11 may. 2015

PENEDA GERES TRAIL ADVENTURE

PORTUGAL 26 ABRIL A 3 MAYO

El sábado 25 de abril, después de comer, nos fuimos de viaje a Portugal. Nuestro destino era participar en una Ultra de ocho días y 280 km en el parque nacional de Peneda-Geres. Yo correría los cuatro primeros días sólo y los cuatro siguientes en pareja con Nary.
Lo cierto es que antes de ir Nary me comentaba alguna vez que quería hacer la de ocho días, pero para ser su primera ultra de montaña me parecía excesivo. Así que finalmente sólo la apunté a la de cuatro etapas (130 km) (menos mal!!!).
Nos llevó algo más de cinco horas llegar a Arcos de Valdevez, que es donde empezaba la carrera, la primera etapa y, a la vez, era principio también de la segunda, por lo que nos quedamos dos noches en un “hotel” digno de una película de Hitchcok. Tanto el hotel como sus “trabajadores” daban cierto “reparo”, pero lo cierto es que eso es sólo la primera impresión, luego nos trataron bien, pero el hotel tenía más de 200 años. Aquí sólo dormíamos, el desayuno era en otro hotel enfrente.

La primera etapa salía del centro de la ciudad. Eran unos 46 km. Amaneció lloviendo (al igual que la noche). Así que a mojarse. El recorrido fue precioso, de esos que te juegas los pies y que tienes que tener un buen baile de pies para no dejarte los tobillos o las narices a la mínima. Un terreno sinuoso, con muchas piedras, barro y agua, mucha agua que, a veces, parecían auténticos arroyos. Si a eso le añadimos que había bajadas que parecían calzadas romanas, con agua encima, pues imaginaros que panorama. Pero yo me encontré bien y fui en cabeza casi desde el principio. Sólo faltando cinco kilómetros y ya en el llano, me tuve que parar debido a unos calambres y me pasaron los Christophe (equipo francés) y el portugués. Pero disfruté.
ETAPA 2

En la segunda etapa teníamos que ir en autobús unos cuarenta minutos hasta la salida. La etapa era de unos 42 km. El autobús se retrasó y como nosotros, al igual que Santi, Samu y sus señoras, habíamos ido en coche, decidimos ir en coche hasta la salida. Pero no sé que coño pasó que Nary y yo no nos dimos cuenta de la salida del autobús y no pudimos seguirle. Volvimos al hotel para preguntar donde era la salida, nos lo dicen, pero no encontramos ni una señal de indicación para llegar. Vuelta al hotel a preguntar. Finalmente esperamos a que una persona de la organización venga a guiarnos. Cuando llego a la salida, ésta ya se había dado. Habían salido diez minutos antes de que yo llegara. En cierto modo me era igual, pues yo no puntuaba para la general, pero me gusta estar en el “ajo”, si puedo. Así que salgo no muy motivado pero al menos haré un entrenamiento. El recorrido era muy parecido al de ayer, algo que a mi me gusta y creo que me favorece. Y si a esto le añadimos que debo estar en estado de gracia o que hay mucho “gay” corriendo, me encuentro con la sorpresa de que vas pasando corredores,…hasta que paso,…a todos y me pongo en cabeza. Coño, para ser un abuelo “me llena de orgullo y satisfacción”, en fin que me encontraba bien. Los últimos kilómetros fueron un diluvio. La meta era en Melgaço, en lo alto del castillo. Y ahí llegué en poco más cuatro horas.

ETAPA 3
Hoy también nos trasladan en autobús hasta la salida, pero esta vez ya estamos atentos. Hoy nos llevan a hacer un poco de turismo, primero a un museo etnográfico, una perrera y luego a tomar un pincho en un restaurante. Así da gusto. La etapa de hoy es más corta, de unos 33 km y la salida más tarde, a las 11. Al principio no llueve. Pero de vez en cuando cae algún golpe de agua. Y aprovechando la racha, empiezo a correr con ganas y me quedo sólo. La etapa no es tan técnica como las otras, pero eso no quita que tenga algún tramo bastante “delicado” con piedras, agua y algún pincho que otro. Digo esto porque en la bajada al segundo avituallamiento “besé” el suelo y aparte de levantarme la piel de la mano, todavía, a día de hoy, me estoy sacando pinchos de la mano y de la pierna. Pero eso no me impidió seguir a buen ritmo, eso sí, con los Obaya y el portugués pisándome los talones. Y vuelvo a llegar sólo a meta. Otro lugar precioso: El santuario de Peneda. Y no llueve (por poco tiempo).

Nary había salido a entrenar y me esperaba en otro lugar. Cuando “no estamos de acuerdo en algo” me dice que si he estudiado en la Universidad de Ponferrada. ¿Sabéis por qué lo dice? Bueno, voy a omitir nombres, pero es que da la casualidad que a alguna persona que conoció de Ponferrada no destacaba por su educación y maneras. Pero también es mala suerte que a las primeras personas que ha conocido sean esas, porque yo sí que conozco a mucha gente justamente todo lo contrario.  Ya las conocerá. También es cierto que lo dice con sentido del humor y sin mala intención a ver si alguien se va a mosquear por ello.
ETAPA 4
La etapa de hoy es de unos 32 km. Y tampoco llueve, de momento. Salimos a las 9 del santuario. Es una etapa parecida a la de ayer, pero más corredera, algo que a mí me mata, sobretodo el asfalto, pero es lo que hay. Hoy el chileno Moisés, del equipo North Face, ha debido desayunar guindillas, porque ha salido como un tiro. Luego el portugués y detrás yo con Iván el zaragozano. Pero hoy hemos tenido problemas con el marcaje. Creo que me perdí tres veces, cuando tenía al portugués a tiro. Eso te cabrea. Pero en una pared veo un montón de marcas. Eso quiere decir que algún cabrón malnacido se ha dedicado a quitar las marcas y tocar los cojones (como cantaban los Ilegales: “en todas partes hay gente idiota”). En fin, seguimos y veo al portugués muy cerca pero ya estamos llegando a meta. El sitio es otra maravilla. Lo alto de un castillo entre hórreos en Lindoso. Además a Nary y a mí nos alojan en una casa justamente al lado mismo de los hórreos y del castillo. Toda una delicia para la vista. Pero siempre hay algo que se tuerce, aunque a veces no mucho, como esta vez, pero sí un poco. Nary me propone salir a entrenar por la tarde. Después de cuatro etapas a tope, mis piernas quieren relax. Pero querer es sufrir, así que haciendo un poco de meditación profunda me vuelvo a poner la ropa y salimos a correr por los alrededores. La verdad es que estuvo bien, aunque en el llano yo iba sufriendo un poco, cuesta abajo o cuesta arriba disfrutaba algo más. A ella le falta control. Está acostumbrada a ritmos de asfalto. Y lo mismo va a un ritmo alto (y cuando digo alto es que es bastante alto), como al poco tiempo se para en cuanto empieza una subida, y eso a mí me descontrola. Hay que controlar un poco más eso. Ahorra energía en el llano y mantén un ritmo suave (o más fuerte, si puedes) en la subida, pero no me pares tanto. Será cuestión de tiempo y paciencia.

