28/10/2014

THAILAND ULTRAMARATON



TU100

No recuerdo como me enteré de esta carrera, pero cuando vi el lugar y el perfil de la carrera me llamó la atención y…no me defraudó en absoluto.

La provincia (y la ciudad) de Chiang Mai está al noroeste de Tailandia. Se puede llegar a Chiang Mai en avión, tren o autobús. Yo fui en avión y tarda poquito más de una hora. A partir de aquí hay 182 kms por carreteras de montaña muy reviradas y torcidas y te lleva alrededor de 4 a 5 horas llegar a Ban Tham.

La carrera se celebra en el increíble Cave Lodge en el pueblo de Ban Tham. Ban Tham está a 8 km al norte de Pang Ma Pha (Soppong) en la carretera principal de Chiang Mai a Mae Hong Son, y a pocos kilómetros de la frontera con Birmania.
Debido al “mal tiempo” que hubo (aquí cuando llueve, es como el diluvio, al final tuvieron que recortar la carrera debido al difícil acceso que suponía llegar a algunos lugares, especialmente por la noche. La carrera era en principio de 100 km, dos vueltas a un circuito de 50 km. Se dejó la primera vuelta original y se hizo un bucle de 12 km al que había que darle dos vueltas, lo que hizo que al final fuesen 74 km, pero, eso sí, con 3.900 m positivos, 35 grados de temperatura y casi un 100 por 100 de humedad.
La carrera se puede dividir en cuatro secciones.

 1) Desde el principio, la carrera pasa a través de la aldea tribal de Ban Tham, y desciende hasta el encantador río Nam Lang. Se pasa por la impresionante entrada de Tham Lod (Lod Cave) justo antes de la primera subida, por una bonita senda y un espeso bosque. Aquí salieron un inglés y americano bastante rápido y, de repente, veo a una chica que me pasa como una moto. Joderrrr, pues sí que vamos bien.
 Aproximadamente, al km 2, la carrera sube abruptamente cuesta arriba, a través de bosques de teca algo más de un kilómetro. Y me caliento, no debería, porque la temperatura ya es alta, aunque sean las 6 de la mañana. Algunas secciones de esta pista son muy rocosas. Y les pongo en fila. Desde aquí, se sigue la cresta por un bonito sendero, antes de descender por otra senda a pie de la pintoresca aldea tribal Karen de Muang Paem. Justo antes de llegar al pueblo se cruza un arroyo.

 Aquí está el primer control (y el 5º y 7º, pues se repetirá esta parte en el bucle) aproximadamente sobre el km 6,5. Aquí llegamos juntos el japonés Koji y el inglés Harry. Pero parten como un rayo y no les puedo seguir. Coño, vaya ritmo para llevar sólo 6 km!!!!!!!!!!!!!, con lo que queda y el jodido calor que hace.

2) La carrera deja Muang Paem y sigue un camino a través de un hermoso bosque, con toboganes, algunos bastante fuertes, para a continuación, y a lo largo de un pequeño camino de tierra, subiendo de manera constante y luego bajando al valle se cruza el arroyo por un puente de madera rústica. En este tramo, se hace un desvío de aproximadamente 2,5 km (que luego hay que deshacer) para llegar a la pequeña y remota aldea tribal Lahu de Eyla (16,5 kilometros aprox). Aquí se encuentra el segundo control (CP 2). A esta altura el japonés me llevaba casi 10 minutos y el inglés cinco. Lo curioso de este control, aparte de la gente tan encantadora, es que en el avituallamiento tenían repelente, porque a partir de aquí nos íbamos a encontrar con una zona de alto riesgo de malaria y dengue (lo cierto es que vas tan metido en la carrera que ni me acordé de los mosquitos…ni del repelente). Aquí también nos encontraríamos con otro problema. El siguiente control se encontraba a unos 21 kilómetros por lo que había que gestionar muy bien el agua y era la parte más dura de la carrera, pues teníamos que subir al punto más alto del recorrido.

3) Desde Eyla, como dije antes,  la carrera retrocede de nuevo durante 2  1/2 km y luego sigue un sendero muy poco usado a través de la selva profunda en la parte noroeste del país. Este sendero sube ganando constantemente altura, aproximadamente 650 m en 6 km. Al final de este camino, (que es el punto más alto de la carrera a 1441m (en este punto, al final dieron botellas de agua), y también es el punto de la mitad de la carrera) giramos a la izquierda por una pista vieja en un largo descenso, ondulante (15 km aprox.). Y de pronto veo al inglés. Sorpresa agradable. Vaya, parece que se lanzó demasiado o ha visto que el ritmo era alto (eso es lo que pensé, vete tu a saber cual fue la razón). En este tramo la selva está reclamando rápidamente este camino. En los tramos por donde corre el agua, cuando llueve, la lluvia ha formado barrancos de 6 m de profundidad y 5 metros de ancho, donde solía estar antes el camino, dejando pistas sólo alrededor de un metro de ancho. En los tramos donde la pista está bien, el inglés corre como un gamo, pero en cuanto empiezan las subidas y sobre todo las bajadas, ahí ya le cazo. Y así seguimos.. Esta es la parte más remota de la carrera, y donde se puede escuchar a los gibones y los ciervos. Este camino nos lleva hasta la aldea tribal Lahu de E-Ko (CP 3), que está situada en el río Nam Lang (aprox. 37,5 kilometros)

4) Desde E-Ko, la ruta sale del pueblo por un pequeño camino de tierra, antes de girar a la izquierda por un sendero que sigue la cresta y que desciende gradualmente hacia Ban Tham. Aquí me voy del inglés en una bajada. Esta sección de la carrera es bastante resbaladiza y técnica en partes con algunas bajadas pronunciadas. En la última bajada, corta, pero bastante durilla me parece ver a alguien corriendo delante (es selva y es difícil ver más de 25 metros, salvo en alguna pequeña recta). Sigo por la senda y de pronto,…el japonés. Muy jodido tenía que ir para que le bajara más de diez minutos en tan poco tiempo. Pero no te puedes fiar de nada.  Los 3,5 kilometros finales son llanos y fáciles, con 1,5 km de carretera de hormigón y los últimos 800 metros muy bonitos, por senda y cruzando un arroyo para llegar a Cave Lod (Ban Tham), cuarto control (CP4), km 50 y final del círculo. En la subida al control me dan un trallazo los gemelos, pero un dolor jodido (en la Cabra Trail en Canarias, el fin de semana anterior ya me dijo el fisio que los tenía como piedras, pero como nunca había tenido problemas ahí, tampoco le di más importancia; ahora parece ser que si la tenía). No sé que narices va a pasar, pero no pintaba nada bueno. Los calambres eran muy duros.  Ahora había que dar dos vueltas de 12 km. Siguiendo la misma ruta que al principio hasta el CP 1, pero en este punto se giraba a la izquierda para hacer el bucle.

 Salgo del control y el japonés me sigue. En ese momento llega el inglés al control. Voy a ritmo, pero no puedo forzar porque los gemelos se me van a romper. Estoy deseando que llegue la subida. Y aunque me dan algún trallazo de vez en cuando no voy mal. El japonés se queda. Parece fundido.  En la bajada tampoco puedo forzar mucho, especialmente al principio, hasta que las piernas se hacen al cambio de desnivel. Llego al CP 1 (que en este caso sería el CP 5) en solitario. Sudo como un pato. 

Desde aquí, después de una pequeña bajada, hay tres kilómetros de subida por una pista que parece asfaltada, pero en muy mal estado. El desnivel es bastante fuerte y no puedo correr. Cuando llego a arriba y me pongo a bajar, los gemelos casi me llegan al cuello. Me tiro al suelo para que no se me suban y trato de estirarlos. Bajo poco a poco, haciendo zetas en la pista hasta que se suaviza algo y puedo correr. Y llego de nuevo al CP 1, (ahora CP 6). Me pongo una crema en los gemelos a ver si me suavizan algo el dolor. En la segunda vuelta en la senda troto y me pongo a subir a buen ritmo la fuerte subida, para intentar ganar tiempo, que se que voy a perder bajando. Pero ahora sudo como dos patos. El calor y la humedad son horribles. Parece que con el sudor de un sólo brazo puedo llenar un vaso. Cruzar el río es un alivio, porque así me refresco. Y vuelvo a llegar al CP2 (ahora CP 7). Quiero subir, porque es dónde no me duelen apenas los gemelos y puedo poner un ritmo alto. Pero me da pavor llegar a arriba y pensar en la primera parte de esa bajada tan pendiente. Esta vez voy precavido. Y en vez de correr, ando y troto de espaldas, hasta que la musculatura se haga de nuevo a la bajada. Pero tampoco puedo ir muy rápido, todo lo contrario, de vez en cuando me da alguna sacudida que me hace parar. Pero ya sólo me quedan tres kilómetros y ya lo veo más factible. Y cuando sólo te queda uno, parece que se aguanta más el dolor y por fin llega la meta. Al final casi diez horas de agonía.



