de la noche, es sobre todo el número de personas de la organización colocado en la Montaña! ¡Impresionante! Todos los 10 ', el giro de una roca, una vez, un frente y nos deslumbra alguien que está ahí para asegurarse de que todo va bien, para una palabra de aliento. La organización está bien preparada, la seguridad aparece como una prioridad, estamos ... tierra de montañeros, de eso no hay duda.

En la parte superior de la subida, un viento terrible empieza a soplar. En algunas partes liberadas, hace mucho frío. Muy rápido, me tomo el tiempo para un pequeño descanso para poner mi corta vientos. Es más prudente. Estamos a 2000m. Los primeros neveros hacen su aparición ... la alta montaña es nuestra. Antes de desviar a Caín, éste primer tramo de carrera termina con una serie de subidas - descensos de varios collados pequeños. Todo es mineral, los neveros son muchos, aunque algunas partes son muy empinadas hacia abajo. Se requiere hacer un poco el equilibrista, pero la calidad de nieve es perfecto, la precisa. Que la gozada en este tramo, entre las rocas y la nieve, solo en la noche estrellada a más de 2000m ... ¿qué más pedir? En el último collado, de repente, una pendiente vertical se inclina ante nosotros, y las luces de la aldea aparecen, 1600m en descenso Es increíble ésta verticalidad. Las luces parecen a la vez tan cerca y tan lejos ... otra carrera se iniciará en mi cabeza. Sin embargo, esta primera sección de calentamiento, con 2450m de d + era magnífica. Los tirones tienden a estancarse, lo cual es alentador. La forma es súper buena, he cumplido al pié de la letra mi “ plan de Carrera”, aunque estoy bastante por delante de mis mejores predicciones ... estad atentos.



Sección 2 - LA TRAVESERA VERTICAL

Col de Jou Santu (KM22-2115m) - Col de Valdominguero (km52-2140m)

26 kilometros - + D 3830 - D-3730

3 Refresco

Muy rápidamente, deslizándose entre las rocas en esta empinada pendiente, me detengo para eliminar el corta vientos. Al abrigo del viento, se hace pesado. Los primeros pasos son vacilantes descenso, por lo que es una técnica muy difícil. Me tomará un poco de tiempo para adaptarme a encontrar mi ritmo en este descenso infernal de 1.600 metros en menos de 5 km. Yo me las arreglo en éste sector, sabiendo que yo estoy delante, y sabiendo lo que me espera todavía. Trato de hacer pequeños pasos a buen ritmo, sin poner fuerte presión sobre los cuádriceps ... me gusta. Las luces de Caín aparecen y desaparecen a voluntad de las secciones del terreno, poco más pronunciadas con un poco de vacío en el lado ... Me digo que es el lugar perfecto para organizar una mega-kilometro vertical! A pesar de este descenso de largo. Por contra, acabo de llegar a la aldea, e inmediatamente avituallo. Eso es bueno! ninguna transición. Son las 4:25. Yo había previsto pasar hacia 4:45 o 5am creo. Estoy pues adelantado en el tiempo correcto! Al azar, sin preguntar, yo echo un ojo en el hoja de control, y me doy cuenta que soy 7 º! Yo no sabía del todo donde yo estaba, y no me hubiera importado en absoluto ... pero la sed de conocimiento era demasiado fuerte! Por contra, no he mirado los tiempos de paso, seguí corriendo a mi ritmo.