ETAPA 5
Hoy nos trasladamos a Geres donde se desarrollarán las otras cuatro etapas. Además es también el inicio de la competición para los que se habían apuntado a la de cuatro etapas, como era el caso de Nary y mío. Está lloviendo mucho y no tiene pinta de parar. La etapa es nocturna y de unos 17 km. Se sale a las 9 de la noche y sigue lloviendo. Al principio es por asfalto (unos 5 km) y se sale muy rápido (alguno hizo el kilómetro por debajo de 3 minutos). Me cuesta bastante seguir el ritmo, vengo cansado de las otras etapas, pero aguanto.  Y cuando empieza la subida de los 3.000 escalones ahí es cuando Nary ya no corre y me puedo relajar. Creo que al final fueron sólo 13 km y tardamos una hora 35 minutos. Pero Nary ya empezó a saber un poco lo que se siente cuando corres por subidas y bajadas, especialmente en los cuádriceps. Una buena ducha, cena y a recuperar para mañana.

ETAPA 6
Hoy vuelve a tocar traslado en autobús. Sigue lloviendo y la salida se adelanta unos veinte minutos. No para de llover. La etapa tiene tramos técnicos y hay que cruzar varios ríos, algunos se han convertido en peligrosos debido al aumento del nivel del agua y hay que ayudarse unos a otros para pasar.


 En otros han puesto cuerdas de seguridad. En Portugal un trail no es trail si no cruzas al menos un río. Pero el recorrido es precioso, pasando por sendas al lado de enormes cascadas, pueblos recónditos,… Tardamos en hacer la etapa sobre unas 5 horas y diez minutos. Al final, el speaker nos hace una entrevista y ella, con el desparpajo que tiene le dice que ya nos veremos en meta mañana otra vez. Y hoy Nary sí que sabe lo que es subir y bajar y acabar con los cuádriceps y las rodillas hechos polvo. Así que hoy hay que darle un masaje de descarga para dejarla lista para mañana, que es la etapa reina. Y no ha parado de llover. Le traigo la cena, pues tenemos pasta party en una carpa a tres minutos del hotel pero como está agotada (y yo soy un caballero, a pesar de lo que muchos piensen) me toca llevarle la cena.
ETAPA 7
Os lo digo?, pues sí, sigue lloviendo, y mucho. La salida es a las 7 de la mañana, pues son 65 km con 4.500 metros de desnivel positivo, así que se prevé una etapa muy dura y si a eso le añadimos lo mucho que llueve pues no sé cómo acabaremos. Nary siente los efectos de la etapa de ayer. Lo pasa muy mal cuando baja cuestas, pero cuando subimos o llaneamos vamos a mejor ritmo, en las bajadas prácticamente andamos, lo que provoca “atascos de tráfico” en los que, además, es muy difícil adelantar, debido al terreno o a que te encuentras un enorme rebaño de cabras en el camino.


 Pero se lo toma con humor y eso es bueno para ella, a mí no me hace tanta gracia pues ese ritmo tan lento, con el agua que cae, la niebla, el viento,…me está dejando helado, tanto que si seguimos así mucho tiempo me planteo el dejarlo. Pero la veo como si no fuera sufriendo y diciéndome cada poco: I love you, babe, que así no puedo parar. No sé las veces que me lo decía, muchas y eso me reconforta. Y por si fuera poco, le viene alguna idea a la cabeza que te deja entre sorprendido y contento y me hace soltar una carcajada: Hey babe, we don’t get stressed, we’re in honeymoon and we’ve to keep a nice memory of this race. Joder, no me lo puedo creer. Yo sufro más que ella. Ella sufre porque sus piernas no dan más de sí, pero aun así se lo toma con humor. Yo no había competido nunca tan despacio, casi nos adelantan hasta los caracoles y si ella sufría de las piernas yo sufría del corazón. Cada vez que veía una bajada técnica, con piedras, agua, barro, la sangre me hervía. Podía bajar como un tiro por ahí abajo. Pero en el fondo también estaba contento. Porque no quiero imaginar cómo hubiera reaccionado otra persona en la misma situación. El recorrido es durísimo, hay tanta agua que hubiera sido mejor haber ido en kayak. Agua por todos los sitios, no sé cuántos ríos cruzamos. Tramos técnicos y expuestos, sobre todo por culpa de la persistente agua. Total, que llegamos al avituallamiento en el kilómetro 27 y nos dicen que han acortado la prueba. No se sube al pico más alto debido a la niebla y el mal tiempo. Menos mal. Creo que esa fue la expresión del 99,9 % de los corredores. Así que ahora sólo quedan unos 20 kilómetros para meta, pero todavía con una subida durísima. Le daba igual. Ella repetía que estábamos en luna de miel y se lo tomaba con filosofía, a pesar del dolor de las piernas. Yo tenía que buscar la motivación para ir a su ritmo. Qué duro se hace “acomodarte” a un ritmo tan lento (es que íbamos casi andando). Mucha parte de esa motivación me la daba ella. Ese positivismo que emana. No sé cómo hubiera reaccionado si hubiera ido con otra persona. Al final, después de 9 horas y media llegamos a meta, destrozados pero muy contentos. Y allí estaba el speaker para entrevistarnos.

 Y allí le dice que estamos de luna de miel (es coña, eh, aunque alguno se lo tomara en serio). Es increíble. También nos estaban esperando, como los días anteriores, nuestros amigos Roberto y Pilar de Vigo. Roberto ya se imaginaba lo mal que yo debería pasarlo corriendo a ese ritmo. Y Rui, el organizador con Carlos Sá de la carrera, me decía al respecto, sonriendo: “eso es amor”. Algo de eso debe ser, porque nunca me había imaginado hacer una carrera así, a mí, que no me gusta que me adelante ni mi propia sombra. Los cuatro primeros días iba en cabeza y los cuatro siguientes ni sé,…ni me importa. Lo que importa es que, a pesar de todo, lo pasé bien, muy bien.
Nary acabó con las piernas como las de Rambo: “…no siento las pierrrnasss…” Más masaje,  compex, aunque mañana lo va a pasar mal, a pesar de ser la etapa más corta.
Sólo una cosa más,…por fin dejó de llover, pero no echéis las campanas al vuelo,…
ETAPA 8
Ultima etapa. 15 kilómetros. 1200 metros de desnivel positivo. Salida a las 9 de la mañana. Y,…aleluya,…amanece lloviendo más fuerte todavía. Esto parece ya un diluvio.

 Pero esta chica es increíble. No sé lo que le pasará por dentro de la cabeza, pero sea lo que sea, se lo toma con humor. Aún seguimos de “luna de miel”. Pero sus piernas no dan más de sí, especialmente en las bajadas. Baja pisando huevos. Es normal. Los caminos parecen ríos. Es increíble la cantidad de agua que hay. Yo, al igual que ayer, temo quedarme frío, a pesar de llevar dos camisetas térmicas y chubasquero. Y, efectivamente, en las partes altas empiezo a sentir algo de frío. En el avituallamiento nos dicen que sólo nos quedan 7 km para llegar. Pero yo creo que se equivocaron y había alguno más. Eso, en otras carreras, me hubiera importado un comino, pero hoy no me hizo tanta gracia. Así que, trata de calmarte y sigue disfrutando de la compañía. Llegamos a meta cogidos de la mano (sin saber las consecuencias que esto traería) después de más de tres horas!!!