Salvador Calvo Redondo        9:51:17            España
Harry Jones                            10:10:12          England
Randy Travis                          10:26:14          U.S.A.
Koji Beppu                              10:46:54          Japan
Tarmo Vannas                                   10:58:11          Finland
Clare Gallagher                     12:24:12          U.S.A. primera chica y 6ª de la general.

Me gustó muchísimo la carrera. Un recorrido muy guapo, espectacular, en un lugar de ensueño, sobre todo el lugar, una pasada. Si podéis os lo recomiendo, porque vais a flipar.

Yo me alojé en Cave Lodge, que es donde empieza y termina la carrera. Vaya sitio!!! Todo de madera, con habitaciones en varios formatos, desde literas para cuatro personas, hasta pequeñitas cabañas unidas por puentes de madera para parejas. Y barato, muy barato. La habitación con cuatro literas te sale por tres euros. Y la comida más de lo mismo. Puedes comer bien hasta por poco más de un euro,…(yo estuve allí 6 días y no pagué mas de cien euros, sin privarme de nada). Eso sí, no esperéis ningún lujo. De hecho, llevad toalla, jabón,…pero es que merece la pena.

Pero lo mejor de todo es la cantidad de actividades que puedes hacer por allí. Yo iba con una idea, pero acabé tan cascado de gemelos, que me hizo cambiar el plan. Además, intentar cruzar a Myanmar por aquella zona, era imposible. Alto riesgo por ser el famoso triángulo del opio. Pero bueno hice otras cosas. Bajé en kayak el río que está justo debajo de Cave Lodge, muy entretenido. Puedes hacer descensos de varios niveles y de varios días. Quizás lo más atrayente del lugar sean las cuevas.

 Esto está lleno de “agujeros”. La cueva principal tienes que hacerla con guía y un río la atraviesa por dentro (este río fue el que bajé yo en kayak, una pasada porque tienes que llevar frontal en el descenso). Pero hay otras muchas que no es necesario. Yo hice un par de ellas, con cuidado pero no tienen mucho peligro. En algunas todavía se pueden ver las tumbas donde enterraban a los antepasados, algunas con más de tres mil años de antigüedad.

También hice varias rutas en solitario. Solamente una me hizo desistir y no fue precisamente porque estuviera cansado. Sino porque hubo “alguien” que se empeñó en que no siguiera. La madre que la parió, que grande era. Y eso que estaba advertido. Pero cuando te aparece un pedazo de serpiente en el puto medio, pues como que te acojonas un poco. A pesar que me habían dicho que se asustaban y se iban. ¡Ya! Pues esta no se asustó tanto y el que lo hizo fui yo, así que media vuelta que aún hay muchas cosas que hacer.

Otra cosa muy interesante es alquilar una moto o una bici. También es muy barato y te llevan a cualquier sitio. Aquí, las motos, las utilizan por las sendas más inverosímiles y escabrosas sin ningún problema.

Después de seis días aquí me fui a Chiang Mai. Mi intención ahora era visitar el parque nacional de Doi Inthanon, donde se encuentra el pico más alto del país (2.565m).

La verdad es que no me gustó tanto. Resulta que al pico se sube en carretera. Así que no os esperéis algo salvaje y difícil JJ, todo lo contrario, muy turístico. Si que es cierto que tiene rutas guapas y unas cascadas espectaculares, 

pero nada comparado como el norte, donde estuve anteriormente. Esto está ya más preparado para el turismo. Pero bueno, también está bien conocerlo.

Y aquí se acaba mi viaje por estas tierras. Y como también viene siendo habitual últimamente en mis viajes, algo tiene que ocurrir con mis vuelos. Y esta vez no iba a ser menos. Tenía vuelo de Chiang Mai a Bangkok. De aquí a Dubai y luego a Madrid. Pues el vuelo de Bangkok a Dubai se retrasó. Tenía que coger el vuelo a las 15:15 y eran las 14:40 y estaba aterrizando. El embarque lo cierran 20 minutos antes. Salir del avión, pasar los controles policiales y llegar a la puerta de embarque en diez minutos, vamos ni Tom Cruise en Misión Imposible 4. Pero estas compañías asiáticas son diferentes, por eso me gusta volar con ellas. Salir del avión y una señorita preguntando: ¿Mr Calvo?, Yes, I’m. Oh, please, follow me!!!, si hija si, yo te follow y lo que haga falta. Y así pude llegar a tiempo, followando a la señorita. Así da gusto viajar.


7/10/2014

Canarias y Tailandia

Se presentan dos fines de semana, o mejor, una semana y quince días seguidos, con nuevos objetivos.
El primero en la isla de La Palma y el segundo en Tailandia.
El próximo 11 de Octubre de 2014 se disputará en el municipio palmero de Puntallana la quinta edición de la “Compressport Cabra Trail”. Una carrera de algo más de 42 km. Puntallana se sitúa al noroeste de la isla de La Palma, conocido como el pueblo de las nueve montañas. Estamos ante una zona surcada por unos profundos y bellos barrancos como el de Santa Lucía, el de Nogales y el de la La Galga que te ofrecen paisajes de singular belleza para la contemplación de la naturaleza. Encontrándote con una de las zonas boscosas más importantes de la isla: EL Cubo de La Galga.

Y en Tailandia que me puedo encontrar y con que idea voy...


   En esta región, a finales de octubre es el final de la temporada de lluvias. Esto es genial, porque significa que los ríos vienen altos, los campos de arroz están de color verde esmeralda, y la selva es exuberante. Lo que significará para los corredores y los caminantes,  que el clima será impredecible.
   Los días pueden ser muy calurosos (30 ° C) y secos, calurosos y húmedos, o calurosos y lluviosos. Todavía puede llover muy fuerte en esta época del año. Por lo tanto, si estamos en los tramos altos de la carrera (aproximadamente 1.500 metros sobre el nivel del mar) y llueve, se puede sentir frío durante el día.
   Las noches pueden ser frías también, especialmente si estamos caminando o incluso corriendo en las partes más altas, y si está lloviendo, se puede sentir frío. Por lo tanto, hay que estar preparados para cualquier cosa (excepto para la nieve!)

Obviamente, las condiciones climáticas antes y durante la carrera afectarán la superficie del suelo. El suelo es de arcilla, y en su mayoría difícil de correr, pues puede llegar a estar muy resbaladizo si está húmedo.


Aparte de la meteorología y la orografía, otro de los “inconvenientes” que nos encontraremos en esta carrera serán los relacionados con la fauna:
-Serpientes: Krait, Cobra y Viper. Todas muy venenosas. Hay otras, que sin ser tan venenosas son muy dolorosas.
-Mosquitos: Malaria y dengue
-Escorpiones y arañas: picaduras dolorosas

-Ciempiés gigantes (hasta 20cm de largo): también muy dolorosos (dolor durante varios días).

Esta zona cuenta con una gran variedad de cosas que hacer; espeleología, kayak, explorar el hermoso paisaje con sus valles y acantilados de piedra caliza, visitas a remotas aldeas y tribus o ver el espectáculo de aves en las inmediaciones de la cueva de Tham Lod.
Esta es una zona kárstica de piedra caliza, y así los imponentes acantilados de piedra caliza de color rojo y blanco proporcionan un magnífico telón de fondo a la zona. Esto también significa que esta zona es el hogar de una red de cientos de magníficas cuevas. Hay más de 200 cuevas en la zona, diez de ellas tienen una longitud de más 1 km, y cinco tienen más de 4 km de largo, con formaciones cristalinas. Algunas cuevas son enormes túneles fluviales con pasajes típicamente de 20-50 metros de alto y ancho. Una cueva derrumbada, la Spirit Wells, tiene 100 metros de profundidad y 100 metros de ancho, con acantilados y un bosque virgen en su base.
   Más de un centenar de cuevas, en el distrito de Pang Mapha, eran cuevas de enterramiento de los antiguos pueblos que vivían aquí. Estas eran conocidas localmente como Spirit Caves (Tham Pi Man).
  A sólo 10 minutos a pie de donde se celebra la carrera está Tham Lod (Lod Cave). Aquí se pueden ver 300000 aves volando cada noche después de la puesta del sol, en el crepúsculo. Tham Lod es un enorme río dentro de un túnel con tres altas cavernas secas. Las paredes
de la cueva están cubiertas con formaciones masivas, y con columnas de más de 20 metros de altura.
Las tribus locales en esta región son Lahu, Karen, Shan y Lisu.
Dentro de mis objetivos en este viaje están, aparte de la carrera:
-Entrar en algunas de las cuevas
-Algún descenso en kayak por estos ríos.
-Subir los picos más altos del país: el Doi Inthanon (2.565m) y el Doi Chiang Dao (2.195m), a ser posible corriendo.
-Cruzar a Myanmar por la selva

A ver que sale...