Después de llenar la bolsa de agua y un avitualla pequeño, aquí vamos de nuevo. La travesía de la aldea debe durar en todos y para todos para 500 metros ... y nos metemos directos en la pendiente. En menos de 8 km, 2000 metros para subir. El comienzo es súper escarpado, con unos cuantos pasos con las manos en los pequeños pasillos estrechos! Detrás de mí las luces de la aldea se alejan de nuevo, y enfrente, la serpiente de frontales en el descenso a Caín es hermoso. Bastante rápido, adelanto a un nuevo corredor, luego dos a la vez ... Rápidamente hago cálculos en mi cabeza después de haber echado un ojo en la hoja de un Caín para saber dónde estoy. Queda un mundo por delante. No cunda el pánico todavía. Empiezo a hacer caso omiso de estas tensiones aún presentes, pero poco molestas en el gemelo, pero por contra, en ausencia de camino, me concentro sobre el balizaje. De hecho, hay muy pocas balizas reflectantes aquí, sin duda el hecho de que casi todos los corredores pasarán las primeras luces del día ... pero para nosotros no es fácil. Cuando veo a uno de estos señalizadores hacia lo alto con su linterna frontal, entonces puedo dibujar una línea recta con él ... y así sucesivamente. He temido perderme el camino ... incluso hacer algún directo en el pedregal en los desplomes! Apagaré mi frontal en breve. Me acerco al primer collado, que precede a la última parte hacia la Horcada de Caín. Las altas montañas del Macizo Central (de Urrieles) Picos se desvela. Hermosas agujas, paredes hermosas, un circo hermoso con neveros por todas partes. Es magnífico. Pero, ¿dónde vamos a franquear este paso? Se trata de 500 metros para subir ... estamos comprometidos en el fondo del circo a través de los neveros. Otro corredor delante de mí ... y otro un poco más adelante, a pocos minutos. Creo que sin querer, he hecho una gran remontada en esta parte, y esto será confirmado por los tiempos de vuelta más detallados. Pero aprovecho el 100% todavía. Detrás de nosotros, las nubes parecen tapar el fondo del valle de donde venimos ... pero por contra, justo por delante de nosotros, podemos distinguir el paso del collado ... y los colores extraordinarios, son visibles por encima de los neveros. Es rojo, naranja, rosa ... como si hubiera un gigantesco fuego por detrás del collado ... pero el sol parece esperarnos. Recojo mis bastones, saco mi cámara que hasta entonces habían permanecido en el bolsillo de mi pantalón corto, y luego voy a disfrutar de estos momentos. Este instante corresponde a las primeras imágenes del cortometraje realizado, momentos mágicos en unas montañas, difíciles de describir. El corredor español, que está sentado a mi lado (Sebastián Sánchez) es difícil de creer ... Me ataca, le supero, me detengo ... continúa como si nada hubiera pasado, pero yo prefiero disfrutar de estos momentos de la carrera únicos, también sé que el camino es aún muy largo. Esto no es una pérdida de tiempo estoy seguro. Desde el collado, vemos la famosa Torre de Urriellu, el sol está directamente en frente, las imágenes son impresionantes. Llego a los neveros, cámara en mano ... puro placer de la montaña. Es emocionante. No son ni siquiera las 7 am, tras 7 horas, casi 4500m de d + ya ... y esta es la felicidad. Los pocos kilómetros antes del Refugio de Urriellu pasó como un relámpago y eso que era tan hermoso. Llego a la avituallamiento delante de Sebastián, pero en el tiempo para avituallar y llenar con agua, se había ido ... el juego del gato y el ratón ha comenzado. Saboreo esta ventana de tiempo extraordinario, a años de luz de las previsiones más optimistas. Es simplemente perfecto. Después de saludar a todos estos amables voluntarios siempre están dispuestos a llenar la bolsa, cantando'' Makina Campeon'' o'' Makina '' ... voy de nuevo en el camino. Bordear ésta torre cada vez más impresionante, ahora debemos hacer frente a la subida de la Collada Bonita, por un pequeño hoyuelo en el perfil pero aún así de + 500 metros en unos pocos cientos de metros, de hecho. Para mí lo más duro recorrido, con este fin en los desprendimientos de tierra que dar un paso atrás cada 2 adelante por lo que la pendiente es pronunciada. Pero, de nuevo, la decoración está a la altura de la dificultad. La torre está ahora detrás de nosotros, el sol ilumina las cumbres, y la Collada Bonita, atraviesa la muralla entre dos picos ... el camino es difícil de adivinar desde arriba de modo que parece poco probable que pase recto Mi ritmo sigue siendo muy bueno. Alcancé a Sebastián rápidamente en la subida, y en la parte superior, que se remontan incluso a menos de 2 'en el corredor anterior (yo pensaba que era el segundo ... pero que en realidad fué que era 1º. ... yo guardo mis cálculos! Yo no soy un profesor de matemáticas que es sabido...). Tengo un gran ritmo en las subidas, y en la gestión, algo más bajo en descenso no, todo va mejor aún. Es genial. En la escalada al collado, veo que el corredor que me precede un poco más abajo, la brecha se reduce. Pero con mi cámara, estoy un poco molesto para atacar la primera parte. Una cuerda, un nevero, piedras ... y una pendiente de 50 ° Opto por la neviza, dejando la cuerda ... y todavía se cae por un nevero que la hace, es pura delicia. Pero la fiesta no duró mucho tiempo ... una vez que los neveros han desaparecido a medida del descenso, los 1.300 metros a bajar hacia Las Vegas de Sotres (Km48) son terribles. Terribles, por la fuerte pendiente y técnicamente sobre todo! Se desarrolla en lapiaces gigantescos, hay piedras por todas partes, cortantes y ancladas en el suelo ... obligándolos a saltar de piedra en piedra sin interrupción, lo que obliga a mantener una concentración máxima de principio a fin. El fondo del valle es claramente visible y parece muy cerca, pero el descenso es interminable. Sin tregua, no hay forma de recuperar, excepto para caminar. Una vez más, los excursionistas y alpinistas todavía dispersos en los valles salvajes cantando Campeones. Y dar información. A pesar de que no siempre entiendo éstos estímulos en español, he entendido uno:'' El primero está a 2'' '?? Fue entonces cuando me doy cuenta de mi cuenta de errores, en realidad estoy en cabeza de carrera, no muy lejos del líder, por varios kilómetros, sin saberlo. Pero aún no cunda el pánico, me encuentro a mi ritmo ... quedan casi 4 h. de carrera si todo va bien, y un último desafío en el aterrador ver videos de los últimos años. Llego al avituallammiento en la posición de 2º y luego otra vez como siempre en 3ª posición detrás de Sebastián. Me tomé el tiempo para cambiar gracias al soporte de la bolsa con una camiseta sin mangas en seco. Aquí voy de nuevo a estrenar para este último ascenso, que anunció en 1100m de d+ en 3,3 km. Todavía estamos por encima de las nubes, las condiciones siempre son perfectas. Es increíble, todavía disfrutar de estos hermosos Picos de Europa, el comienzo del tercer Macizo, el Macizo Oriental llamado de Andara.