 Pero lo conseguimos y en ese momento me sentí igual o mejor que cuando he ganado otras carreras. Y allí estaban Roberto, Pilar y, como no, el speaker preparado para la entrevista.
Una buena ducha, una buena comida y de vuelta para León.
CONCLUSION
Participé en esta carrera el año pasado, aunque en la edición anterior sólo fueron tres etapas. Me quedé gratamente sorprendido por el recorrido. Este año, en un principio,  no tenía intención de participar, pero una serie de acontecimientos cambiaron mis planes. Conocí a Nary y nos apuntamos en la categoría de parejas en la prueba de cuatro etapas. Pero Carlos Sá me dijo que si quería correr la de ocho. Yo le dije que estaba en la de cuatro y me comentó que podía acompañar a Oscar Pérez los otros cuatros días, y así fue como me convenció. El problema vino después, pues Oscar se lesionó el tobillo y no pudo venir. Así que me quedé sólo. No me arrepiento, en absoluto.
He hecho muchas carreras por etapas en todos los continentes y en todos los formatos y con muchas organizaciones distintas. En general, no me han tratado mal y han estado bastante bien casi todas. Pero Carlos Sá se lleva la palma. Tiene, para mí, la mejor carrera por etapas del mundo. Y me remito a los hechos. Si comprobáis el precio de las inscripciones en la mayoría de estas carreras, comprobaréis que es casi imposible encontrar alguna con un precio inferior a los 1.500 euros, sólo la inscripción. Aparte de eso, tienes que pagar el billete de avión y llevarte tú toda tu comida durante seis días, durmiendo en el suelo, en una tienda durante todos esos días a cambio de una camiseta, una medalla y un trofeo (si quedas entre los tres primeros). La Peneda-Geres Trail en Portugal son ocho días corriendo, todo incluido (absolutamente todo). Se duerme en buenos hoteles cada día, tres comidas diarias (y ya sabéis lo bien que se come en Portugal), visitas turísticas algunos días, traslados durante las etapas, recorridos espectaculares donde se mezcla naturaleza, cultura, pueblos recónditos y preciosos, buen regalo de finisher…y todo ello por 750 euros; como dice el anuncio: “busca, compara y si encuentras algo mejor,…”
Eso sí, el próximo año a ver si nos acompaña algún día el sol…
Todavía no lo he comprobado, pero creo que el próximo año habrá tres formatos distintos: 8 días, 5 días y 3 días, individual o en pareja, a elegir el que mejor te convenga.



P.D.: Algún “cabroncete” se dedicó a hacer fotos tipo paparazzi y las ha colgado en FB comentando que quedamos primeros en la categoría de “corazones”.

25 mar. 2015

BALADA TRISTE DE SRI LANKA

Prometí en mi última entrada que la próxima sería más romántica. Pero la vida da muchas vueltas y te encuentras con situaciones inesperadas. Esta ha sido una de ellas. La más personal que haya escrito, intentando mantener la serenidad que en estos momentos se pueda mantener.

La primera semana de marzo ingresan a mi madre en el hospital. Ya había estado otras dos veces ingresada este año. En febrero tenía un viaje a Canarias y tuve que suspenderlo por este motivo. Esta vez, según los médicos, era más suave. Me quedé a dormir en el hospital el lunes 2 y el martes 3. Según el médico el viernes le darían el alta, a lo sumo el lunes, así que mi hermana me dice que me vaya, sin problemas, y ella se quedaría las dos noches siguientes. Tengo un viaje el miércoles día 4 de marzo a Sri Lanka.

JUEVES 5:
El avión llega a Colombo a las 2:25am. Allí coincido con Kennet, un corredor de las Islas Caiman. Cogemos un taxi (13$) que nos lleva al Hotel J en Negombo (20’) que es donde se aloja la organización y los corredores. Yo me reuno con Nary. Hacía cinco días que no la veía y es que aún estamos en la etapa “idiota”.
Las comunicaciones aquí son pésimas. Por la mañana me voy a dar una vuelta y a correr un poco por las afueras. Hace mucho calor y mucha humedad. Me presentan a Pavel, el ruso-inglés que es el director de carrera y con el que tengo que colaborar para marcar la carrera. Habla varios idiomas, entre ellos el español, así que no tendré problemas de comunicación.
VIERNES 6:
Hoy es el día en que los corredores tienen que pasar la revisión de material y presentar el certificado médico. En total 52 corredores. Yo no tengo nada que hacer (soy marcador de carrera y mi trabajo empieza mañana). A las 17:30 es la cena de presentación.
SABADO 7
Consigo tener por primera vez comunicación. Y los mensajes me dejan en estado de shock. Un mensaje de mi hermana del jueves diciendo que mi madre está muy mal. Y el peor de todos, otro del viernes diciéndome que ha fallecido. La primera reacción es de incredulidad y te deja shock. Tengo que hablar urgentemente con casa. Al principio no lo consigo. Lo intento desde el hotel y tampoco. Llamo a la compañía aérea para ver la disponibilidad de vuelos y el primero es el domingo por la mañana, tarda 26 horas. Finalmente consigo hablar con mi hermana y me dice que en media hora es el funeral. Se me viene el cielo encima. Mi hermana me dice que ya se les imaginaba que no podía ir debido a la imposibilidad de contactar conmigo y que aún, contactando tampoco iba a llegar, que no viniera pues llegaría, al menos, dos días tarde. La cabeza me va a estallar y las lágrimas salen por primera vez en muchos años. A los que hayáis pasado por esto no es necesario explicar por lo que estás pasando,  pero es una de las situaciones más dramáticas a las que uno se enfrenta en la vida y no os imagináis, si además estás fuera, lejos y no puedes estar para dar el último adiós a la persona más importante, más querida y más admirable  que ha existido. Aquí y ahora, hago mías unas palabras de mi amigo Xesc y su hermano Jaume que pasaron hace poco por una situación similar: “…el tiempo no se detiene para nada y para nadie, que pasa rápido y que el ayer ya no importa. Ahora te das cuenta que lo único que valió la pena fueron esos momentos de amor, de paz, de compartir y de diversión. El resto de cosas materiales ya no tienen ningún valor. Así que continuaré mi largo camino de buscar, controlar e invertir mi tiempo para todo aquello que me haga sentir, vibrar y, todo ello, aunque una gran mayoría piense que ese momento es una pérdida de tiempo…”
Le comento la situación a Nary y ella se lo comenta al director de la organización. Tengo que agradecer el apoyo y la libertad para decidir que me proporcionaron, especialmente a Nary por todo su apoyo en esos malos momentos. Y tras meditarlo durante todo el día, con el caos que había en mi cabeza, decidí continuar.
Empieza mi trabajo. Mientras que los corredores y organización se trasladan en bus al primer campamento (100 km al noreste de Colombo en las ruinas del Templo de Yapahuwa), Pavel y yo tenemos que marcar la primera etapa. Hacía mucho tiempo que no manejaba el GPS, pues le había cogido cierta manía, así que tuve ponerme al día de nuevo. Tampoco fue tan difícil. Pavel me dice que necesito, al menos, 14 pilas de repuesto, algo que me resultó difícil de conseguir en esta ciudad.