22/9/2014

GIGANTES...O NO TANTO


GIGANTES…O NO TAN GIGANTES

Corría el año 1981 cuando me inicié en el atletismo de una forma seria, con entrenador, series, cambios de ritmo, progresiones, fartlek, etc, etc,…y de una forma muy programada. Acudíamos, sobre todo, a los crosses y los campeonatos de cross, algo de pista y poco asfalto. Nunca vi una ayuda en carrera. De ningún tipo. Estabas tú sólo frente a todos. Y de aquella me “peleaba” con Fiz, Antón, Alejandro Gómez, Jose Manuel García, keniatas, etíopes, marroquíes,…(lógicamente, yo a mi nivel)

Y me pasé al asfalto, primero media maratón y luego maratón entera. ¿Os habéis fijado en los campeonatos oficiales de estas distancias si hay ayudas? Cero. Totalmente prohibido. Pueden dejar sus bidones, bebidas en los avituallamientos, pero no se las puede dar nadie. Tienes que cogerlas tu solito. Es decir, vuelves a estar tú sólo frente a todos. Eres tú quien gestiona la carrera. Es más, en los grandes campeonatos no corren juntos hombres y mujeres, sino que hay dos carreras diferenciadas, entre otras cosas,  para evitar liebres.
Y aparecen las carreras de montaña (para mí siempre serán "de" montaña (fueron las primeras), voy a dejar lo de "por", "hasta", "según",...para los "burócratas". Según la DRAE, monte y montaña son sinónimos, de hecho se dice el monte Everest o el monte Perdido, pero cuando vas a subirles no dices voy a subir al monte, sino a la montaña. Así que yo creo que su denominación como monte es sólo idiomática cuando preceden a su nombre propio; es similar, o igual, que un apócope; como por ejemplo el par primero-primer, que significan lo mismo pero difieren en que el segundo, su apócope, sólo se emplea si está delante de un nombre).

 Para mí, que de aquella ya combinaba el atletismo con el montañismo, fue una maravillosa aparición. Como todo, en sus principios, es todo más “romántico”, idealista. De aquella no había una mercadotecnia como ahora. Solo unas zapatillas, no había geles, ni recuperadores (esto era del atletismo), ni camisetas técnicas, ni camels,…ni ayuda (o al menos tanta; yo por lo menos no la vi en ningún momento). Y volvías a enfrentarte tu solo contra tus rivales. Eras tú el que, en carrera, ganabas o perdías (y con estos conceptos no me refiero a llegar primero o a hacer pódium, sino, resumidamente, a que te saliera una buena o mala carrera, a que tuvieras un buen día o uno atravesado).

Pero como todo en la vida, o evoluciona o, probablemente, desaparece, esto ha evolucionado. Para bien y para mal.

Soledad, sufrimiento, fatiga, dolor, sueño, hambre, sed, altura, viento, frío, calor, lluvia, barro, nieve, rocas,…¿cómo definir este maravilloso mundo de las carreras de montaña o de aventura que nos ha convertido en adictos? Con la ayuda de nuestro esfuerzo. Siempre pensé, como dijo Herzog en “La conquista de lo inútil”, que también aquí, nuestros sufrimientos y esfuerzos son inútiles y peligrosos, que ningún beneficio material nos procurará nuestra riqueza, nuestra aventura, nuestra pureza de acción, en fin, la Pasión por lo Inútil. Es una enfermedad como otra cualquiera. A veces, ni la escoges, te viene sin darte cuenta y luego, la cultivas, cada uno a su manera, con mayor o menor interés, lo mismo que la huerta de tu casa. De ello dependerán también los frutos que obtengas. Claro que ahora también depende ya de otros factores. Puede ser un cultivo ecológico o con ayudas químicas. Apliquemos el concepto, la metáfora, a las carreras.

Y me voy a centrar. Ahora se oye mucho en este mundillo lo de:…un reto personal, lo has conseguido,…

Bueno, habría que matizar y, desde luego podrá haber varias acepciones, pero “personal” , como adjetivo, es aplicable a una persona, no a dos o más, para eso se utilizaría el plural. Y “lo has conseguido” se refiere al pronombre personal de la segunda persona del singular, es decir, “tú” no a “nosotros”. ¿A dónde estoy intentando llegar? Pues como os podréis ir imaginando a la nueva forma de plantearse las carreras, especialmente las  ultras o las de aventura, o como se quieran llamar.

Vayamos a un ejemplo. Y ya que está de moda: el TOR (se podría aplicar a cualquier otra carrera).

Lees el reglamento: se permite ayuda en los avituallamientos, se permite acompañamiento (ojo, acompañamiento, no ayuda, lo cual también es muy discutible), … o cualquier otra cosa. Te llevas a tu familia o a tus amigos que te van esperando y te van avituallando de lo que necesites, bien en tema de comida, bien en tema de material.

Perfecto. Si ganas la carrera, eres el ganador legal. No hay nada que objetar. Pero para mí “tú” no has ganado la carrera. La habéis ganado “vosotros”. Tú has ganado un 80 % (o lo que estime oportuno, según la ayuda) y tus acompañantes el otro 20%. Así que no podrás decir: “lo he conseguido”, sino: “lo hemos conseguido”. Es decir, serías un “gigante”, de uno a diez, pues de un ocho (que no está mal). (Por eso hay luego tanta gente en el pódium o en los medios,  que se pasan hasta diez minutos agradeciendo la inestimable ayuda………..…hasta del panadero)

En el TOR he visto este año como hay más corredores que se lo han planteado sin ayuda. Únicamente la que proporciona la organización y, esa, es igual para todos, sin excepción. Tú te gestionas todo. Tú llegas a los avituallamientos y tienes que recoger tu comida y tu bebida. Tú buscas tu ropa para cambiarte. Tú te lo haces todo. Y esos si son “gigantes” diez. Esos sí que lo han conseguido y esos sí que han ganado (ojo, que no quiero menospreciar ni desmerecer a los demás, faltaría más, pero no en la misma escala de valores que yo tengo; lógicamente otros pueden tener la suya).

Imaginaros que hay una carrera similar en Nueva Zelanda. ¿Os acompañarían hasta allí vuestra familia o vuestros amigos? ¿Os parecería justo y ético que los corredores neozelandeses o los australianos (por la cercanía) hiciesen lo mismo que hacemos aquí? Lógicamente, si corro en casa, tengo la oportunidad de que vayan a verme mi familia, mis amigos, lo cual me parece genial, maravilloso y gratificante, pero sólo a verme, a animarme,…nada más. De lo demás ya me encargo yo.

Y yo me pregunto, pero, ¿tan difícil es hacer unas normas, un reglamento justo?, y luego cumplirlo, claro. Un reglamento que no discrimine, que no favorezca casi siempre a los mismos. De verdad, en vuestro fuero interno ¿os sentís bien haciéndolo así? Allá cada uno con su conciencia. A ver, que no quiero decir que haya corredores que prefieran hacerlo así porque su objetivo sea diferente. Pero claro, luego que no se te llene la boca diciendo a los cuatro vientos el gran reto y la gran carrera que has hecho.

Una carrera bien hecha es una paciente obra maestra, compuesta al mismo tiempo de ciencia, amor y dedicación. Pero también de audacia y estrategia, eso sí, sin perder la nobleza, el fair play.  Y al final de una carrera, ¿qué sentimos?, ¿la satisfacción de una victoria?, ¿el placer de una conquista?, ¿una superación “personal”?. Cada cual que busque su respuesta, pero la respuesta, amigo mío, está en el viento.