El comienzo no parece tan fuerte ... pero pronto, entrar en un circo con paredes que se interponen ante nosotros. La ruta va a la parte inferior del círco ... y la parte final parece francamente vertical. Yo distingo entre dos siluetas de dos rocas en la parte superior y luego comprendo por qué ésta subida es tan dura en este momento de la carrera. Los bastones se requiere siempre ... mis dos predecesores en el punto de mira. Me cambié el modo de robot, mantener un ojo en mi altímetro para saber donde estoy ... y todavía se hace más fuerte! A los pocos minutos rebaso a Sebastián, y veo al líder en lo alto. De hecho, son dos, tiene una “liebre” para el final de la carrera, obviamente. Yo mido la distancia que me separa de él con regularidad, y me doy cuenta de que yo retrocedo poco a poco. Es indignante. Y ... casi no lo suficiente. El final es realmente terrible. Estoy casi sobre él, pero tengo que colocar mis bastones ... y aseguro mi cámara, por supuesto. La pared final es de escalada. Yo, incluso, he perdido mi cámara. Las dos manos son útiles. Por suerte había una persona de la organización por debajo para evitarme bajar a buscarla. Algunos peldaños de escalera en el nevero final, y aquí estoy en el Collado de Valdominguero. Más de 6.000 de d + en 50 km de carrera, de regalo. El primero se llegó unos segundos antes, pero anotó sin parar. No me precipito por la pena, todavía hay más de 20 km ... Mido bien el largo del camino. Esta vez, la brecha con tercero parece mayor así que esta vez no sé si nos encontramos otra vez. Sigo este largo descenso en el Macizo de Andara!