Teníamos intención de marcar la primera etapa (35 km. principalmente llana, por senderos bien mantenidos antes de pasar a través de un corredor de elefantes y una pequeña colina) y si nos da tiempo parte de la segunda. Finalmente sólo pudimos marcar la primera. Tenemos a nuestra disposición dos tuk tuk con sus respectivos conductores,  para desplazarnos,  pero yo prefiero marcar corriendo, lo veo más seguro y tienes una mejor percepción de dónde tienes que poner las marcas. Hay muchos cruces de caminos y se pasa por varios poblados por lo que no puedes permitirte ningún despiste. Regresamos al campamento por la noche (las 6 de la tarde; amanece a las 6 de la mañana). La actividad, la responsabilidad, tener que tomar decisiones sobre el camino a elegir me mantiene ocupado, pero tampoco me libra de tener mis “bajones”. Dormimos todos juntos en el templo. Se hace duro dormir. No pego ojo en toda la noche. Demasiadas emociones y demasiada tensión. Te sigues preguntando si estás haciendo lo correcto o no.
DOMINGO 8

Pavel y yo nos levantamos a las 4:30 am. Tenemos que revisar la primera etapa y marcar la segunda. Hoy empieza la competición. Sobre las 5:30 empezamos a revisar la primera etapa. Aún es de noche. Comprobamos, con sorpresa, que nos han quitado muchas marcas, casi un 50%. Incluso algo más grave. Poco antes de llegar al primer CP, alguien puso las marcas en otro camino. Tuvimos que arreglarlo rápidamente, pues la carrera sale a las 7am. Finalmente terminamos de comprobar la primera etapa sobre las 10am,  y con alivio comprobamos que no se ha perdido nadie. Llegada al templo de Sasswruwa. Comemos un poco y comenzamos a marcar la segunda etapa (36km. principalmente llana, a lo largo de canales y arroyos. La carrera incluye una subida corta en la selva). Comenzamos a marcar con mucho calor y mucha humedad. Lo bueno es que hay pequeños comercios y restaurantes “típicos” por el camino. No son restaurantes “al uso”, sino más bien como casas particulares con cocina y unas mesas. Lo cierto es que me encanta comer en estos sitios a pesar de la apariencia de falta de higiene y seguridad, parecen cutres, pero la comida está muy buena (un poco picante) ,  muy barata y abundante.
Yo marco bastante rápido. Intento acabar pronto para reunirme con mi chica. Me ayuda bastante en estos momentos. Junto también con Manu y Pepe, dos amigos de Burgos. Manu está como corredor y Pepe como voluntario. Nary tiene un problema con su frontal así que se la cambio por la mía, aunque es posible que yo la necesite más que ella, pues debo comprobar las marcas a la mañana siguiente y la primera hora es todavía de noche, pero creo, que con la luz del tuk tuk me pueda arreglar.

LUNES 9

Se repite lo mismo que las últimas jornadas. Revisión muy temprano de la etapa marcada ayer (siempre desaparecen marcas, especialmente en los cruces) y marcar la etapa del día siguiente (39 km. principalmente llana. La carrera incluye un final de 2 kilómetros de ascenso a las ruinas de  las montañas de Ritigala ). La primera parte de esta etapa es llana, pero el final es bastante bonito. Unos kilómetros por senda en la selva y al final hay una subida muy guapa a unas ruinas. La subida no es excesivamente larga, pero es dura, al igual que la bajada. Marcando veo dos serpientes emparejadas, de dos metros de largo cada una. Se me olvidaba decir, que he visto varios animales a lo largo del recorrido estos días, unos pequeños cocodrilos, unas iguanas enormes, serpientes y otros “bichitos” que desconozco, aparte de los molestos mosquitos.
MARTES 10
Me levanto muy pronto, a las 4:30am, como de costumbre. Nary se levanta conmigo y me ayuda a preparar mi desayuno y algo para llevar para el camino. He llevado a Sri Lanka jamón, cecina y lomo de León (como Calleja). Viene muy bien en algunos momentos.
Pavel y yo revisamos la etapa anterior por tramos. Él revisa el primero, yo los tres siguientes y él vuelve a revisar el último. Quedamos de encontrarnos en el campamento. Cuando acabo el  cuarto CP, el conductor del tuk tuk me lleva al campamento (el tuk tuk no puede pasar por algunos tramos). Cuando vamos por la carretera ve un desvío que parece indicar al campamento, se dirige por él, pero para nuestra sorpresa el camino se acaba. El conductor pregunta a unos aldeanos y estos le dicen que debe dar la vuelta y seguir la carretera. Yo veo en mi GPS que estoy muy cerca del campamento en línea recta y decido ir andando-corriendo o como pueda, pues debo atravesar la selva. Lo cierto, es que, medio perdido, vi unas preciosas casas bajo unas moles de piedra de cientos de toneladas, a la vez que también “descubrí” una pequeña  y preciosa senda, a veces imperceptible que me llevó a la entrada de las ruinas y desde donde bajé al campamento. Acojona un poco, pero puede ser divertido.

Hoy toca marcar la cuarta etapa, la más larga (56km llana, pasando algunos senderos por la selva y por corredores de elefantes, en su mayoría a lo largo de canales y arroyos). Acaba en un pequeño poblado local, donde dormimos en una especie de locales grandes en medio de la jungla.