13/9/2014

Tor 2014 - 2

Por cierto, me lo acaban de enviar, si alguien sabe italiano..., aunque me imagino lo que puede decir. También os aseguro, que yo no he hecho, todavía, ninguna declaración a ningún medio, así que no sé, me imagino que lo hayan leido del blog o vaya usted a saber:

Y, esto es una suposición mía, pero igual presiento que todavía puede estallar algo más grave. Vamos a esperar unos días, pero por lo que ví, no sé, no sé que pasará.
Y, de paso, algunas aclaraciones a lo que he ido leyendo respecto a la descalificación de Canepa. Desde un principio se la descalificó por coger un coche, como ya habréis leído en mil sitios. Es más, yo estaba en Donnas, cuando, creo que era el fisio de ella, se levantó airado y señalando con un brazo comenzó a gritar continuamente pidiendo el nombre del voluntario que había dado el chivatazo (aquí se pensaba que era un voluntario y no un corredor). Como no había pruebas, el siguiente paso fue lo de que se saltó un control, concretamente el de Les Goilles. Vamos a ver si hay alguien que me pueda aclarar esto, aunque lo dudo muchísimo. Los controles se van avisando por tfno o radio en cuanto pasa un corredor y se calcula aproximadamente cuando va a llegar al siguiente control (lo pude comprobar después porque yo me quedé dos días en el refugio de Frasati, antes de subir Malatra y además les ayudé a marcar el recorrido, junto con Oscar, por la noche, ya que las vacas les comian las banderas). Y, especialmente a los primeros, porque, que narices, la mayoría quiere ver a los y las primeras. Así que si desde Cogne te avisan de que acaba de salir la primera chica, el siguiente control ya sabe cuando va a llegar, más o menos. Pero es que ese control es prácticamente imposible saltárselo. Si lo conocéis, es una casita al lado de un camino de hierba, pero a la que no entra nadie, pues el control lo tienen al lado, en un prado y es una pequeña mesa con un toldo donde hay un par de señores en donde sólo dan agua, té y galletas, nada más. Es imposible no verlo y no me quiero creer que cuando pasara por allí no hubiera nadie. NO hay forma de saltárselo, pues a la derecha hay un arroyo profundo y a la izquierda bosque, sin sendas ni nada parecido.
Aunque hay una excepción que sería ir por la pista de tierra hasta el refugio Sogno di Berzi, y así, sí que te saltarías el control,  pero también saltaría la alarma, hacer unos diez kilómetros con casi mil metros positivos sería demasiado descarado como para no darse cuenta del crono tan rápido. Y si además ya has pensado hacer eso, no sería nadie tan gilipollas como para no saber que tienes un control en medio, me imagino que esto ya se lleva estudiado de antemano.
Así que, saquen ustedes sus propias conclusiones, que yo tengo las mías!!!!

9/9/2014

Tor 2014

Ciertamente no entraba en mis planes hacer el Tor este año, pero los "daños colaterales" de pertenecer  al principal sponsors de la carrera cambiaron mis planes. Después del lamentable año pasado, en cuanto al comportamiento de ciertos corredores con el beneplácito  de la organización, parecía ser que este año la organización tomo nota de ello y decidió poner un reglamento más serio respecto a lo permitido y no permitido (véase página web). Con algún cambio de última hora. Al final si que permitían el acompañamiento a corredores, pero sin poder ayudarles, ni asistirles (aquí casi me da un ataque de risa, como yo mismo pude comprobar). Respecto al material obligatorio ya hablare más adelante.
Comienza la carrera y enseguida Silvio se va. Por detrás vamos un pequeño grupo de cinco separados por muy poquito tiempo e incluso intercalandonos posiciones, aunque el francés Colle se va un poquito. Aún así en la primera Base de vida el italiano solamente iba diez minutos por delante y eso aquí no es nada. Pero, eso si, acompañado de cuatro corredores (admitamoslo, es legal, ya.no voy a discutir si es ético, justo,....). El quinto clasificado hasta ese momento, otro italiano, también llevaba compañía y a este sí que pude comprobar que no era sólo compañía lo que le hacían ya que compartí muchos kilómetros con el, intercambiandonos posiciones en alguna ocasión.
Y para no enrollarme e ir directamente al grano pasó a comentar lo que realmente me calentó. Primero: estaba prohibida la ayuda de los acompañantes. Primer salto a la torera. Pero vamos a ver, tu  (o varios) acompañas a alguien durante horas o días y no le vas a pasar agua, barrigas o lo que sea. ¿Quien te va a ver o a controlar a las tres de la mañana a tres mil metros de altura? O me es igual en cualquier otro sitio.
Segundo: los acompañantes no podían entrar en la zona de avituallamientos y menos coger avituallamientos. Segundo salto a la torera. Y esto lo pude ver y comprobar yo. Pero es que luego Montse(la compi de Oscar),  Millán (el padre de Pablo), los compañeros  de Juanan, los padres(creo) de Darío, ....y seguramente que vendrán muchos más, me vinieron a confirmar todo esto y más, como que alguno de cabeza se fue a dormir a una caravana (motivo de descalificación).
No me lo podía creer. Se me empezaron a cruzar las ideas. Iba de puta madre, tenía muy buenas sensaciones, me encontraba mejor de lo que imaginaba e incluso llegue a pensar que podía hacer podium. De hecho, fui con Oscar mucho tiempo,  el se iba en las bajadas y yo le cogía en las subidas.
Pero el espectáculo que iba viendo y lo que me iban comentando, me enfureció y así se lo hice saber a Oscar. Si se permite todo esto, yo en Cogne(segunda base de vida) lo dejo.
Puedo permitir(con reservas) ciertas acciones, pero hasta un punto. Esto sobrepasa todas mis expectativas.
Y así llegue a Cogne (donde, por cierto, fue el origen del conflicto de la Panetta). Y, en un principio allí me quede. Luego, varios colegas, valencianos, portugueses, Cántabros,....intentaron convencerme de que siguiera. Pero estaba muy cabreado y a alguien se le ocurrió la idea de que me fuese a dormir( eran las cuatro y media de la mañana) a ver si así se me pasaba. Le hice casó, pero no se me paso. Me  levanté sobre las seis y en ese momento llegaron Pablo y Juana . l final, después de varias disertaciones y tras hacerle caso a alguien, decidí seguir pero con la firmeza de dejarlo en Donnas.
Así que seguí. Cogí a Pablo que había salido un poco antes y continúe. Pero la cabeza ya no estaba en su sitio y al poco tiempo me arrepentí de haber salido. Llegue a un refugio y espere a Pablo. Le pregunte donde era el próximo punto donde le esperaba su padre porque allí me iba a parar. De esa manera acompañe a Pablo hasta el control donde estaba Millán y allí me pare sin saber que Pablo lo iba a dejar cinco kilómetros después.
Y ahí se acabó mi carrera, sin ningún tipo de pena ni remordimiento.
Y ahora voy al material obligatorio y a las clásicas y típicas amenazas(que clásica y típicamente nadie cumple),
Primer fallo: revisión de material el día antes con colas de más de dos horas para hacer algo que no tiene sentido y me parece ridículo. Me explico: para que pasa un control de material el día antes si en cuanto lo paso puedo quitar o meter lo que me da la real gana. Es más, yo podría pasar el control con mi mochila y todo el material correcto, luego se la paso a Oscar y lo pasa también con mi mochila, después se la paso a Pablo y así hasta que acabemos todos los colegas. Que digo yo, sí amenazas con hacer controles de material en carrera (no se hizo ninguno, como en la mayoría) por que no los hacéis, por ejemplo, en las bases de vida, que la gente llega estirada y se suele parar más tiempo a reponer y así no se les hace perder tanto tiempo y es, a la vez, una medida de seguridad. Os creéis que todos llevaban todo el gran listado de material obligatorio que exigían este año,ja.
Va un ejemplo: el americano Nickademus. Cuando yo estaba en Cogne, un rato después llego el con una mochila de esas compactas, pequeñitas que se ciñen al cuerpo. Ahí no entran ni las llaves del coche. Ah, pero su acompañante si que llevaba una buena mochila y que, otro más, se abastecía de los avituallamientos. Pero es que el colmo fue lo de los bidones. Y eso si que me llamo la atención, que en los dos botellines de plástico flexible solo llevaba un sorbo de agua ( si, dos dedos de agua). Coño, ni un camello se administra mejor.
Y ahora Panetta. Tela con esto. Cuando yo llegue a Donnas allí estaba ella, recién parada. Le pregunte a su acompañante-entrenador que había pasado. Me dijo que la habían descalificado por coger un coche de Cogne a Lizam( o como se escriba). Este trayecto son cuatro kilómetros que van por una senda paralela a la carretera. Lógicamente el lo negaba. E incluso me dijo que los tiempos de paso eran normales. Pregunte a uno de la organización involucrado en el asunto y me dijo que la descalificación fue que un corredor (menudo pájaro, porque me toco compartir carrera con el y tuvo detalles bastante feos) la vio subirse a un coche. Tocate los huevos. Y sólo tenéis esa prueba. Venga ya. El próximo año a los cuatro, ocho o veinte que vayan delante de mi voy a decir que los he visto subirse a un coche. A mi dame una prueba fiable, una foto, un video, pasos de tiempo anormales, un juez de carrera,... Pero un corredor, el Fabio ese que iba quinto, venga ya!!! Quiero creer que tenéis algo serio. Pero es que luego comentaban de dejarla seguir descontándole el tiempo que había estado parada. Así que, yo, hasta ahora no tengo más noticias,... Con lo fácil que lo tuvieron el año pasado para pillarla. Eso si, ya me dijo que el Tor se había acabado para siempre(bueno, depende de la pasta que pongan sobre la mesa).
De todos modos también he podido comprobar gratamente como hay ya más corredores "pro" que se han planteado esta carrera sin ningún tipo de ayuda mas que la bolsa que da la organización, como Oscar, Christophe y Antoine (ambos de WAA).