Sección 3 - EL DESCENSO INTERMINABLE

Pase Valdominguero (km52-2140m) - Arenas de Cabrales (KM74 - 140m)

22 kilometros - 350 D + - D-2350

1 AVITUALLAMIENTO

EL 1º y su Liebre van justo delante de mí a menos de un minuto, en las por las primeras rampas de descenso. En un principio, siempre es muy técnico y mineral. Algunos cruces entre los escombros, las pendientes son menos brutales ahora. Siempre están a la vista. Sigo pensando que mi manejo de la carrera, a mi dieta ... y los km terribles por delante, con los aumentos, los tramos para correr que tanto detesto en realidad yo soy un gran caminante, no un corredor. En resumen estoy divagando ... sigo. Llegamos de nuevo a un universo de lapiaces, con precipicios al borde del camino. El trazado hace zig zag y, la gana de atacar es tentadora, pero es imposible de otro modo a atascarse frente a un agujero de varios metros. Después de 30 'de descenso alrededor, nos encontramos ahora (algunos dirían que por fin) en un camino corrible Debemos llegar hasta el avituallamiento, situado a 14 km de la meta. El ambiente cambiará en ese momento. Avanzamos en las nubes, la visibilidad es de sólo unas pocas decenas de metros, no puedo saber dónde están. Ahora estamos por debajo del refugio de Andara, sobre la pista de 4km de largo que conduce a éste avituallamiento. Las sensaciones siguen siendo buenas. Llego al avituallamiento y el líder está ahí, sentado en el suelo. Así que ahí estaba yo, sin saberlo, en cabeza de la Travesera de los Picos de Europa .

Una vez más, me tomo el tiempo para comer plátanos y beber una coca-cola ... pero ahora Kiko y su liebre demarran de inmediato. Esta vez, terminó la vitualla, al instante hago lo mismo. Ahora no voy a dejar ir y darle un ir a por todas! Todos los alientos son para Kiko en este avituallamiento, y esto es bastante normal, ya que en realidad es el corredor del pueblo, el corredor miembro de la Asociación de Montañeros organizadora 9 años que esperan la victoria de un corredor de Cabrales. Todo el valle está detrás de él. Era favorito en el comienzo junto con Salvador Calvo en particular. Y aquí estoy de aguafiestas, en medio. El pequeño francés salido de la nada que viene a estropear la fiesta. Así que dejamos los tres (como la liebre todavía está allí), para 14 kilometros, comenzamos por 3 km de falsos llanos un descenso, y de entrada, él me ataca fuerte. Desarrolla a gran velocidad, me agarro ésta vez, me las arreglo, sobre todo ... caminando la liebre estalla y nos deja marchar irremediablemente ésta vez ;en el fondo, me veo obligado a dejarlo ir, toco en el rojo . Pero detrás de las pequeñas subidas, le tengo a vista, y algunos caminaban en una pendiente poco que hacer de nuevo la unión. La lluvia hizo su aparición, la niebla es densa ... el final de la carrera cambia por completo todo en comparación con el resto del día. El indicador de final hacia Cabrales se hace sólo 6 km de la meta, los km. se hacen largos justo antes. Impulsos, subidas, bajadas, donde se pueda, correr, ... me aferro a sus faldones. Pero la inversa no es posible, no puedo tomar la cabeza. Me aferro, él no llega a soltarme a pesar del cambio de ritmo ... pero es cada vez más duro. Creo que esta parte es interminable, tengo un deseo es que la pendiente se incline fuertemente otra vez, para encontrar el terreno técnico. Bueno ... por fin sé.