Marcar todos los días me lleva una media de doce horas diarias, entre revisar la etapa anterior y marcar la del día siguiente. Conlleva una responsabilidad muy alta, pues hay muchos senderos, muchos cruces de caminos y se atraviesan numerosos poblados. Las marcas desaparecen todos los días, en algunos tramos más en otros menos. Mantenerte ocupado y pendiente de hacer un buen trabajo me ayuda a pasar los días. Pero también tienes los momentos de tristeza, aflicción y pesadumbre.
MIERCOLES 11
Después de la rutina habitual, revisar la etapa larga, toca marcar la siguiente etapa. A priori, parece que ya va a ser todo más relajado, pues es una etapa de 29 km (la primera mitad es llana antes del Lago Kandalama y luego selva con algunas subidas). Esta fue la idea original, la que se concibió en un primer momento y la que venía en el libro de ruta.
Cuando estábamos marcando el último control, los últimos nueve kilómetros, la ruta era completamente por la selva, sin apenas sendas y muy, muy salvaje, una auténtica preciosidad. Cuando nos faltaban menos de dos kilómetros para acabar Pavel se asustó (es biólogo) y dijo que había visto huellas de elefante y que era muy peligroso seguir. Según él y el intermediario de Sri Lanka, los elefantes son muy peligrosos en estado salvaje y matan a gente todo el año. A mí no me pareció para tanto. No creo que un elefante en medio de la jungla pueda seguirme ni veinte metros, me parece casi imposible, con la cantidad de vegetación y grandes árboles que hay, con dos giros puedes “bailar” a un mastodonte de esas toneladas. Podrá derribar algunos árboles, pero  hay otros que ni de coña. Pero él era el director de carrera y decidió no seguir, llamar a Stefan, el director de la organización y plantearle la situación. Así que, lo que yo creía que iba a ser un día más corto, se convirtió en largo. Volvimos al campamento y tras varias reuniones se decidió cambiar la parte final. Eso quería decir, que al día siguiente por la mañana teníamos que revisar la parte marcada y marcar todo el último tramo. Y lo que, supuestamente era un tramo super precioso, se convirtió en nueve kilómetros de carretera.
JUEVES 12
El cambio de última hora nos obligó de nuevo a madrugar. Y lo que parecía que iba a ser un día un poco más relajado, pues se convirtió en uno de los más agitados, ya que había que marcar un tramo nuevo y acabar antes de que salieran los corredores. Y después teníamos que marcar la etapa del día siguiente, que sería ya la última. También es cierto que marcar por la carretera es más “fácil” que marcar caminos o sendas. Usas pintura y cintas y es más fácil seguir. Pero también tiene algún “problema”. Son las últimas etapas, los corredores están ya cansados y muchas veces no ves ni el suelo. Y aún así, a pesar de poner flechas en la carretera, indicando los giros, todavía hubo un corredor que se pasó. Aunque por suerte, lo “recuperamos” a tiempo.
Después de comer (sobre las 12am) comenzamos a marcar la última etapa (15 km, con una primera parte llana antes de entrar en Sigiriya Rock que es patrimonio de la humanidad y terminar subiendo los últimos 1.860 escalones hasta la meta). Sólo marcamos hasta la entrada. A partir de aquí lo dejamos para el día siguiente pues hay mucho turismo y las banderas podían desaparecer ya que no está permitido marcar con pintura ni con cintas.
VIERNES 13
Aunque hoy sólo tocaba revisión y la etapa era corta, también tocó levantarse a las 4:30am porque la etapa empezaba a las 6am y todavía quedaba por marcar el último kilómetro.  Pero por suerte, esta vez no hubo problemas, sólo que hoy cayó un buen golpe de agua, estuvo lloviendo bastante y con fuerza, pero yo creo que se agradece, debido al calor que hay. El final es bastante espectacular. Se entra en un templo y se sube a una montaña con escalones en la roca. Muy bonito. El problema es que a partir de las 8am empieza a haber mucha gente y por los escalones sólo caben una o dos personas y es un poco agobiante.
Yo acompañé a Nary que tenía que estar en el desvío al templo. Allí también estaba el policía que controlaba la entrada y al que terminé regalándole la camiseta que llevaba puesta porque le hacía ilusión.
También le regalé las zapatillas y otra camiseta al conductor del tuk tuk que me acompañó durante todos estos días, que, a pesar de no saber ni una palabra de inglés, se comportó de maravilla conmigo.
Por la tarde fue la cena y la entrega de premios. Después, Nary y yo nos quedamos tres días más por el país.

Hubo momentos buenos y momentos malos, alegrías y tristezas. No hubo un solo día que me mente no estuviera con ella, unas veces con más intensidad, otras veces te vienen a la memoria momentos alegres compartidos, las “broncas” que me echaba porque no paraba de correr; el acuerdo al que llegaba con ella en que yo correría menos si ella comía más, y así durante todos los días y noches.  Pero la vida es un fantástico viaje en el que lo más importante no es dónde vas, ni lo rápido que vas, sino cómo lo vives cada día. A día de hoy estoy contento y feliz, porque creo que he hecho lo que debía, “perder” tu tiempo, saber escuchar cuando es necesario a las personas que más quieres no tiene precio y, aunque a muchos les pueda parecer una pérdida de tiempo, no encontraremos mayor satisfacción en la tierra.
Quiero agradecer a la organización, a Manu, a Pepe, pero muy, muy especialmente a Nary por el ánimo, apoyo y comprensión que ha tenido conmigo durante estos días.
PARA SIEMPRE EN MI CORAZÓN.





20 feb. 2015

homo sapiens sapiens

Había abandonado un poco esto. Pero es que pensé al cumplir años uno se iba relajando, pero al final creo que hay estar comprometidos con tus ideas y no pasar de todo, ni estar de vuelta de nada. Así que de nuevo a seguir dando guerra.

LAS PRIMERAS TRIBUS DE MAMONES SENTARON LAS BASES DE LOS NUEVOS CAPULLOS

El “homo sapiens sapiens” desciende de los primeros hijoputas que poblaron el planeta. Lo confirma un estudio a cargo de investigadores del Reino Unido, USA, España y China, que recogieron muestras de tejido de miles de voluntarios para concluir que la gran mayoría comparte el mismo cromosoma Y que el hijoputa primitivo.
El británico Chris Tayler, que presidió el estudio, dijo al semanario “The Observer” que “las primeras tribus de mamones se organizaron en estructuras jerárquicas de enchufismo y mamoneo, configurando el perfil de trepa desgraciado hijo de la gran puta que encontramos hoy en día en casi todos los entornos familiares y laborales”.
Las conclusiones cuadran perfectamente con los hallazgos de herramientas punzantes de hace 22.000 años “diseñadas con mala idea para hacer daño y joder”.
Chris Tayler señala que “el hijoputa original tenía una gran ventaja social sobre los otros poseedores del cromosoma Y, lo que facilitaba que pasara una y otra vez de generación en generación”.
La evidencia de que “en esta vida, si vas de buenas te la meten doblada” confirma el argumento de este experto y anima a los investigadores “a seguir buscando evidencias de putadas ancestrales que han ido evolucionando hasta las más sofisticadas formas de amargarte la vida que utilizan los hijoputas actuales”.
Y yo he seguido buscando evidencias y las encuentro, más a menudo de lo que me gustaría. Y os voy a comentar la última. Tras las últimas nevadas, como hacía años que no se veían mi ciudad (León), el entorno y casi la provincia entera quedaron cubiertas de nieve. Y yo, que me gusta esta estampa, acostumbro a correr (como casi todos los días, con nieve o sin ella) por estos caminos, montes y valles. Llevo haciéndolo treinta años. Y casi todos los años se repite. Pero es que esta vez los hijoputas actuales se han pasado con sus nuevas “herramientas” diseñadas para hacer daño y joder. Y no lo digo por mí, que en el fondo, me hacen un favor, lo digo por el resto, por la mayoría de la gente que utiliza esos caminos, bien para pasear, para uso agrícola o ganadero. Y ahí aparecen con sus 4x4 o sus quads, jodiendo caminos, pero bien jodidos. Tengo que reconocer que he visto a alguno con “buenas intenciones”, que los hay, pero también he visto a una mayoría como dejan destrozados la mayoría de caminos y pistas. Para mí, como corredor de montaña, me viene hasta bien. Siempre me ha gustado el barro y el terreno agreste e irregular, pero, claro, no todos son como yo. Y hay gente que los usa para trabajar. Pero ¿sabéis una cosa?. Es curioso, yo uso esos caminos todo el año y durante la primavera-verano-otoño me resulta difícil, casi imposible ver a alguno de esos hijoputas. Casi sólo aparecen en invierno y con nieve. Ya veis, al revés que los osos.
Así que no me extrañaría que la nueva comunidad simia se cuestione la especie humana y valore otras vías de evolución, ya que observando la actual trayectoria del Homo Sapiens, tan lamentable, busquen otra manera de evolucionar hacia algo que valga más la pena.

Mi próxima entrada será más romántica y está a punto de salir:):):)

11 nov. 2014

DIETA > RENDIMIENTO







DIETA PARA MEJORAR EL RENDIMIENTO DEPORTIVO

A lo largo de mi vida he oído hablar de muchas, muchas dietas para mejorar el rendimiento o la calidad de vida: vegetarianos, paleodieta, la enzima prodigiosa, la dieta cetogénica, etc, etc,. En fin que podréis encontrar mucho sobre este tema, pero todas, generalmente bastante ineficaces y peligrosas.