1/9/2014

EL ULTIMO BOTAS NEGRAS

¡Levantad, Tribus montañeras! Regresa el último Botas Negras

Dedicado, sin acritud, a las personas, organismos y gestores de Medio Ambiente.
     "Esto es una versión personalizada de un buen artículo recibido hace un tiempo"

            ¡Jaou! Hoy os hablo a vosotros, protectores del medio. Mi palabra busca el corazón gris que mis ojos ven en vuestra alma. Mi piel, curtida por mil montañas, cuenta por muchas lunas los reflejos plateados en mis sienes, al igual que la escarcha sobre el romero al despuntar la mañana. Mis ojos han visto nacer el esperado día en campos primaverales y también en los oscuros balcones rocosos donde el águila anida. Como el oso, hiberné bajo el alto manto nivoso y aguardé en silencio al brillante astro que calienta el día, buscando el regreso a la vida. Mi sangre, generosa, ha pintado durante muchos lustros la Cordillera Cantábrica, hasta teñirla roja. Tantas han sido las pieles rotas que otrora cubrieron mis pies, que mis fuerzas ya vienen a menos, mientras mis otoños aumentan. Entenderás, que no me asusten vuestras “amenazas”.
            Pero hoy mi corazón está triste. Mi espíritu forjado en nobles luchas, se siente acosado por un “séptimo de caballería” que no respeta más ideas que el vil metal y el “sí bwana”. Hace unos años se puso en contacto conmigo un alcalde de una comarca leonesa, Valdeón, para intentar dinamizar la zona de un valle que se muere. ¡Ya sabes! Es esa historia del sustento, la casa, los hijos (quien los tenga)... y para colmo el paro (para quien, por desgracia, lo padezca). ¡En fin! no me quejo, pues aun así, “Manitú” me ha permitido sentir la nobleza rocosa, y acariciar algodones sobre el azul de las alturas a lo largo y ancho de sus vastos dominios.
Aún así, el año pasado, en compañía de un par de amigos, decidimos aportar nuestro granito de arena. Y sumándonos a esta moda de correr por el monte nos aventuramos a organizar una nueva prueba en este hermoso valle rodeado de espectaculares montañas como son los Picos de Europa.
Organizar una carrera...en un Parque Nacional…ya os podéis imaginar la burocracia y las trabas que eso supone…pelar con el “Gran Jefe Blanco”. Pero después de luchas y peleas y, nunca mejor dicho, a la carrera, lo conseguimos y resultó ser un éxito rotundo totalmente inesperado que superó todas nuestras expectativas (Cero basura en todo el recorrido, ejemplar)
            Señores legisladores, gestores y políticos, distingan a quienes respetamos la naturaleza de los que no lo hacen. Que se llame “guarros“, a los que convierten en un basurero el lugar donde han comido, o “pirómanos criminales” a los salvajes incendiarios. O, acuñemos nuevas definiciones como “dominguarros”. Os aseguro que LOS MONTAÑEROS (EN TODAS SUS ESPECIALIDADES), que tenemos cuidado con nuestro entorno, nunca nos sentiremos aludidos.
Pero a lo que voy. Este año, después del éxito del anterior, decidimos hacer algunos cambios. Vaya por delante, que a pesar de ampliar el cupo de corredores a 250 (frente a los 150 del año pasado), nuestra sorpresa fue que en menos de 24 horas se cubrieron todas las plazas. También decidimos cambiar un poco (muy poco) el recorrido por diversas razones. Cambiamos la salida, subiendo un camino para enlazar a una senda y bajar de nuevo al camino (total: 1km más aprox.). El motivo era estirar el grupo antes de entrar en la rienda de Asotín, pues es un paso estrecho, tallado en roca y con fuerte caída a la derecha. Y cambiamos los últimos cinco kilómetros porque iban todos por una pista y para no hacerlo tan monótono la intercalamos con subidas y bajadas por sendas ya existentes. Todo iba perfectamente…hasta que el Parque se enteró y la respuesta fue tajante: ni hablar, totalmente prohibido; no se puede salir de la pista y eso de 250 corredores, ya veremos…
Y tú te quedas alucinando en colores. El “Gran Jefe Blanco” ha hablado. ¿Con quién coño lo habrá consultado? O es que esa noche su mujer no le dejó…(o su marido, que no sé si es Jefe o Jefa).
Pero, ojo, no creáis que la cosa acaba aquí. Vamos a seguir alucinando. Resulta que en el Parque Nacional se hacen, calculadas a ojo, otras ocho carreras (sin contar las de esquí de travesía), algunas con un cupo de cuatrocientos corredores, más otros cuatrocientos, porque hacen dos el mismo fin de semana, una larga y otra corta. Pero es que además pasan por sendas (y sin sendas) por el mismo corazón de Picos (y ojo, no me refiero sólo a la Travesera). Pero ahora viene lo bueno y lo que está empezando a levantar unas sospechas, que yo, hasta ahora, creía infundadas, pero que me están mosqueando y empezando a pensar mal. Resulta que todas, TODAS, esas carreras se hacen en Asturias y en Cantabria. En León, SOLO tenemos una, sólo una. A ver si no me he enterado y resulta que hay tres parques nacionales en Picos de Europa y se aplican diferentes leyes y criterios. Porque vamos a hacer un poco de memoria: la subida de Sotres a Pandébano por pista de tierra está siendo utilizada por todo tipo de vehículos sin ningún tipo de prohibición, la pista de Espinama,…. Pero intenta subir del puerto de Pandetrave a Remoña por la pista: multazo al canto, hasta el año pasado, porque parece que este año ya lo han permitido, pero hasta este año ni hablar. Yo no opino si se debería o no se debería, yo digo que si se permite en unas provincias y en otras no (todas incluidas en el mismo Parque), pues no lo entiendo.
Y aún hay más. Pedimos el permiso al Parque para realizar la prueba el mes de marzo (sí, sí como lo oís, en marzo) y sabéis cuando nos lo concedieron…tres días antes de la carrera, es decir, el 27 de agosto. Y resulta que te enteras que en otras carreras por el Parque en poco más de un mes lo tienen concedido.
Sigamos, que aún hay más. ¿Habéis visitado Cangas y los pueblos de alrededor, y los que suben a Covadonga? ¿Y el concejo de Cabrales? ¿Y de Potes a Fuente Dé y todo el valle de Liébana? Impresiona verdad. La cantidad de establecimientos, comercios, ofertas de actividades culturales, gastronómicas y deportivas que tiene, incluidos los pequeños pueblos (y como están de cuidados y embellecidos estos pueblos!!!). Y los accesos, la carretera que los une. Vamos, que te permite circular con facilidad.
Y ahora vamos al valle de Valdeón. ¡¡¡Cielos, me ha cambiado de repente el semblante!!!. El “Gran Jefe” se ha olvidado de nosotros. O quizás somos nosotros los que lo permitimos. De Posada a Caín solo pueden circular un coche y una bicicleta y en algunos tramos ni eso. Hace unos días me comentaron que una persona pidió un permiso para una actividad (no recuerdo ahora exactamente que tipo, pero puedo preguntarlo de nuevo) y tardaron en dárselo…siete años (sí, como lo oís, siete años). Intentas aportar algo al valle y todo son trabas. Habrá alguna “Mano Negra” detrás que no quiera que esto resucite.
Y piensas: "a ver, si se crean infraestructuras por León, el turismo nacional entraría mayoritariamente por León, pues es lógico que utilicen el camino más corto y rápido,  y claro, eso restaría negocio a lo ya establecido, así que piensas que esto no es más que política barata e intereses rastreros"
Este “botas negras” ha recorrido más de setenta países, he recorrido sus montañas y valles y os puedo asegurar, que en ningún sitio, absolutamente en ninguno he visto lo que he visto aquí. Acabo de llegar de Canadá. Hice más de 260 km de la Apalachian Trail y sendas adyacentes. Todo perfectamente marcado. Y os aseguro que hay tramos difíciles y duros. En todo el recorrido no encontré ni un solo papel, ni una botella, ni nada en el suelo. Había tramos con cientos y cientos de montañeros o senderistas y otros donde no había absolutamente nadie. Hablé con el director del Parque Nacional y allí permiten pruebas con cientos de deportistas y hay especies protegidas y peligrosas (es que me viene a la cabeza de una prueba aquí con osos y no puedo evitar la risa floja, será que los osos españoles son gays (con todos mis respetos, comentario en tono jocoso con guardas de Canadá).