El final es una verdadera carnicería. Los últimos 800 metros de desnivel sobre Cabrales se hacen sobre en una calzada romana y el 20% de pendiente media, con las rocas en todas las direcciones. Ultra-técnica. Y si se añade un poco de lluvia en la parte superior, da una pista de patinaje para corredores cansados. La sensación de correr sobre cáscaras de huevo durante varios kilómetros. Kiko conoce el camino a la punta de los dedos, es innegable. Además, debo decir que sin seguidor de cerca (Liebre), creo que habría perdido mucho tiempo en este sector, a la vez para identificar la traza no siempre es evidente, y también por la fatiga, no habría tenido la mente en estos sectores interminables. Sin embargo, a pocos kilómetros de la meta, todavía estamos los 2 en cabeza de carrera. Empezamos a hablar con mis pocas palabras de español ... pero es demasiado tímido. Me propone, sin embargo una llegada juntos al final de la calzada romana ... Creo que acepta la propuesta, porque de todos modos, yo no podría haber aguantado mejor en este final tortuoso y rodante, sería casi necesario una última dificultad grande cuando fuerzo mis bastones. El hecho es, a 2 km de la meta, las piedras desaparecen, un hermoso sendero se abre bajo nuestros pies, y hete aquí que Kiko, parte casi al Sprint?? Difícil de entender ... yo levanto también, mi ritmo es más fuerte, pero imposible seguirle el paso. Sigo, Kiko se ha ido. El pueblo está muy cerca ... siento que estoy rodando por las últimas pendientes, y de repente, oigo grandes explosiones. Esto significa que Kiko ya ha llegado. Increíble, me queda casi 1 Km. por recorrer?? Terminó como una bomba. No voy remolcado, pero el está evidentemente del todo tocado, sin duda motivado por esta llegada a su pueblo, ante los suyos. Así son las carreras. Por último, es bien merecido, cuando hizo toda la carrera en cabeza desde la salida. Le he preocupado en la última subida, y después de mi vuelta por el último avituallamiento, pero poco más. Termino con la satisfacción de haber hecho una gran carrera, inesperado en vista de las condiciones en la salida, con una gestión muy buena, una gran forma ... y después de probar mi suerte. Ya es enorme. Estoy en las calles de Cabrales, y pasar bajo el arco en 12:11. Los tiempos son excelentes, ya que están a pocos minutos del tiempo de referencia logrado por Txus Romon el año pasado, y Txus es un excelente corredor español. Algunas palabras en español para el micrófono y la televisión local ... paso a recuperar, la cabeza llena de imágenes. Sebastián Sánchez, seguido por Salvador Calvo acabaron en la 3 ª y 4 ª posición.

Con Xteph, Armelle y Martxel, estamos en busca de Bip Bip y el Pollito todavía en las laderas de los Picos. Es difícil saber dónde están, en qué estado ... pero al final, van a superar este gran desafío a través de estas hermosas montañas. Stéphane en el lugar 40 º en 16:00, y el Pollo 162 º lugar en 20 horas, así de memmoria. ¡Increíble. Al final, , 3 de 5 en la llegada, le ganamos a las estadísticas y a pesar de una noche bajo las estrellas (una colchoneta hinchable en el hormigón del estacionamiento, ocultos detrás de una barra de bar) , contentos los 05.05 que nos pusimos en camino de retorno a la mañana siguiente.

Con una convicción, vamos a volver en el macizo. Para la carrera yo no lo sé, pero para recorrer esos caminos en bellas etapas, está asegurado.

Esperando que hayan disfrutado la lectura de esta historia de esta montaña de ultra a través de los Picos de Europa'', ¡la Carrera por Montaña mas dura del Mundo!

Nos vemos pronto para seguir.

Le Lemurien.