Mi impresión final es que: la comida es saludable o no, es nutritiva o no, y sabe bien o no

Yo ya llevo varios años investigando sobre una dieta con el Dr Pat Ata y su Research Team del Insititue Scientific Research of Ast Org’a, y aunque aún no he concluido mi investigación (espero seguir haciéndolo, mientras haya voluntarios/as), los resultados son impresionantes, terriblemente alentadores, pero como contrapartida, un poco peligrosa. Aquí ya dependerá de lo que cada uno quiera arriesgar.

Se trata de la dieta de los “huevos partidos”(Broken Eggs). Y, vuelvo a advertir, que puede ser peligrosa.

Llevo investigando en dos campos, pero uno, especialmente últimamente es muy alentador (bueno, el otro también).

Como sabéis, yo vivo en León y aquí tenemos parques nacionales, reservas, etc, etc,. como por ejemplo Picos de Europa, Mampodre, Babia, Ubiñas,…y con cierta particularidad el Valle del Marqués (en plena montaña tienen un guarda que te impide el paso, si subes por Tabanedo y Rodillazo), pero también mis vecinos asturianos, como Somiedo,… Y ¿qué está ocurriendo últimamente? Pues que no quieren dejarte correr por ciertas partes del monte (como recientemente quieren hacerlo en Ubiña). Y aquí viene mi primera propuesta, que llevo practicándola desde hace tiempo, pero últimamente con más ganas por esos sitios “prohibidos”. Y, como ya os podéis imaginar, pues se trata de eso. Ir a entrenar en todos esos sitios. Y, ¿dónde está el aliciente, o la mejoría que propongo?. Pues como imagino de nuevo que también hayáis llegado a la misma conclusión que yo, se trata de que no te cojan los guardas, ni los guardias, ya que de lo contrario te partirán los huevos. Así que ya veréis como mejoráis las subidas, las bajadas y el terreno técnico en un tiempo mucho menor de lo que esperabais.

¿Cuál es el otro campo de investigación? Este sí que es interesante. Primero empecé investigando por autonomías, luego por provincias y más tarde a lo ancho del mundo. Pero aún me queda. Incluso aquí en España, me faltan provincias y autonomías. Sólo espero que después de leer este artículo y con la finalidad de hacer un estudio riguroso y serio, por favor, se presenten voluntarias para completar el estudio.

Todo fue idea que me dio un colega (y esto sí que es cierto) que se apuntaba a las carreras pero como no tenía un duro, no podía permitirse pagar el alojamiento. Pero el tío era bien parecido y cuando llegaba al lugar de la carrera se enrollaba con alguna chica de la zona, se iba a su casa a “dormir” y problema resuelto. El problema venía después. Que si querías volver a correr en esa provincia acechaba el peligro. Y lo mismo ocurría con el resto de las provincias. Lo cual quiere decir que vas a tener que correr de cojones, sino quieres que las susodichas te cojan y te corten los huevos. Y aquí radica el estudio. ¿En qué provincia o comunidad autónoma te hacen correr más? Por eso tengo la investigación incompleta y desde aquí hago una llamada por el beneficio de la ciencia y de los posibles avances en este campo para poder completar el estudio lo antes posible.

1ª P.D.: no importa que sean provincias repetidas. La investigación consiste en eso. A mayor número de pruebas más fiabilidad del estudio.

2ª P.D.: Chicas, también podéis hacerlo a la inversa.

3ª P.D.: La deducción final, según los avances conseguidos, se trata de echarle huevos al asunto, muchos huevos, aunque algunos se rompan.

4ª P.D.: Dentro de quince días voy a investigar a Camboya





10 nov. 2014

CAMINO A LA TRANSVULCANIA

Ahí os dejo un vídeo sobre esta carrera:


"Camino a la Transvulcania" Link:


 http://www.dragoazul.tv/video/215


Subtitulado en inglés. Subtittled in English






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28 oct. 2014

THAILAND ULTRAMARATON



TU100

No recuerdo como me enteré de esta carrera, pero cuando vi el lugar y el perfil de la carrera me llamó la atención y…no me defraudó en absoluto.

La provincia (y la ciudad) de Chiang Mai está al noroeste de Tailandia. Se puede llegar a Chiang Mai en avión, tren o autobús. Yo fui en avión y tarda poquito más de una hora. A partir de aquí hay 182 kms por carreteras de montaña muy reviradas y torcidas y te lleva alrededor de 4 a 5 horas llegar a Ban Tham.

La carrera se celebra en el increíble Cave Lodge en el pueblo de Ban Tham. Ban Tham está a 8 km al norte de Pang Ma Pha (Soppong) en la carretera principal de Chiang Mai a Mae Hong Son, y a pocos kilómetros de la frontera con Birmania.
Debido al “mal tiempo” que hubo (aquí cuando llueve, es como el diluvio, al final tuvieron que recortar la carrera debido al difícil acceso que suponía llegar a algunos lugares, especialmente por la noche. La carrera era en principio de 100 km, dos vueltas a un circuito de 50 km. Se dejó la primera vuelta original y se hizo un bucle de 12 km al que había que darle dos vueltas, lo que hizo que al final fuesen 74 km, pero, eso sí, con 3.900 m positivos, 35 grados de temperatura y casi un 100 por 100 de humedad.
La carrera se puede dividir en cuatro secciones.

 1) Desde el principio, la carrera pasa a través de la aldea tribal de Ban Tham, y desciende hasta el encantador río Nam Lang. Se pasa por la impresionante entrada de Tham Lod (Lod Cave) justo antes de la primera subida, por una bonita senda y un espeso bosque. Aquí salieron un inglés y americano bastante rápido y, de repente, veo a una chica que me pasa como una moto. Joderrrr, pues sí que vamos bien.
 Aproximadamente, al km 2, la carrera sube abruptamente cuesta arriba, a través de bosques de teca algo más de un kilómetro. Y me caliento, no debería, porque la temperatura ya es alta, aunque sean las 6 de la mañana. Algunas secciones de esta pista son muy rocosas. Y les pongo en fila. Desde aquí, se sigue la cresta por un bonito sendero, antes de descender por otra senda a pie de la pintoresca aldea tribal Karen de Muang Paem. Justo antes de llegar al pueblo se cruza un arroyo.

 Aquí está el primer control (y el 5º y 7º, pues se repetirá esta parte en el bucle) aproximadamente sobre el km 6,5. Aquí llegamos juntos el japonés Koji y el inglés Harry. Pero parten como un rayo y no les puedo seguir. Coño, vaya ritmo para llevar sólo 6 km!!!!!!!!!!!!!, con lo que queda y el jodido calor que hace.