            La actual aplicación de la Ley es negativa, pues lo que parecía bueno no lo está siendo, por causa de una nefasta actuación medioambiental creando un parque que, DESPUES DE TANTOS AÑOS sigue sin normas con sentido común y sin el necesario Consejo de Participación donde, por Ley, tenemos una voz que se nos está robando, para seguir “campando a las anchas”. ¿Cuánto tiempo más, hace falta para que la Consejería empiece a trabajar ¡de una maldita vez!? (Disculpen, este indio ya estar cabreado), y dejéis de prohibir, cuando olvidáis educar, para luego meter en el mismo saco de las restricciones a todos (menos a los que van armados y tienen llaves), sin tener en cuenta que los que practicamos deportes en contacto con la naturaleza, ya estábamos aquí cuidando de ella, ¡sin aspavientos!; respetándola y amándola, mucho antes que vuestras leyes y sus prevaricadoras aplicaciones vinieran. Unas leyes que se me antojan sentenciadas bajo la influencia de desmemoriados movimientos ecologistas, más o menos chillones, panfletarios y politizados que no tuvieron en cuenta, que en cuestiones de respeto a la montaña, mi “tribu montañera”, lo quieran o no, somos sus padres, metafórica y filosóficamente hablando, a la vez que personalmente actuando.
            Y he aquí... que ahora el padre no puede deambular libremente por los territorios que desde hace más de medio siglo son su propia casa, antes incluso de existir ICONA o sucedáneos. ¡Qué curioso! Los que defienden el hábitat natural y no natural de todas las especies vivientes, __que ya “manda huevos” __ cogen a los “Sioux de la Montaña”, pretenden cargarse su cultura con más de “tropecientos” años de historia, e intentan meterlos en sus “reservas”; eso sí, dotadas con banquitos y mesitas, papeleras, otras justificaciones presupuestarias y parrillas para cocinar, entre olores de basuras que sólo de tarde en tarde se retiran… ¡Qué bien, ¿No?! ¡Adiós al espíritu aventurero!, ¡Hasta nunca, fuego de campamento!, Adiós al sueño bajo la luz de las estrellas...
            Y... ¿Luego qué...? ¡”El sioux de las cumbres” ha muerto! ¡Vivan sus hijos “los Verdes”, los “escopeteros” y sus aliados”!... Ojalá consigan un mundo mejor, aunque lo dudo.
Pero esto no es todo amigos. Al Parque también le gusta invertir en causas perdidas. En la Vega de Liordes ha aparecido una flor endémica, causa por la que nos prohibieron pasar la carrera por esa Vega. Os adjunto una foto por dónde hubiera transcurrido la carrera.

 Si os fijáis, hay una senda perfectamente marcada que pasa al lado de la cabaña. Me imagino que el Parque debe pensar que los corredores van cogidos de la mano, abiertos en abanico y tarareando la banda sonora de My Fair Lady, en vez de ir por la senda. Pero, ¿sabéis donde está la flor de marras?. Pues quinientos metros más a la derecha de la cabaña. Os adjunto otra foto, porque esto puede ser más divertido.

 Para conservar la flor han vallado la zona en dos sitios. Uno, bueno, no está mal, pero el otro, el de la foto, como véis está justamente debajo del cono de deyección de la pala de la Torre de Pedabejo (en el centro de la foto). Vamos a apostar. ¿Cuánto tiempo creéis que durará la valla antes que se la lleve por delante un alud?: un año, dos,…Y, ojo, la valla está puesta en una zona fanganosa, que como se enganche una vaca o un caballo y tire de ella, pues adiós valla. Pero es que, además, no lo entiendo, si la dichosa florecita lleva ahí años y no ha desaparecido, ¿para qué coños la vallan?
La vida está llena de ejemplos, y esta sociedad nunca tiene por hijos de buena madre a quienes destierran de su propio hogar a sus padres, ignorando siquiera que han existido; que existen y que, le pese a quien le pese, seguirán existiendo, mientras el cielo sea azul y altas las montañas.
            En los últimos tiempos, mi pueblo espiritual ha escuchado decir verdad sobre “dominguero malo”, y en silencio ha seguido fumando la gran pipa, mientras levantaba sus tiendas, una y otra vez, para retroceder hasta otros territorios; y lo ha hecho con comprensión, porque nadie respeta más a los bisontes, que quienes alimentamos nuestro espíritu con su sola contemplación, pero estos “protectores ambientales” quieren más. ¡Lo quieren todo!, hasta convertir nuestra esencia indomable, en la mansedumbre de un ganado de borregos. ¡Qué ciegos están! Pues prohibir es, para un montañero (del tipo que sea), proponerle su próximo objetivo. Así, que “la cagaste Burlancaster”.
            Llegó la hora de que mi pueblo diga ¡Basta! y responda apagando la gran pipa y gritando al viento desde todas las atalayas rocosas.
            Desde los “Arapahoes del senderismo” a los “Apaches de las Rocosas”, ¡Todos!, “Botas Negras”, “Pies Cortos” o “Garras Trepadoras”, ¡Uníos! “Tribus de las Montañas”. Es hora de que se escuchen, alto y claro, a los “Recio Amanecer”, los “Nube Azul”, los “Nieve Pura” y los “Lluvia en el Rostro”, y que nuestras voces se escuchen desde los valles grises, hasta los bosques judiciales y las ciénagas políticas, para que reine la justicia y la verdad, de este espíritu hoy oprimido, que sólo pretende dejar a sus hijos el legado más preciado que conoce, nacido desde la profundidad del respeto y la libertad de las montañas.
            Seguramente cuando también logren arrinconar nuestro espíritu aventurero en reservas y corralitos mugrientos bien organizados, estos agrisados, nos venderán la aventura, el amor a la montaña y el respeto a todo lo que es vida, desde detrás de mostradores con folletos a todo color; eso sí, impresos en papel reciclado.
            Ya estamos viendo cómo se sanciona y se quiere alejar de los territorios, que siempre han sido suyos, a los cuatro chalados y sus viejas pero libres mochilas mientras, por el horizonte, carretas de nuevos colonos en caravanas de Trekking, perfectamente organizadas, tendrán vía libre con el beneplácito del guarda forestal reducido a un recoge-permisos. Es ahora el pacifico grito de guerra, frente a la actual administración medioambiental, cada vez que se intente acobardar a algún montañero.
            ¡Levantaos Tribus montañeras! El General “Miler” al frente del “séptimo de caballería” con sus oficiales y sus acólitos forestales, viene armando mucha polvareda por los territorios de nuestros antepasados, pero si hemos de caer, pido a Manitú que sean certeras nuestras flechas envenenadas para que arrojen también de sus poltronas a los caciques principales, aquellos que no se ganen el sueldo, que con el sudor de nuestro pueblo se les paga.
            ¡Levantad hermanos!, pues todo esto ya está pasando, o moriremos pronto al más puro estilo de “Wounded Knee”; eso sí, en silenciosa matanza que nadie sabrá como hubo comenzado, a orillas de una gran mesa de despacho y de manos de algún General “Forsyt” de pacotilla, que volvió a tomar mal el encargo del General “Miler” de turno.
            Como esta desgarrada piel de toro ya no aguanta a más “Generales”, yo no sé qué vais a hacer vosotros, hermanos de horizontes infinitos, pero yo no puedo evitar ser un “Sioux” en el tema montañero, y lo tengo muy claro. Ya he desenterrado mi pluma de la guerra. ¡O se respeta a mi pueblo, o muero luchando!  
            Cuando los tambores de guerra, revientan ecos por el horizonte, debéis saber que la rendición no existe en el argot de un montañero. Los sables y las hachas están en alto, pero en la llanura aguarda un encuentro, y si de verdad traéis la pipa de la paz, fumaremos.  


El último botas negras

19/8/2014

TRANS GASPESIA 2014 - CANADA


TRANS GASPESIA 2014 (CANADA)

Se trata de una carrera de 260 km, en autosuficiencia, 6 etapas en 7 días, en la península de Gaspé, dentro del Parque Nacional de la Gaspesia.
Me resulta curioso, que cuando participas en una carrera, pues eso, casi todo se centra en la carrera. Pero cuando vas a correr fuera, hay otros factores, otras cosas, muy interesantes. Por ejemplo, volar a Canadá. Parece fácil, compras el billete y vuelas. ¡Ja!
Normalmente siempre buscas el vuelo más barato y te pasas los días buscando vuelos a ver si bajan, si, si…Luego buscas la ciudad más cercana a la que se pueda volar. En este caso era Gaspé. Pero volar de Madrid a Quebec (15 horas con escala y que es la ciudad más importante de esa zona) tenía prácticamente el mismo precio que volar de Quebec a Gaspé (una hora quince minutos). Y además como la organización nos ofrecía la posibilidad de ir a buscarnos en coche, bien a Quebec, bien a Montreal, decidí volar a Gaspé. De lo que no me di cuenta al comprar el billete es que el vuelo hacía escala en Philadelphia (EEUU) seis horas. No por el tiempo, sino por el destino. Volar a EEUU, aunque no sea destino final y estés sólo en tránsito, te obliga a sacar la ESTA (vamos, un visado que te vale por dos años y que cuesta una pasta el puto papelito). Y sin él no vuelas.
Pero como el tiempo de la escala era amplio y cuando esto ocurre, siempre hago lo mismo, para evitar que te “saqueen” en el aeropuerto por comer una mierda de sándwich vegetal por seis euros, siempre me hago en casa mi comida favorita: un superbocadillo de tortilla de patatas con cebolla y pan de centeno y me lo llevo. Y hasta ahora sólo me lo han quitado una vez en los controles. Porque no sabéis los controles que hay que pasar en EEUU (el mismo día que volé yo pusieron uno nuevo: debes llevar teléfonos, portátiles, etc con la batería cargada, de lo contrario allí se puede quedar)…. Así que voy pasando controles sin problemas y por fin entro. Llego a la zona 1 del aeropuerto de Philadelphia, pero mi vuelo a Quebec sale de la zona 6. Como aún me quedan casi cinco horas decido ir andando para estirar las piernas y llegando a la zona 3 leo en un cartel que si sigo por ahí debo pasar otro control, excepto si cojo un bus exterior que me llevaría directamente a la zona 6. Coño, pienso, a ver si ahora que he pasado todos esos jodidos controles me van a levantar el bocata en el último, así que al autobús.
Otra cosa que hace que te tomes las cosas con calma es leer. Y en estos viajes tan largos y con tiempos de espera también tan largos puedes leer mucho. Y me llevé dos libros que me habían aconsejado: “el abuelo que saltó por la ventana y se largó” y “el arte de no amargarse la vida”. Joerrr qué bien me lo pasé leyendo estos libros y que bien me vienen para reírme de mi propia sombra.
Y llegué a Quebec sobre las diez de la noche. Allí había reservado habitación en un hotel con mi colega Christophe le Saux, que había llegado un poco antes, y al día siguiente iban a buscarnos.
Teníamos que ir de Quebec a Gaspé. ¡¡¡Casi nueve horas de coche!!!, pero así vemos el paisaje y hacemos turismo. La provincia de Quebec es mayor que España y tiene siete millones de habitantes, así que imaginaros lo desperdigado que está todo. Llegamos a Gaspé y al día siguiente ya empezaba “el baile”. Revisión completa de equipaje y alimentación:

Y salida para el primer campamento al día siguiente. Nos asignaron tiendas en las que estábamos cinco corredores en cada una. Por cierto había más corredoras que corredores. Es la primera vez que lo veo y ojalá no sea la última. Así que tuve suerte y me tocaron tres chicas y un chico. Algo que también me vino muy bien, pues como sabéis Quebec es una provincia francófona y se habla, obviamente francés, pero también venían de Canadá (y de otros países) que no hablan francés, así que pude volver a practicar de nuevo el francés (no penséis mal), junto con el inglés. Al final terminaba hablando “Frenchglish”.
Vamos a la carrera. Eran seis etapas en siete días porque hay una etapa larga en la que dan dos días para terminarla. En esta zona y en esta época amanece a las cinco de la mañana y oscurece sobre las nueve y la temperatura es bastante agradable. No hace mucho frío, pero tampoco excesivo calor. La mayoría de las etapas estaban programadas para salir a las seis de la mañana.
Primera etapa: 37,5 km y tres avituallamientos .Que, por cierto, era mi cumpleaños. ¡Cómo mola pasar así un cumpleaños! Agradezco a todos los que me felicitaron, pero estaba en carrera, completamente desconectado y aislado, así que no pude contestar

Christophe y yo habíamos visto el perfil y la distancia de la carrera. Calculábamos hacerla entre cuatro y cinco horas, ¡¡¡zas, en toda la boca!!!. Desconocíamos si vendrían más “gallos”, aunque siempre aparece alguno. De hecho en la web figurábamos cinco favoritos, pero yo sólo conocía a Christophe. Y comenzamos a correr, bueno, lo intentamos, porque correr por esas sendas se hacía harto difícil y no por los desniveles, sino por el terreno. Eso sí, la senda muy bien marcada, de hecho, se trata de la Apalachian Trail, una senda internacional, pero técnica, muy técnica, con multitud de raíces, muy irregular, inclinada, piedras, agua, barro, vamos que teníamos de todo lo que nos gusta. Lo que no nos esperábamos era que iba a ser todo así. Y no solo eso, sino que cuando comenzaron los desniveles, las subidas fuertes, era más de lo mismo. Llegamos al primer control y no habían llegado, si al segundo, pero tampoco habían llegado al tercero cuando pasamos Christophe  y yo por allí.

Tampoco nos importaba mucho, porque sólo te dan agua y de esa ya teníamos bastante por el camino. Total, que nos fuimos a las siete horas. Eso sí, el recorrido espectacular, es Canadá. Bosques interminables, lagos inmensos, ríos, cascadas,… En la imagen de abajo se ve una vista aérea de una parte de la carrera por donde pasamos:




Segunda etapa: 41 km en el road book, 52 km reales. Cuatro checkpoints

Esta etapa fue curiosa y, quizás la más espectacular. Los primeros compases de la etapa fueron similares a la anterior. Sendas alucinantes, duras con paisajes espectaculares

También había, lógicamente, algún tramo más “corrible”, pero en general la tónica fue esa. Eso, y que subiendo al primer pico nos pilló una tormenta y un aguacero, bueno, realmente fue ya bajando. Aquí hay muchos tramos en los que ponen tablones para seguir la senda (en casi todo el recorrido de todas las etapas los había), pues pasan por zonas muy encharcadas: z

 Lo curioso de esta etapa es que en el road book que nos dieron figuraban 41km (después, en realidad fueron 52km). Cuando llegamos al último control, preguntamos por lo que nos quedaba. Primero una chica nos dice que 20km,…vamos, ni de coña, con lo que llevamos hecho es imposible (todo, pensando que eran 41km), luego otro chico nos dice que 10km, cuatro por senda con toboganes y una subida fuerte y seis kilómetros para abajo hasta llegar a meta. Y allá nos vamos. Senda, senda, senda,…coño con la senda, y por fin comienza la subida, luego una bajada para subir de nuevo a un Plateau, que nos habían dicho que era la única zona donde no había árboles. No nos lo creemos, llevamos dos horas para hacer cuatro kilómetros!!!! No puede ser. Tenemos que llevar bastantes más. Pero bueno, estamos arriba y comienza la bajada, fuera peso  y agua al garete. Vaya bajada más técnica que hay al principio, moles de piedras y rocas con un nevero a la derecha y una cascada. Bajamos un par de kilómetros y de pronto….¡mierda!, si las marcas giran noventa grados a la izquierda y miramos a la izquierda y hay un pedazo muro del copón; ¡…pero no era todo para abajo…!. Pues no. Para arriba, con el calor que hacía, sin agua, menos mal que había otra enorme cascada a la derecha, pero nos quedaba algo separada. También había mucha gente subiendo y bajando por aquí, pues está el pico más alto de la zona. Por suerte, a media subida fluían arroyos con agua helada que me supo a gloria. Llegamos a la cumbre y desde aquí sólo nos quedaban seis kilómetros en una fuerte bajada por una senda para llegar a meta. ¡¡¡más de ocho horas para hacer 52 km!!!, y, ¡¡¡tres horas y media para hacer los veinte últimos!!!
Y esta etapa marcó un poco la carrera porque mucha gente llegó de noche. Yo tuve que ir a buscar a un colega de tienda, Mark, porque le había dejado la frontal a un voluntario y se le hizo de noche. Y bajar de noche por la última senda resultaba complicado.
Esto hizo que la etapa del día siguiente la recortaran más de veinte kilómetros. De sesenta y tres pasó a unos cuarenta.
Tercera etapa: 41 km (inicialmente programados: 63). Tres check points.

En esta etapa ya salimos cinco corredores una hora más tarde que el resto, debido a las diferencias de tiempo que había.

Pero el recorrido no se diferenciaba en nada de las etapas anteriores. La diferencia fue que esta vez nos calló un buen chaparrón (en realidad cayeron varios) que nos dejó calados y para colmo cien metros antes de meta había que cruzar un río dos veces. Como recortaron la etapa, el resto de la etapa nos llevaron en todo terreno hacia la playa(no de arena como las de aquí; de hecho conté unas cuatro personas en la playa, no había más) para dormir en las tiendas. Al día siguiente era la etapa larga.
Cuarta etapa: 76 km, siete check points.