2) La carrera deja Muang Paem y sigue un camino a través de un hermoso bosque, con toboganes, algunos bastante fuertes, para a continuación, y a lo largo de un pequeño camino de tierra, subiendo de manera constante y luego bajando al valle se cruza el arroyo por un puente de madera rústica. En este tramo, se hace un desvío de aproximadamente 2,5 km (que luego hay que deshacer) para llegar a la pequeña y remota aldea tribal Lahu de Eyla (16,5 kilometros aprox). Aquí se encuentra el segundo control (CP 2). A esta altura el japonés me llevaba casi 10 minutos y el inglés cinco. Lo curioso de este control, aparte de la gente tan encantadora, es que en el avituallamiento tenían repelente, porque a partir de aquí nos íbamos a encontrar con una zona de alto riesgo de malaria y dengue (lo cierto es que vas tan metido en la carrera que ni me acordé de los mosquitos…ni del repelente). Aquí también nos encontraríamos con otro problema. El siguiente control se encontraba a unos 21 kilómetros por lo que había que gestionar muy bien el agua y era la parte más dura de la carrera, pues teníamos que subir al punto más alto del recorrido.

3) Desde Eyla, como dije antes,  la carrera retrocede de nuevo durante 2  1/2 km y luego sigue un sendero muy poco usado a través de la selva profunda en la parte noroeste del país. Este sendero sube ganando constantemente altura, aproximadamente 650 m en 6 km. Al final de este camino, (que es el punto más alto de la carrera a 1441m (en este punto, al final dieron botellas de agua), y también es el punto de la mitad de la carrera) giramos a la izquierda por una pista vieja en un largo descenso, ondulante (15 km aprox.). Y de pronto veo al inglés. Sorpresa agradable. Vaya, parece que se lanzó demasiado o ha visto que el ritmo era alto (eso es lo que pensé, vete tu a saber cual fue la razón). En este tramo la selva está reclamando rápidamente este camino. En los tramos por donde corre el agua, cuando llueve, la lluvia ha formado barrancos de 6 m de profundidad y 5 metros de ancho, donde solía estar antes el camino, dejando pistas sólo alrededor de un metro de ancho. En los tramos donde la pista está bien, el inglés corre como un gamo, pero en cuanto empiezan las subidas y sobre todo las bajadas, ahí ya le cazo. Y así seguimos.. Esta es la parte más remota de la carrera, y donde se puede escuchar a los gibones y los ciervos. Este camino nos lleva hasta la aldea tribal Lahu de E-Ko (CP 3), que está situada en el río Nam Lang (aprox. 37,5 kilometros)

4) Desde E-Ko, la ruta sale del pueblo por un pequeño camino de tierra, antes de girar a la izquierda por un sendero que sigue la cresta y que desciende gradualmente hacia Ban Tham. Aquí me voy del inglés en una bajada. Esta sección de la carrera es bastante resbaladiza y técnica en partes con algunas bajadas pronunciadas. En la última bajada, corta, pero bastante durilla me parece ver a alguien corriendo delante (es selva y es difícil ver más de 25 metros, salvo en alguna pequeña recta). Sigo por la senda y de pronto,…el japonés. Muy jodido tenía que ir para que le bajara más de diez minutos en tan poco tiempo. Pero no te puedes fiar de nada.  Los 3,5 kilometros finales son llanos y fáciles, con 1,5 km de carretera de hormigón y los últimos 800 metros muy bonitos, por senda y cruzando un arroyo para llegar a Cave Lod (Ban Tham), cuarto control (CP4), km 50 y final del círculo. En la subida al control me dan un trallazo los gemelos, pero un dolor jodido (en la Cabra Trail en Canarias, el fin de semana anterior ya me dijo el fisio que los tenía como piedras, pero como nunca había tenido problemas ahí, tampoco le di más importancia; ahora parece ser que si la tenía). No sé que narices va a pasar, pero no pintaba nada bueno. Los calambres eran muy duros.  Ahora había que dar dos vueltas de 12 km. Siguiendo la misma ruta que al principio hasta el CP 1, pero en este punto se giraba a la izquierda para hacer el bucle.

 Salgo del control y el japonés me sigue. En ese momento llega el inglés al control. Voy a ritmo, pero no puedo forzar porque los gemelos se me van a romper. Estoy deseando que llegue la subida. Y aunque me dan algún trallazo de vez en cuando no voy mal. El japonés se queda. Parece fundido.  En la bajada tampoco puedo forzar mucho, especialmente al principio, hasta que las piernas se hacen al cambio de desnivel. Llego al CP 1 (que en este caso sería el CP 5) en solitario. Sudo como un pato. 

Desde aquí, después de una pequeña bajada, hay tres kilómetros de subida por una pista que parece asfaltada, pero en muy mal estado. El desnivel es bastante fuerte y no puedo correr. Cuando llego a arriba y me pongo a bajar, los gemelos casi me llegan al cuello. Me tiro al suelo para que no se me suban y trato de estirarlos. Bajo poco a poco, haciendo zetas en la pista hasta que se suaviza algo y puedo correr. Y llego de nuevo al CP 1, (ahora CP 6). Me pongo una crema en los gemelos a ver si me suavizan algo el dolor. En la segunda vuelta en la senda troto y me pongo a subir a buen ritmo la fuerte subida, para intentar ganar tiempo, que se que voy a perder bajando. Pero ahora sudo como dos patos. El calor y la humedad son horribles. Parece que con el sudor de un sólo brazo puedo llenar un vaso. Cruzar el río es un alivio, porque así me refresco. Y vuelvo a llegar al CP2 (ahora CP 7). Quiero subir, porque es dónde no me duelen apenas los gemelos y puedo poner un ritmo alto. Pero me da pavor llegar a arriba y pensar en la primera parte de esa bajada tan pendiente. Esta vez voy precavido. Y en vez de correr, ando y troto de espaldas, hasta que la musculatura se haga de nuevo a la bajada. Pero tampoco puedo ir muy rápido, todo lo contrario, de vez en cuando me da alguna sacudida que me hace parar. Pero ya sólo me quedan tres kilómetros y ya lo veo más factible. Y cuando sólo te queda uno, parece que se aguanta más el dolor y por fin llega la meta. Al final casi diez horas de agonía.



Salvador Calvo Redondo        9:51:17            España
Harry Jones                            10:10:12          England
Randy Travis                          10:26:14          U.S.A.
Koji Beppu                              10:46:54          Japan
Tarmo Vannas                                   10:58:11          Finland
Clare Gallagher                     12:24:12          U.S.A. primera chica y 6ª de la general.

Me gustó muchísimo la carrera. Un recorrido muy guapo, espectacular, en un lugar de ensueño, sobre todo el lugar, una pasada. Si podéis os lo recomiendo, porque vais a flipar.

Yo me alojé en Cave Lodge, que es donde empieza y termina la carrera. Vaya sitio!!! Todo de madera, con habitaciones en varios formatos, desde literas para cuatro personas, hasta pequeñitas cabañas unidas por puentes de madera para parejas. Y barato, muy barato. La habitación con cuatro literas te sale por tres euros. Y la comida más de lo mismo. Puedes comer bien hasta por poco más de un euro,…(yo estuve allí 6 días y no pagué mas de cien euros, sin privarme de nada). Eso sí, no esperéis ningún lujo. De hecho, llevad toalla, jabón,…pero es que merece la pena.

Pero lo mejor de todo es la cantidad de actividades que puedes hacer por allí. Yo iba con una idea, pero acabé tan cascado de gemelos, que me hizo cambiar el plan. Además, intentar cruzar a Myanmar por aquella zona, era imposible. Alto riesgo por ser el famoso triángulo del opio. Pero bueno hice otras cosas. Bajé en kayak el río que está justo debajo de Cave Lodge, muy entretenido. Puedes hacer descensos de varios niveles y de varios días. Quizás lo más atrayente del lugar sean las cuevas.