Hoy salimos cuatro corredores dos horas más tarde que el resto. El perfil era de continuo sube y baja. Se subía una colina, se bajaba a un pequeño poblado, se volvía a subir, se volvía a bajar…pero esta vez todo por pista y caminos, salvo un pequeño tramo. Nos volvimos a ir Christophe y yo en solitario (como lo habíamos hecho en todas las etapas anteriores). Llegando al penúltimo avituallamiento??? Vemos las marcas (banderas rosas y cintas rosas) que nos desvían a una senda, la bajamos unos cuatrocientos metros y llegamos a una especie de casetas y…se acaban las marcas. Busca, rebusca, vuelve a buscar, arriba, abajo,…ni una marca. Subimos de nuevo, vemos claramente las banderas y cintas, volvemos a bajar,…nada de nada. Y pensamos,… a que es este el lugar que tienen preparado para dormir los que lleguen tarde y por eso está el desvío…Subimos a la pista y en ese momento llega un vehículo de la organización; era el control, uuufffff. Pero con ese tiempo perdido se nos acercó el australiano Grant (aunque en realidad tampoco suponía una amenaza pues estaba ya a más de tres horas), pero Christophe no paró a avituallar. Yo no tenía agua y tuve que rellenar. Christophe se fue. Me dijeron que aún quedaban veinte kilómetros y si del último control a meta sólo había seis kilómetros, como nos dijeron, pues haz cálculos… catorce hasta el siguiente; y me puse a correr para cazar al francés y de repente…llego al último control. Coño, si no llevaba ni cincuenta minutos, no es posible. Es igual, me dicen que Christophe va a dos minutos, que quedan cinco kilómetros de carretera una subida de dos y otra bajada dos. Aprieto, le cazo y sigo corriendo y,…no veo ni un puto banderín. Una carretera en obras, pregunto a los obreros si han visto marcas, nada. Paro a los coches y les pregunto lo mismo, nada de nada. Joder, me he perdido. ¿Y qué coño hago ahora, si no sé dónde diablos está la meta? Y paro un coche y le digo que me lleve para atrás. Cuando llevo casi un par de kilómetros me encuentro al australiano corriendo por la carretera, paro, me bajo y le pregunto si vamos bien. El me dice que la meta está después de las obras, según le dijeron en el último avituallamiento. Seguimos juntos y en un collado vemos, por fin, banderines rosas. Seguimos bajando y de pronto…la policía que nos para. Que no es por ahí, que “the camp is on the top”. Pero que coños me dices, si estoy viendo las marcas y los banderines. Que la organización le ha dicho que el campamento está en lo alto de la colina. Que no, coño, que las marcas son estas. Y baja como una exhalación un coche de la organización para decirnos, que efectivamente, la meta está en la colina. ¡Hala!, para arriba de nuevo, y allí estaba Christophe, y yo con media hora de retraso. Pero es que los tres siguientes corredores también se perdieron e hicieron lo mismo que yo, hasta que por fin, marcaron bien el desvío. Nada, un rato de cabreo, porque además te dicen que si no corriéramos tan rápido (ya sé que lo dicen con buena intención, pero cuando vas a competir,…vas a competir). Y si quieren que corramos más despacio, pues nada, la próxima etapa iremos de tranqui. Pero a los pocos minutos, me viene a la memoria el libro de Santandreu y ¡qué narices! a disfrutar de la panorámica, que además he venido invitado y a comer frambuesas, que hay un montón alrededor. Y la etapa siguiente, pues a correr como un cabrón, porque cuando llevas la competición en las venas, eso no hay quien lo pare. Además teníamos un día de descanso, pues la etapa la hicimos en unas diez horas.
El día siguiente lo aprovechamos para bajar a un pequeño pueblo, donde se nos dio carta blanca a todos. Así que aprovechamos para comer como dios manda y variar esa comida en polvos de la que terminas hasta las narices.
Quinta etapa: 45 km, cuatro check points

Como en la etapa anterior nos salimos un poco del parque, en esta entramos de lleno en él. Y era la zona más propicia para encontrarnos con osos, caribús, mooses (alces),

…así que el director del parque nos dio unas recomendaciones y nos pusieron un cascabel a todos los corredores (para espantar a los animalitos; creo que los osos no son amorosos; y los caribús tampoco). Eso sí, la noche estuvo lloviendo sin parar y el día amaneció igual, por lo que nos tocó una etapa en la que creo que no paró de llover ni dos minutos, lo que la convirtió en una etapa divertida por el barro, el agua, las raíces, volviendo a los orígenes de las primeras etapas. Los últimos seis kilómetros transcurren por una senda con un enorme acantilado a tu derecha, con alguna bajada al mismo y desde donde puedes ver, con suerte, focas, ballenas,… La meta estaba en un lugar espectacular: un faro en una estrecha península con unos enormes acantilados. La pena fue el tiempo, que aunque me vino muy bien para correr, no lo fue tanto para disfrutar el paisaje.
Y queda la última etapa, la guinda de la carrera: 12 km (en realidad serían 8 km).

Como podéis ver en la foto, se trataba de rodear la isla de Buenaventura y de Rocher Percé. Pero claro, había que llegar hasta la isla y todavía no se han inventado zapatillas que corran por encima del agua. Así que nos trasladaron, primero en bus hasta el puerto de Percé y luego en barco hasta la isla; pero antes nos dieron una vuelta en barco rodeando la isla donde se veían caer cascadas  directamente al mar o focas, ballenas (esta vez si que pudimos verlas),… impresionante.


Esta etapa nos la tomamos con calma. Salimos tranquilos, formamos dos grupos, pero siempre puede aparecer alguna sorpresa, y esta vez me tocó a mí. A dos o tres kilómetros de meta, la chica que iba delante de mí (María) empezó a agitar los brazos, a sacudirse,…que narices le está pasando…, y de repente noto un picor como un mordisco en la cara, en el pie…tres avispas me picaron en el pie y una en la cara.

Parecía que me había puesto botox en la cara (mira tú, una manera gratis de quitarte las arrugas). Bueno, al final llegamos casi todos juntos, abrazos, medallas y contentos. Al final nos tenían preparados unos buenos canapés (como no, la mayoría con salmón, y del bueno)
De todas las carreras por etapas que hecho, esta me ha llamado la atención por su dureza. No quiere decir que las otras no lo hayan sido, pero, en general, la mayoría de este tipo de carreras siempre se hacen por un terreno propicio para correr, con muy poco desnivel y donde la mayor dificultad se encuentra en la temperatura. Este, en cambio, lo fue por la orografía. No me esperaba algo así y me sorprendió gratamente. Una buena organización con pequeños fallos subsanables

Canadá es, pues eso, lo que vemos en los documentales. Inmenso, todo bosque, lagos,…pero si hay algo que me causó impresión de este país, no fue sólo su naturaleza, sino algo de lo que tenemos mucho que aprender: EDUCACION. No sé, quizás será que el país tiene veinte premios Nobel y les importa un carajo el fútbol (el deporte nacional del país es el hockey sobre hielo y el lacrosse (que seguramente la mayoría no tienen ni idea de lo que es: dos equipos que usan un palo con una red en la parte superior  y una pelota de goma). Durante todo el recorrido, y digo todo, no vimos ni un solo papel, ni una botella, ni nada de nada en el suelo. Y hay cientos de senderos y cientos de kilómetros, todos bien marcados (vamos igualito que en León!!!). Pero es que, además, el director del Parque y los guardas nos acompañaron varias etapas. Y cenaron con nosotros (por suerte, a mi lado) y pudimos tener una buena conversación. Entre otras cosas, lógicamente, hablamos de carreras. En Canadá (al menos en esa zona) la participación está abierta a todos los corredores, vamos que pueden participar cientos de ellos en cualquier carrera, sin restricción (no sé qué pasaría si fueran miles y miles, pero como eso todavía no ha ocurrido, y dudo que ocurra, pues a esperar). Evidentemente eso provoca que haya turismo, que vaya gente y que los pueblos puedan sobrevivir o tener alguna ayuda extra. Repito: TODAS las sendas bien marcadas. Y es un parque nacional. Pero las restricciones están donde no están las sendas. ¿Habéis ido a Picos a ver cómo están las sendas? La mitad perdidas, el otro 25% medio perdidas,…¿y el turismo para esos pueblos??? Pues a Pirineos, Alpes, Cárpatos, Andes,…Y que no me vengan ahora a decir, que mejor así, que así no se masifica. Si tú vivieras en Caín o en Cordiñanes,…¿pensarías lo mismo? ¿Habéis viajado a Nepal? ¿Sabéis cuanta gente que antes malvivía del campo, han montado lodges (o cualquier otro negocio), porque eso les da una mejor calidad de vida? Ah, pero no, es mejor que no vaya gente, que no se masifique, que sigan anclados en el siglo XVI, para que cuando vayamos nosotros (de pascuas a ramos) podamos hacerles fotos en taparrabos, con su miseria y luego volver a nuestra zona de confort.