 Esto está lleno de “agujeros”. La cueva principal tienes que hacerla con guía y un río la atraviesa por dentro (este río fue el que bajé yo en kayak, una pasada porque tienes que llevar frontal en el descenso). Pero hay otras muchas que no es necesario. Yo hice un par de ellas, con cuidado pero no tienen mucho peligro. En algunas todavía se pueden ver las tumbas donde enterraban a los antepasados, algunas con más de tres mil años de antigüedad.

También hice varias rutas en solitario. Solamente una me hizo desistir y no fue precisamente porque estuviera cansado. Sino porque hubo “alguien” que se empeñó en que no siguiera. La madre que la parió, que grande era. Y eso que estaba advertido. Pero cuando te aparece un pedazo de serpiente en el puto medio, pues como que te acojonas un poco. A pesar que me habían dicho que se asustaban y se iban. ¡Ya! Pues esta no se asustó tanto y el que lo hizo fui yo, así que media vuelta que aún hay muchas cosas que hacer.

Otra cosa muy interesante es alquilar una moto o una bici. También es muy barato y te llevan a cualquier sitio. Aquí, las motos, las utilizan por las sendas más inverosímiles y escabrosas sin ningún problema.

Después de seis días aquí me fui a Chiang Mai. Mi intención ahora era visitar el parque nacional de Doi Inthanon, donde se encuentra el pico más alto del país (2.565m).

La verdad es que no me gustó tanto. Resulta que al pico se sube en carretera. Así que no os esperéis algo salvaje y difícil JJ, todo lo contrario, muy turístico. Si que es cierto que tiene rutas guapas y unas cascadas espectaculares, 

pero nada comparado como el norte, donde estuve anteriormente. Esto está ya más preparado para el turismo. Pero bueno, también está bien conocerlo.

Y aquí se acaba mi viaje por estas tierras. Y como también viene siendo habitual últimamente en mis viajes, algo tiene que ocurrir con mis vuelos. Y esta vez no iba a ser menos. Tenía vuelo de Chiang Mai a Bangkok. De aquí a Dubai y luego a Madrid. Pues el vuelo de Bangkok a Dubai se retrasó. Tenía que coger el vuelo a las 15:15 y eran las 14:40 y estaba aterrizando. El embarque lo cierran 20 minutos antes. Salir del avión, pasar los controles policiales y llegar a la puerta de embarque en diez minutos, vamos ni Tom Cruise en Misión Imposible 4. Pero estas compañías asiáticas son diferentes, por eso me gusta volar con ellas. Salir del avión y una señorita preguntando: ¿Mr Calvo?, Yes, I’m. Oh, please, follow me!!!, si hija si, yo te follow y lo que haga falta. Y así pude llegar a tiempo, followando a la señorita. Así da gusto viajar.


7 oct. 2014

Canarias y Tailandia

Se presentan dos fines de semana, o mejor, una semana y quince días seguidos, con nuevos objetivos.
El primero en la isla de La Palma y el segundo en Tailandia.
El próximo 11 de Octubre de 2014 se disputará en el municipio palmero de Puntallana la quinta edición de la “Compressport Cabra Trail”. Una carrera de algo más de 42 km. Puntallana se sitúa al noroeste de la isla de La Palma, conocido como el pueblo de las nueve montañas. Estamos ante una zona surcada por unos profundos y bellos barrancos como el de Santa Lucía, el de Nogales y el de la La Galga que te ofrecen paisajes de singular belleza para la contemplación de la naturaleza. Encontrándote con una de las zonas boscosas más importantes de la isla: EL Cubo de La Galga.

Y en Tailandia que me puedo encontrar y con que idea voy...


   En esta región, a finales de octubre es el final de la temporada de lluvias. Esto es genial, porque significa que los ríos vienen altos, los campos de arroz están de color verde esmeralda, y la selva es exuberante. Lo que significará para los corredores y los caminantes,  que el clima será impredecible.
   Los días pueden ser muy calurosos (30 ° C) y secos, calurosos y húmedos, o calurosos y lluviosos. Todavía puede llover muy fuerte en esta época del año. Por lo tanto, si estamos en los tramos altos de la carrera (aproximadamente 1.500 metros sobre el nivel del mar) y llueve, se puede sentir frío durante el día.
   Las noches pueden ser frías también, especialmente si estamos caminando o incluso corriendo en las partes más altas, y si está lloviendo, se puede sentir frío. Por lo tanto, hay que estar preparados para cualquier cosa (excepto para la nieve!)

Obviamente, las condiciones climáticas antes y durante la carrera afectarán la superficie del suelo. El suelo es de arcilla, y en su mayoría difícil de correr, pues puede llegar a estar muy resbaladizo si está húmedo.


Aparte de la meteorología y la orografía, otro de los “inconvenientes” que nos encontraremos en esta carrera serán los relacionados con la fauna:
-Serpientes: Krait, Cobra y Viper. Todas muy venenosas. Hay otras, que sin ser tan venenosas son muy dolorosas.
-Mosquitos: Malaria y dengue
-Escorpiones y arañas: picaduras dolorosas

-Ciempiés gigantes (hasta 20cm de largo): también muy dolorosos (dolor durante varios días).

Esta zona cuenta con una gran variedad de cosas que hacer; espeleología, kayak, explorar el hermoso paisaje con sus valles y acantilados de piedra caliza, visitas a remotas aldeas y tribus o ver el espectáculo de aves en las inmediaciones de la cueva de Tham Lod.
Esta es una zona kárstica de piedra caliza, y así los imponentes acantilados de piedra caliza de color rojo y blanco proporcionan un magnífico telón de fondo a la zona. Esto también significa que esta zona es el hogar de una red de cientos de magníficas cuevas. Hay más de 200 cuevas en la zona, diez de ellas tienen una longitud de más 1 km, y cinco tienen más de 4 km de largo, con formaciones cristalinas. Algunas cuevas son enormes túneles fluviales con pasajes típicamente de 20-50 metros de alto y ancho. Una cueva derrumbada, la Spirit Wells, tiene 100 metros de profundidad y 100 metros de ancho, con acantilados y un bosque virgen en su base.
   Más de un centenar de cuevas, en el distrito de Pang Mapha, eran cuevas de enterramiento de los antiguos pueblos que vivían aquí. Estas eran conocidas localmente como Spirit Caves (Tham Pi Man).
  A sólo 10 minutos a pie de donde se celebra la carrera está Tham Lod (Lod Cave). Aquí se pueden ver 300000 aves volando cada noche después de la puesta del sol, en el crepúsculo. Tham Lod es un enorme río dentro de un túnel con tres altas cavernas secas. Las paredes
de la cueva están cubiertas con formaciones masivas, y con columnas de más de 20 metros de altura.
Las tribus locales en esta región son Lahu, Karen, Shan y Lisu.
Dentro de mis objetivos en este viaje están, aparte de la carrera:
-Entrar en algunas de las cuevas
-Algún descenso en kayak por estos ríos.
-Subir los picos más altos del país: el Doi Inthanon (2.565m) y el Doi Chiang Dao (2.195m), a ser posible corriendo.
-Cruzar a Myanmar por la selva

A ver que sale...